Problemas en la salud pública Una concientización real, por parte de la ciudadanía obliga a pensar y exigir estrategias a largo plazo, que definan prioridades en la destinación de recursos, y eliminen las desigualdades sociales en el sector.

Salud publica

Durante las últimas décadas la salud pública chilena ha tenido importantes avances: la esperanza de vida es de 80,5 años, siendo la segunda en América después de Canadá (82.2 años). El porcentaje de atención profesional del parto es cercano al cien por ciento y es el cuarto país con menor mortalidad infantil (menores de 5 años) con 8,1 niños fallecidos por mil nacidos vivos. El país tiene, además, los índices más bajos de mortalidad materna 1World Health Statistic World Health Organization. 2016 .

Estos indicadores, son frutos del compromiso continuo de la Medicina, especialmente desde los tiempos de creación del Servicio Nacional de Salud, (1952) momento en que comenzaron a implementarse programas específicos de nutrición infantil, alimentación complementaria, programas de vacunación, el control médico del embarazo y, junto con ello, el mejoramiento de servicios sanitarios y el acceso al agua potable.

Sin embargo, pese a que estos indicadores muestran los niveles de salud más destacados de América Latina, aún hay situaciones de inequidad en la atención médica a las personas. La crítica se centra en la calidad y oportunidad de los servicios entregados por el Sistema Público, porque la población que recibe atención médica en estos servicios, encuentra deficiencias, como la tardanza en conseguir horas a especialistas, problemas de acceso a los centros asistenciales, escasez de ambulancias para servicios de urgencia y falta de camas 2Chile presenta déficit de camas, en relación a la tasa promedio de camas por 100.000 habitantes en el mundo según la OMS en 2014.. Estas limitaciones son experimentadas por las personas de menos ingresos, quienes no tienen la posibilidad de acceder a atenciones de salud en el sistema privado en razón a su alto costo

Con cierta periodicidad colapsan los servicios de urgencia, lo que obliga a los usuarios a esperar muchas horas para obtener una atención, situación que se acentúa durante los meses de invierno, momento en que se ha tenido que hospitalizar a pacientes en los pasillos -en camillas o en sillas de rueda- comprometiendo aún más la salud de las personas, su privacidad y dignidad. Junto con esto, la presión asistencial y altos niveles de estrés de los trabajadores de salud, traen consigo un alto riesgo de sufrir burnout o desgaste profesional, y de ejercer un trato impersonal, descuidado y en casos extremos, negligente a los pacientes.

Un problema crítico es la existencia de listas de espera para cirugías y para médicos especialistas. Según un informe enviado por la Subsecretaría de Redes Asistenciales al Congreso (20 de febrero 2017) se planteaba que 24817  personas fallecieron mientras estaban en una “lista de espera”  durante el año 2016 (De ellos,  22.459  pacientes esperaban una primera consulta con un especialista y 2.358 personas esperaban una cirugía). Posteriormente, una investigación de la Comisión médica asesora, a solicitud del Ministerio de Salud, indicó que en 6.744 casos de fallecimientos ocurridos el año 2016 la causa de muerte podría relacionarse con una atención pendiente en lista de espera3Noticia diario El Mercurio http://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/08/18/871540/En-6744-muertes-de-2016-podria-existir-relacion-con-haber-estado-en-lista-de-espera.html.

Las primeras causas delineadas para explicar este problema señalan que la demanda actual por cirugías no alcanza a ser satisfecha, debido a la escasez de recursos y de profesionales. Se constata que el número de médicos, enfermeras y capacidad hospitalaria es deficitario en relación al aumento de la población y a su perfil epidemiológico 41.7 médicos por cada 1,000 habitantes en 2012, frente a un promedio de 3.2 en los países de la OCDE. En Chile, el número de enfermeras es también relativamente bajo, con 4.2 enfermeras por cada 1,000 habitantes en el 2012, comparado con un promedio de 8.8 en los países de la OCDE. http://www.oecd.org/els/health-systems/Briefing-Note-CHILE-2014-in-Spanish.pdf. Y pese al aumento de facultades de Medicina en el país, esto no ha significado una solución al problema de escasez de profesionales en la salud pública, dado que la opción laboral que presenta más incentivos económicos a los profesionales es la de la salud Privada.

