Sociedad, energía y recursos naturales: Cuba y el ese otro legado de Fidel

Lo asombroso del caso, es que Cuba, siendo una isla sin prácticamente recursos no renovables, ha logrado lo que otros, que si tienen recursos (sobre todo no renovables), no han logrado.

¿Es posible una sociedad diferente a la del consumismo, acumulación de capital y la cosificación del todo? ¿Es posible una sociedad de cooperación con el predominio del valor de uso? Estas y demás preguntas se plantean ante la realidad mundialmente conocida que es por un lado, la destrucción masiva y acelerada del medio natural (ecosistemas) y por otro, la continua procreación de pobreza, en parte, como consecuencia de lo primero. Por citar algunos, la destrucción de la Amazonia en Sudamérica por la construcción de grandes embalses (Fearnside, 2015) o la deforestación de selva tropical en Indonesia para plantaciones de palma africana; la (extrema) pobreza que se extiende y visualiza cada vez más en las ciudades del mundo como Lima, México […]

La Constitución de Cádiz y la división del territorio cubano en provincias

La Constitución de Cádiz impulsó una nueva división política del territorio español en provincias. En la isla de Cuba, esta cuestión enfrentó a las élites locales del interior contra las élites y autoridades de La Habana, que ostentaban la hegemonía tradicional sobre todo el territorio. El cabildo de Puerto Príncipe, desobedeciendo el mandato del capitán general de la isla, aprovechó el contexto para impulsar sus reclamos de autonomía y convertirse en cabecera de una nueva provincia en el centro de la isla.

La Habana ilustrada del siglo XVIII: sus transformaciones urbanas a través de la mirada de los bandos de buen gobierno. “Cambiando la imagen de poder”

Desde la segunda mitad del siglo dieciocho La Habana experimenta un cambio económico y social que se verá reflejado en su fisonomía. La ciudad debe cambiar para ser espejo y altavoz de su papel como capital del Caribe y para adaptarse a las nuevas necesidades de control y dar respuestas a los nuevos hábitos y costumbres de la sociedad habanera. La imagen de poder que debía transmitir no solo se tradujo en cambios arquitectónicos sino que, desde una visión holística de la ciudad, se reformó el urbanismo y las costumbres.

Santiago de Cuba: del “abandono” al perfeccionamiento en su sistema defensivo, siglos XVII- XVIII

Nuestro artículo pretende examinar la defensa marítima del suroriente cubano, determinada en virtud de la protección del Caribe español, a través del perfeccionamiento del sistema de fortalezas y un reordenamiento de los recursos locales en virtud de su protección frente a los intereses coloniales de las potencias extranjeras. La guarda de la ciudad de Santiago de Cuba revestirá una puntual importancia en el aseguramiento de las posesiones antillanas frente a la expansión inglesa en el área del Circuncaribe, en contraposición al abandono del que había sido testigo la urbe durante los primeros siglos coloniales al quedar aislada del entorno comercial atlántico.

Não há o que temer no comunismo

O comunismo só é diabólico para esses e essas que acumulam a riqueza gerada pelos bilhões de trabalhadores. São eles os que têm medo. E como têm poder, eles divulgam esse medo como se tivesse de ser o medo de todos. Não tem!

Já não é de hoje que toma corpo a esquerda paz e amor. Essa ideia insana de que é possível humanizar o capitalismo. E, nesse diapasão vamos vivendo lutas por políticas públicas, de apaziguamento da miséria, propostas alternativas isoladas que não enfrentam o capitalismo ou ainda a ingênua intensão de um desenvolvimento sustentável no rumo de uma nação com bem estar social. Tudo bem se essas batalhas forem encaradas como reformas necessárias num caminho para outra forma de organizar a vida. Mas, crer nessas propostas como um fim em si mesmas é ilusão. Há que avançar para a ruptura. O capitalismo – já nos mostra o alemão Karl Marx – tem determinações muito claras e nelas não cabem essas propostas. […]

A existência da velhice

Toda sociedade tende a viver, a sobreviver; exalta o vigor e a fecundidade, ligados à juventude; teme o desgaste e a esterilidade da velhice (BEAUVOIR, Simone de. A velhice)  Alcançar o fundamento interno de reorganização espacial, transgredir a disparidades do corpo, destruir criações e heranças emotivas e memorialísticas, conviver com a solitude, se emancipar,  se desconhecer, se reinventar. Envelhecer é ação da disputa derradeira – apesar de tantas outras ditas essenciais durante toda existência –, pois é corpo que teima em abrir os olhos, em pulsar, e despertar como signo de resistência. Beauvoir (1990) credita à sociedade uma visão que conduz ao fim, no não reconhecimento d@ idos@. E em contradição disponibiliza para esse grupo uma “melhora” e “avanços” para saúde, […]