Sin duda alguna, los procesos migratorios, cualesquiera fuesen sus protagonistas y sus motivaciones, los lugares de partida y de llegada, presentan no pocas semejanzas a lo largo de todos los tiempos. Asimismo, constituyen una temática que no pierde actualidad, al fragor de los acontecimientos, muchas veces trágicos, que día tras día se suceden en torno a las migraciones: por unas razones u otras, esos grupos humanos que se han visto y se ven compelidos –por circunstancias a veces dramáticas- a abandonar su tierra de origen para afincarse en nuevos espacios, han experimentado y experimentan vivencias similares: la búsqueda de inserción, los tropiezos en la adaptación a las sociedades de acogida y, en múltiples ocasiones, la batalla contra la xenofobia, las crisis de identidad y sus negociaciones y re-elaboraciones, el irremediable abismo de la distancia con el país que quedó atrás, una distancia que se agranda cuando se interponen mares u océanos. Nostalgia y angustia existencial, al fin, que potencia la emigración, y que con tanta luz describió en su poesía Negra Sombra 1881) la gallega Rosalía de Castro, ella misma hija de una tierra de emigrantes.

Publicado: 2015-06-09

Editorial

Beatriz Vitar

La dignidad herida

Fernando Adrián Zapata

221

Rosalba

Lena Mucha, Clara Romero

222-229