Como es de suponer, la existencia de listas de espera tiene un alto costo en términos sociales para el país, y compromete seriamente la salud de los pacientes, con efectos dañinos en términos emocionales y psicológicos, especialmente en aquellas personas que se encuentran en situación más crítica, que en la espera arriesgan su salud a condiciones de deterioro, invalidez y la muerte.

Este segundo semestre, el Ministerio de Salud ha planteado medidas extraordinarias para entregar atención médica inmediata a un grupo de pacientes que se encuentran en lista de espera y que tienen alto riesgo de fallecer, una medida que soluciona en parte el problema, y que demuestra la necesidad de una priorización en la planificación del país, ya que actualmente la gran verdad es que el sistema de atención pública está limitado en su capacidad.

Luego de que se diera a conocer la crítica realidad de las listas de espera, y que la información fuera utilizada, aprovechando el actual momento político previo a las elecciones; un siguiente momento debe ser la toma de conciencia sobre la gravedad de la salud pública en Chile y la motivación por resolver la situación crítica. En la actualidad hay equipos de trabajo que se encuentran en el terreno de la acción y que han investigado y elaborado modelos que pueden ser replicados en otras realidades. Un ejemplo es la propuesta de gestión de listas de espera que apuntan a ajustar la oferta y la demanda de atención de salud, mediante precisiones clínicas y la toma de decisiones fundamentada en la oportunidad y la justicia. Estas medidas deben obedecer a criterios médicos, que evalúen la urgencia de la atención de salud de cada paciente (ejemplo: Interconsulta a especialista o Cirugía), la prioridad que este paciente tendría respecto de los demás pacientes de la lista, y un criterio de justicia, que busque entregar un recurso a quienes tengan mayor necesidad de atención5Un ejemplo de propuesta para gestionar listas de espera en salud es planteado en Rev. Med. Chile 2016; 144: 787-794 Modelo de gestión de listas de espera centrado en oportunidad y justicia Cristian Julio1,2,a , Patricio Wolff1,2,b , María Vegoña Yarza2,3,c.

Toda política que plantee mejoras en la salud debe considerar que la población que se atiende en los servicios públicos tiene mayores riesgos por edad (el 17% tiene 60 años o más, mientras en la atención privada o Izares, el 7% es mayor de 60 años) y por determinantes sociales que tienen su expresión en condiciones de salud de mayor vulnerabilidad. Adicionalmente, diversos informes caracterizan a la población foco de la atención pública como la que tiene más dificultad para acceder a las atenciones de salud cuando la necesitan, y que obtienen estas prestaciones tardíamente.  Las implicancias que esta información tiene en la formulación de políticas públicas obligan a caracterizar apropiadamente a la población de usuarios y a realizar una evaluación técnica (criterio médico) por sobre la burocrática para llegar a la aplicación de un criterio de justicia en la provisión de servicios públicos de salud.

La sucesión de cuestionamientos al actual sistema de salud pública es también un cuestionamiento a la idea de Justicia Social para el país y a la responsabilidad frente a los agravamientos y decesos de pacientes producidos por una planificación deficiente. Una concientización real, por parte de la ciudadanía obliga a pensar y exigir estrategias a largo plazo, que definan prioridades en la destinación de recursos, y eliminen las desigualdades sociales en el sector.

 

Notas   [ + ]

1.World Health Statistic World Health Organization. 2016
2.Chile presenta déficit de camas, en relación a la tasa promedio de camas por 100.000 habitantes en el mundo según la OMS en 2014.
3.Noticia diario El Mercurio http://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/08/18/871540/En-6744-muertes-de-2016-podria-existir-relacion-con-haber-estado-en-lista-de-espera.html
4.1.7 médicos por cada 1,000 habitantes en 2012, frente a un promedio de 3.2 en los países de la OCDE. En Chile, el número de enfermeras es también relativamente bajo, con 4.2 enfermeras por cada 1,000 habitantes en el 2012, comparado con un promedio de 8.8 en los países de la OCDE. http://www.oecd.org/els/health-systems/Briefing-Note-CHILE-2014-in-Spanish.pdf
5.Un ejemplo de propuesta para gestionar listas de espera en salud es planteado en Rev. Med. Chile 2016; 144: 787-794 Modelo de gestión de listas de espera centrado en oportunidad y justicia Cristian Julio1,2,a , Patricio Wolff1,2,b , María Vegoña Yarza2,3,c