¿Y si la “nueva normalidad” no fuera la solución?

Entre los temas que no han sido abordados para la “nueva normalidad” ha sido el ambiental, a sabiendas que en gran medida el surgimiento de esta pandemia y muchas otras, se deben a la relación que hasta la fecha el ser humano ha mantenido con el ambiente, una relación que parece irreconciliable y con un final más que dantesco.

Y si la “nueva normalidad” no fuera la solución
Y si la “nueva normalidad” no fuera la solución

En las últimas semanas hemos sido bombardeados repetidamente con frases que, en vez de provocar un ligero aliento y esperanza para salir pronto de la pandemia nos dejan un mar de “incertidumbre” (Rodríguez, 2020), frases como la “nueva normalidad”, no deja de sonar altisonante frente a todo lo que significaría esta retahíla de palabras propiciada por el gobierno y los organismos internacionales. El principal pretexto que uno puede pensar respecto al mismo es que volveremos de forma llana y taxativa a lo que teníamos de “normal” pero diferente, entendiendo que lo que conocemos como normalidad es la aceptación por el consenso y algunas veces el disenso del común de las personas de lo cotidiano, la norma y sus códigos, así como sus patrones conductuales, siendo lo opuesto una anomia o anormalidad social en palabras de Durkheim. Sin embargo, aquí empiezan los problemas, debido a que la normalidad tal cual hoy día, presenta grietas demasiada profundas en las diferentes dimensiones de la sociedad.

En Panamá el nivel de desconfianza ciudadana, ósea los que no confían en el otro, es de 80,9 por ciento según la encuesta ciudadanía y derecho del CIEPS. Cuando hablamos de esa “nueva normalidad”, debemos repensar si esto significaría volver a lo mismo de antes, que es inconcluso.

Entre los temas que no han sido abordados para la “nueva normalidad” ha sido el ambiental, a sabiendas que en gran medida el surgimiento de esta pandemia y muchas otras, se deben a la relación que hasta la fecha el ser humano ha mantenido con el ambiente, una relación que parece irreconciliable y con un final más que dantesco.

En lo concreto la “nueva normalidad” no tiene asidero, no se menciona a que se estaría refiriendo, ni cómo será abordada, especialmente cuando la normalidad prepandemia no era ni mucho menos la más correcta ni la más adecuada, en palabras de Maristella Svampa nos dice, que resulta difícil pensar el mundo anterior a este año de la gran pandemia como un mundo “sólido”, en términos de sistemas económicos y sociales; no es para menos, en el periodo que va de la prepandemia (noten que será utilizado como un referente o un hito marcado de acontecimientos) los índices de desigualdad social en la región se incrementaron, y aumentarán muchos más una vez pase la pandemia.

En Latinoamérica, de acuerdo con la CEPAL, el incremento de la pobreza pasaría de un 30 por ciento a un 35 por ciento, de igual forma la pobreza extrema pasaría de 11 por ciento a un 14,2 por ciento en el 2020. Por supuesto, que este incremento en los índices de pobreza traería consecuencias y retrocesos para cada país de forma distintas, al igual que de forma contraria se verían retrocedidas las metas y objetivos propuestos para concretizar la agenda de las ODS 2030, en donde su punto uno, es reducir la brecha de la pobreza.

Pero ¿Qué hay de cierto que el hombre creó las condiciones perfectas para esta pandemia que ahora todos estamos sufriendo? Gerardo Ceballos investigador del Instituto de Ecología de la UNAM menciona que esta pandemia y todas las demás que vendrán, tienen el inequívoco sello del capital, con su desaforada necesidad de materia primas, la degradación ambiental, la deforestación, la devastación de los hábitat naturales, así como el comercio y explotación ilegal de especies muchas al borde de la extinción. La naturaleza funciona como una barrera frente a las amenazas y la propagación de enfermedades zoonótica. Según (Castro, 2010) alrededor del 60 por ciento de los agentes infecciosos que afectan al humano son agentes zoonóticos, y el 70 por ciento de las enfermedades humanas emergentes tienen origen animal. La biodiversidad funcionaria como un cortafuegos a la propagación de los padecimientos zoonóticos, el virus llega a un entorno donde hay un 95 por ciento de especies a las que no puede infectar, haciendo que la propagación del virus se diluya pronto. Pero si deforestamos, contaminamos, introducimos flora y fauna a nuevos ambientes, traficamos con animales y perturbamos cuanto hábitat se tiene enfrente muchas especies no susceptibles al patógeno desaparecen, proliferan las que sí lo son y las epidemias corren rápido.

Esta “nueva normalidad” anormalidad, significaría darle perpetuidad al mismo sistema capital que nos ha llevado a esta crisis sanitaria, que como menciona (Keucheyan, 2014) “la explotación de los recursos naturales ha sido desde siempre una condición necesaria para la acumulación del capital”, ya que generar valor y acumulación supone producir y destruir constantemente la naturaleza.

