Notas breves sobre los conflictos socioambientales en el Perú

Las partes involucradas en el conflicto insisten en hacer prevaler su mirada sobre la realidad.

conflictos socioambientales en el Perú

Es sorprendente la cantidad de afectados por los conflictos socioambientales en el Perú. Desde el distrito más recóndito hasta la comunidad más cercana los conflictos sociales marcan la agenda política en el Perú. Mucho se ha dicho y escrito en el Perú sobre cuál es la raíz de este histórico problema pero ¿sabemos cuáles son las preguntas correctas? Que es lo que en realidad buscamos al plantear y proponer nuevas preguntas; sin embargo pocos realmente han cuestionado el valor de lo que realmente se está planteando.

Por un lado, la gran prensa anima diciendo que las comunidades solo quieren ser partícipes en las inversiones mineras y que siendo socios de la misma solucionaría gran parte de los problemas que a ellos les afectan. Otros sectores apuestan por un desarrollo diferente y, sin embargo, no son del todo claros al plantear esas alternativas. La pregunta de fondo, creo, es que estamos vacilando en inquirir al mayor de los monstruos de nuestros tiempos ¿Es posible pensar más allá del capitalismo? Pregunta poco planteada y sumamente incómoda para quienes apuestan por un proyecto distinto.

Imagino un panorama del todo inhóspito, donde el hombre se pone de cabeza, trata pues con sus pies alcanzar el cielo infinito que tiene ante ellos sin comprender porque esta de cabeza, y, sobretodo, porque no puede andar en el desierto y del porque sus codos no le sirven sino para mantenerse erguido. Es como si no pudiéramos plantearnos nuevas preguntas y superarlas ¿los conflictos son en realidad una prueba de que el modelo es insuficiente? O ¿acaso es un reclamo para no quedarse fuera del modelo?

Las partes involucradas en el conflicto insisten en hacer prevaler su mirada sobre la realidad. Es como si la gente dudara de los hechos y obedeciera a sus intereses. De ambos lados se asume de manera muy superficial que las profundas desigualdades entre los hombres tocan más bien un estricto sentido estructural del asunto más, no que es la estructura misma la que tiene que ser cuestionada.

Se piensa que modernizando los instrumentos, explorando las potencialidades, estrujando y moldeando los métodos de trabajo podríamos conseguir un modelo los suficientemente redistributivo para que todas las partes sean beneficiadas. ¿Qué queremos lograr con esto? Que el beneficio llegue de arriba hacia abajo y de ello las posiciones de cada uno se mantengan sin cambiar su lugar. ¿Hacia dónde pensamos el crecimiento? ¿Qué es el crecimiento? ¿Debemos crecer?

En el Perú muchos buscan más bien una explicación jurídica incluso política de la medula de los asuntos que dividen a peruanos ricos y peruanos pobres. Sin embargo pocos se han preguntado últimamente del porque existen esas divisiones y si son necesarias. Cada quien ha apostado su mejor caballo sin saber exactamente quien puso las reglas, quien pitó la partida y cual es verdaderamente el punto de llegada.

Debemos ser claros entre lo que radicalmente preguntamos y lo que realmente radicalmente estamos respondiendo. El modelo socioextractivo prevalece siempre ante la incertidumbre de las respuesta que queremos dar como alternativas y no somos lo suficientemente claros en distinguir entre los principal y lo realmente accesorio. Debemos estirar más allá nuestras alas de pensamiento y retozar cerca del sol de la radicalidad.