Vulnerabilidad social en las personas mayores

El propósito de estas líneas es conocer la situación de una parte de la población mayor que se encuentra en situación de vulnerabilidad social

Vulnerabilidad social en las personas mayores
Vulnerabilidad en personas mayores

La población chilena ha ido envejeciendo en forma acelerada: según el Censo de 2017 el 11,4% de la población es mayor de 65 años y las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas, INE1Instituto Nacional de Estadísticas Chile -INE (2018) Síntesis de Resultados Censo 2017. señalan que para el año 2050, uno de cada tres chilenos será adulto mayor. Este cambio en la población tiene importantes implicaciones para la capacidad de reacción que deberían tener las políticas públicas, con el objeto de mejorar la calidad de vida de la población presente y futura.

La población de personas mayores muestra una diversidad de realidades sociales, de educación, roles familiares, pertenencia étnica o cultural, que se encuentran en distintas décadas de la vida, por lo general, delimitadas desde los sesenta años en adelante. Es una realidad heterogénea en la que se encuentran tanto personas activas, como algunas en situación de dependencia; en la que se reconoce a varios líderes sociales y de distintos ámbitos del conocimiento y las artes. El propósito de estas líneas es conocer la situación de una parte de la población mayor que se encuentra en situación de vulnerabilidad social, porque es una realidad que debe ser abordada para restituir su derecho a la vida digna.

En el Chile de hoy, para esta población, ser adulto mayor significa pertenecer a una etapa de la vida en la que existe una mayor vulnerabilidad con relación a la salud, dificultades de mantenimiento debido a una disminución drástica de recursos y a la deficiente integración social. Las estadísticas de salud muestran, además, que en esta etapa hay una mayor prevalencia de enfermedades degenerativas y crónicas, y más limitaciones funcionales y cognitivas que en otros grupos etarios.

Pese a que en los últimos años ha habido avances en la incorporación de normas y programas de atención del adulto mayor, en la experiencia directa de atención en servicios públicos es aún habitual el maltrato en la calidad de la atención y en la entrega de información. En la atención de salud se han detectado situaciones de infratratamiento, en las cuales no se otorga el tratamiento completo o no se trata al total de la población que presenta un diagnóstico, por falta de visibilidad, por prejuicios y por una naturalización de la enfermedad en personas mayores. Se observa, entonces, situaciones de discriminación por edad o ageísmo, las que producen una vulneración del derecho a la protección de la salud. La misma discriminación existe en el maltrato institucional, que permite excluir a personas mayores de los sistemas de seguros, instituciones de salud privada e instituciones bancarias. El maltrato familiar también sigue siendo una realidad, desde casos de negligencia y abandono, al maltrato y abuso patrimonial.

Jubilación

El momento de la jubilación es un período de reestructuración económica, debido a las bajas pensiones y disminución de ingresos en relación con la etapa laboral activa, especialmente en los niveles socioeconómicos más bajos, que han sobrevivido con empleos precarios y tienen mayores períodos de lagunas en sus cotizaciones previsionales. La jubilación implica una pérdida del estatus de persona activa y útil a la sociedad y puede llegar a ser un camino al aislamiento social.

Pobreza

El adulto mayor en situación de pobreza puede experimentar, además, diversas situaciones que disminuyen su calidad de vida, como una alimentación deficiente, dificultad en el acceso a algunos bienes y servicios, condiciones inadecuadas de vivienda. Como ejemplo, las viviendas sociales son pequeñas y quienes viven con los hijos lo hacen en condición de hacinamiento, teniendo que “reducirse”2Reducirse: expresión usada para describir los cambios que trae consigo la jubilación, como cambio a una casa más pequeña, disminución de bienes, patrimonio, etc. a vivir con muy pocas de sus pertenencias. En los niveles socioeconómicos medios, la experiencia de “reducirse” implica vender su casa, retirarse a vivir a un departamento o piso pequeño para poder solventar los gastos de salud o mejorar el ingreso debido a pensiones o jubilaciones bajas. Dependiendo de las condiciones de salud de las personas mayores, se requerirá de algunas adaptaciones a las viviendas para facilitar sus actividades de la vida diaria, trabajo que se ve limitado ante la escasez de recursos. Un habitar digno implica tener acceso a servicios, una adecuada iluminación, condiciones de higiene, privacidad, que permitan que una persona mayor se sienta segura, y tenga la oportunidad de crear, trabajar en alguna actividad o pasatiempo, relacionarse con otros. Las dificultades para obtener estos estándares van limitando el actuar y las posibilidades de desarrollo de pequeños proyectos y sueños, disminuyendo la motivación y la esperanza.

