A elementar história do comum

A forma massiva e a continuidade das narrativas reproduzidas e pré-prontas aparentam que nos resta terceirizar os processos de enunciação.

Fomos fadados a criar mundos externos e internos que são resultados de leituras particulares sobre a vida. Não só fazer parte dela, mas também se torna uma constituição prévia de existência: Contar para existir. Ao passar os olhos, ao ter contato e ao intercambiar novas histórias – ora afirmando o novo, ora potencializando o passado, ou ainda mesclando todos os tempos possíveis – temos práticas que se relacionam com esse mesmo dom que estrutura vivência, criticidade e criatividade. O hábito de contar e ouvir histórias também pode ser traduzido como memória social, ou como uma ambientação de certos códigos e costumes. Contar é jogo de interesse compartido. Ganhar e perder entre os ensaios que narradorxs e ouvintes testam a sua […]

As mudanças na Constituição cubana

É um tempo novo. A conjuntura é totalmente outra.

O povo cubano, que resiste há quase 60 anos aos ataques sistemáticos dos Estados Unidos contra sua soberania e contra o seu direito de se organizar conforme os ditames estabelecidos por uma revolução vitoriosa, participará de grandes debates sobre as mudanças na Constituição. Porque em Cuba a democracia não é igual a democracia burguesa, na qual o povo só é chamado para votar de quatro anos. Lá, antes de votar qualquer grande tema nacional, as comunidades, os movimentos sociais, os grupos organizados, estudam e debatem profundamente as propostas. Pois assim será com a Constituição. Primeiro, foi criado um grupo de trabalho na Assembleia Nacional para apresentar um anteprojeto. Esse documento já está pronto e agora será levado para o debate […]

Sociedad, energía y recursos naturales: Cuba y el ese otro legado de Fidel

Lo asombroso del caso, es que Cuba, siendo una isla sin prácticamente recursos no renovables, ha logrado lo que otros, que si tienen recursos (sobre todo no renovables), no han logrado.

¿Es posible una sociedad diferente a la del consumismo, acumulación de capital y la cosificación del todo? ¿Es posible una sociedad de cooperación con el predominio del valor de uso? Estas y demás preguntas se plantean ante la realidad mundialmente conocida que es por un lado, la destrucción masiva y acelerada del medio natural (ecosistemas) y por otro, la continua procreación de pobreza, en parte, como consecuencia de lo primero. Por citar algunos, la destrucción de la Amazonia en Sudamérica por la construcción de grandes embalses (Fearnside, 2015) o la deforestación de selva tropical en Indonesia para plantaciones de palma africana; la (extrema) pobreza que se extiende y visualiza cada vez más en las ciudades del mundo como Lima, México […]

La Constitución de Cádiz impulsó una nueva división política del territorio español en provincias. En la isla de Cuba, esta cuestión enfrentó a las élites locales del interior contra las élites y autoridades de La Habana, que ostentaban la hegemonía tradicional sobre todo el territorio. El cabildo de Puerto Príncipe, desobedeciendo el mandato del capitán general de la isla, aprovechó el contexto para impulsar sus reclamos de autonomía y convertirse en cabecera de una nueva provincia en el centro de la isla.

Desde la segunda mitad del siglo dieciocho La Habana experimenta un cambio económico y social que se verá reflejado en su fisonomía. La ciudad debe cambiar para ser espejo y altavoz de su papel como capital del Caribe y para adaptarse a las nuevas necesidades de control y dar respuestas a los nuevos hábitos y costumbres de la sociedad habanera. La imagen de poder que debía transmitir no solo se tradujo en cambios arquitectónicos sino que, desde una visión holística de la ciudad, se reformó el urbanismo y las costumbres.

Nuestro artículo pretende examinar la defensa marítima del suroriente cubano, determinada en virtud de la protección del Caribe español, a través del perfeccionamiento del sistema de fortalezas y un reordenamiento de los recursos locales en virtud de su protección frente a los intereses coloniales de las potencias extranjeras. La guarda de la ciudad de Santiago de Cuba revestirá una puntual importancia en el aseguramiento de las posesiones antillanas frente a la expansión inglesa en el área del Circuncaribe, en contraposición al abandono del que había sido testigo la urbe durante los primeros siglos coloniales al quedar aislada del entorno comercial atlántico.