Sin una opción o un Green New Deal (Chomsky, 2020) estaríamos cavando nuestro destino hacia un ecocidio, Naomi Klein, nos dice al respecto que la normalidad es el problema, siendo mortal, “Cuando la gente habla sobre cuándo las cosas volverán a la normalidad debemos recordar que la normalidad era la crisis”.

Si como sociedad no somos capaces de identificar el problema, menos seremos capaces de darle una solución adecuada. Ignacio Ramonet nos relata una analogía interesante con el “efecto mariposa”, por ejemplo, si alguien al otro lado del mundo en su afán por consumir productos exóticos a pesar de estar muchos en lista CITES de animales en riesgo de extinción, pagan altos precios por su consumo, como el Pangolín, el Totoaba, entre otros. Ese efecto tarde o temprano repercute, prueba de ello es que el mundo es un sistema en que todo elemento que lo compone por insignificante que parezca, interactúa con otros y acaba por influenciar.

Desde el surgimiento de la pandemia, se han estado organizando otras formas de conectar, de restablecer los lazos societales que nos caracterizan como sujetos en sociedad y que el distanciamiento sea físico y no social, ya que las relaciones sociales y las interacciones se verán afectadas en gran medida por las condiciones propiamente establecidas por la pandemia y tendremos que repensar que modelo económico que queremos, con la participación de todos y todas, en un nuevo establecimiento de condiciones sociales, económicas, políticas, culturales y ambientalmente correctas, para no volver a incidir en los mismos errores que hoy día nos mantiene confinados, algunos con el riesgo de verse incrementada la desigualdad y la injusticia social. No va a ser suficiente que solo queramos cambiar, habría que empezar a hacerlo no solo desde una perspectiva individual, sino en la presión hacia la fiscalización de las políticas públicas de manera eficiente, orientadas hacia lo social, hacia cerrar la brecha de desigualdad y en donde prime la vida por encima del interés individual económico lucrativo y mercantilista. ¿Será que se logra? O nos preparamos para la siguiente temporada de pandemias.

Referencias

Aizen, Marina, 2020, “Las nuevas pandemias del planeta devastado” tomado de: http://revistaanfibia.com/cronica/las-nuevas-pandemias-del-planeta-devastado/

Castro, 2010, “La situación actual de las zoonosis más frecuentes en el mundo”, en Revista Gaceta Médica de México, n. 146, 423-29

Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Floral

Comisión Económica para América Latina, CEPAL, 2020, Informe Especial N. 3, América Latina Y EL Caribe frente a la pandemia del COVID-19, abril.

Comisión Económica para América Latina, CEPAL, 2020, Informe especial N.1, El desafío social en tiempos del COVID-19, mayo.

Informe latinobarómetro, 2018.

Informe de ciudadanía y Derechos, CIEPS, 2019.

Chomsky, Noam, 2020, “Sin un Green New Deal, podemos espera una desgracia”, tomado de: https://climainfo.org.br/2020/05/18/noam-chomsky-sem-um-green-new-deal-podemos-esperar-por-uma-desgraca/

Keucheyan, Razmig, 2014, “Estado, capitalismo y naturaleza. La expansión del “mercado de las catástrofes”, en Revista Nueva Sociedad, N. 252.

Medina, Francisco, Páramo, Omar, 2020, “El hombre creó las condiciones perfectas para esta pandemia”, tomado de: https://covid19comisionunam.unamglobal.com/?p=85609

Moreno, Diana, 2020, “Elites utilizan crisis de covid-19 para avanzar su excluyente hoja de ruta”, tomado de: https://www.informa-tico.com/5-05-2020/naomi-klein-elites-utilizan-crisis-covid-19-avanzar-su-excluyente-hoja-ruta

Ramonet, Ignacio, 2020, “Ante lo desconocido, la pandemia y el sistema-mundo”, tomado de: https://www.lemondediplomatique.cl/ante-lo-desconocido-la-pandemia-y-el-sistema-mundo-por-ignacio-ramonet.html

Rodríguez, Abdiel, 2020, La “nueva normalidad” tras el covid-19, opinión, tomado de: La Estrella de Panamá, 11 de mayo.

Svampa, Maristella, 2020, “reflexiones para un mundo postcoronavirus”, tomado de: https://www.nuso.org/articulo/reflexiones-para-un-mundo-post-coronavirus/

 

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Licenciado en sociología por la Universidad de Panamá, Diplomado en Políticas Públicas por la Konrad Adenauer Stiftung de Alemania y la Asociación Civil de Estudios Populares de Argentina.

Maestrando en el Instituto Superior de Ciências Sociais e Políticas ISCSP de la Universidad de Lisboa. 

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