Aislamiento y deterioro de la Salud Mental

En las últimas décadas también ha habido cambios en la conformación familiar, la que ha pasado desde la familia extendida, en la cual las personas mayores conservaban su rango de importancia y reconocimiento en la toma de decisiones debido a su experiencia, a familias pequeñas formadas por padres e hijos. En la medida que las personas mayores vivan solas, encontrarán mayores dificultades para valerse por sí mismas en el caso de cursar una enfermedad que implique algún grado de dependencia, lo que constituye un importante riesgo de salud y de aislamiento familiar y social.

El aislamiento social y la carencia de redes de apoyo tienen un impacto negativo en la salud mental de las personas mayores y aún más en adultos dependientes. La soledad, la falta de ayuda para realizar sus actividades cotidianas básicas, los pueden hundir en estados depresivos severos. Y la depresión, que es una patología compleja, multicausal, es una enfermedad incapacitante que tiene una alta asociación con la conducta suicida. Al cursar una depresión mayor, el riesgo de cometer suicidio aumenta veinte veces3Dolder C, Nelson M, Stump A (2010) Pharmacological and Clinical Profile of Newer Antidepressants: Implications for the Treatment of Elderly Patients. Drugs & Aging 27(8):625-640, 2010 y en adultos mayores el riesgo aumenta en presencia de factores como el aislamiento social y comorbilidades clínicas. Hay referencias a un 40% de suicidios entre las personas mayores que presentan trastornos somáticos y llevan tratamiento por ello4Zarragoitía Alonso I. (2010) Depresión. Generalidades y particularidades. La Habana: Editorial Ciencias Médicas. y en Chile se ha encontrado una tasa de suicidio de 13,6 casos por cada 100 mil habitantes (siendo la tasa general de 10 casos por 100 mil habitantes)5Entrevista a Ana Vieiras, 2017. Fuente: http://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/11/24/884653/Estudio-revela-que-los-adultos-mayores-son-los-que-tienen-la-mayor-tasa-de-suicidio-en-Chile.html. Sin embargo, la depresión está infradiagnosticada (e infratratada) en el segmento etario de las personas mayores.

Desafíos

Es importante reconocer el impacto que las condiciones de vida tienen en la salud y bienestar de las personas de mayor edad, bienestar que no se define únicamente desde la funcionalidad, sino también desde la integración social, el acceso a la recreación y la posibilidad de seguir siendo un aporte a la comunidad. Muchos de los actuales programas de apoyo son medidas de ayuda para mejorar condiciones puntuales de este grupo de adultos. No obstante, no son la condición óptima que debería corresponder a los adultos mayores por derecho, lo que lleva a pensar como prioridad de acción en un mejor sistema de protección social y un perfeccionamiento de los procedimientos para llegar a aquellos adultos mayores que están en situación de riesgo y los que presentan dependencia.

Conocer las dificultades que enfrenta parte importante de la población mayor, implica el deber de reaccionar y actuar desde las políticas públicas, las instituciones sociales y las personas: el desafío es revisar y corregir las estructuras en lo económico y social y todo aquel proceder personal que permite y perpetúa la desigualdad social que quita dignidad a la vejez.

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Autora

Lic. en Psicología. Master en Psicología Individuo, Grupo, Organización y Cultura por la Universidad del País Vasco.

Ha desarrollado trabajo comunitario en el área de salud y en contextos de ruralidad . Docente en el área de las ciencias sociales. Activista social

Notas   [ + ]

1.Instituto Nacional de Estadísticas Chile -INE (2018) Síntesis de Resultados Censo 2017.
2.Reducirse: expresión usada para describir los cambios que trae consigo la jubilación, como cambio a una casa más pequeña, disminución de bienes, patrimonio, etc.
3.Dolder C, Nelson M, Stump A (2010) Pharmacological and Clinical Profile of Newer Antidepressants: Implications for the Treatment of Elderly Patients. Drugs & Aging 27(8):625-640, 2010
4.Zarragoitía Alonso I. (2010) Depresión. Generalidades y particularidades. La Habana: Editorial Ciencias Médicas.
5.Entrevista a Ana Vieiras, 2017. Fuente: http://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/11/24/884653/Estudio-revela-que-los-adultos-mayores-son-los-que-tienen-la-mayor-tasa-de-suicidio-en-Chile.html