De niños, trabajo y valor

Pasados los días conmemorativos a los y las niñas por un lado (30 de abril) y al trabajo (1° de mayo) por otro, y después de ver los datos estadísticos de la situación de la niñez en México, una serie de sentimientos me obligaron a desempolvar los recuerdos de mis clases sobre marxismo para tratar de relacionar este estado actual de las cosas con la lamentable despreocupación por parte del Estado y el gobierno hacia aquellos que son y serán el futuro del país.

¿Qué es el trabajo? En primera instancia es una contradicción dentro del sistema de producción capitalista ya que por un lado este sistema necesita inevitablemente de él, aunque por otro, intenta disminuirlo a toda costa con el fin de aumentar la ganancia (forma de la plusvalía transformada). El trabajo es lo que genera valor dentro del proceso de producción. Y desde el propio inicio del capitalismo, lo cierto es que el trabajo no ha sido repuesto de manera proporcional (el salario se creó con el fin de reproducir la fuerza de trabajo de los obreros y no más, dejando el resto del valor creado para el capitalista).

Por otro lado, el trabajo es un elemento importante dentro del proceso por el cual el hombre y la mujer transforman la naturaleza para beneficio propio. Allí es donde se concentran los papeles fundamentales del mismo: la transformación y creación.

Sin embargo, las luchas por el trabajo se han dado siempre de manera directa y a veces en forma de “baja intensidad”. El trabajo infantil es una de ellos. En la producción agrícola, por ejemplo, existen cultivos cuya cosecha necesita realizarse de una manera particular y la cual el trabajador masculino no puede realizarlo; para estos casos se utiliza la mano de obra femenina e infantil.

En el caso de la cosecha de la fresa, debido a la constitución fisiológica de la planta (por ejemplo su altura), el trabajador agrícola con una estatura promedio o mayor a ésta, resulta menos eficiente por la distancia; siguiendo este ejemplo, en el caso del producto final, se necesita cosechar teniendo en cuenta la fragilidad de las fresas, por lo que en este caso se requiere el trabajo femenino. Y aunque entre líneas se vislumbra el trabajo femenino, lo cierto es que el trabajo infantil se desarrolla por “debajo de la mesa”: en primer porque es ilegal, en segunda porque es más barato que contratar a jornaleros adultos y en tercera porque muchas veces los padres no consiguen el dinero suficiente para satisfacer las necesidades de la familia, por lo que la incorporación de los niños y niñas al submundo laboral se ve como un ingreso más a la familia.

¿Existen otras formas donde se da el trabajo infantil? Sí, muchos de ellos se producen y reproducen en las ciudades: niños  y niñas vendiendo dulces en la calle, limpiando parabrisas en las esquinas donde los semáforos detienen a los carros, o simplemente en la calle pidiendo dinero a los transeúntes. Como sea el caso, esos niños no están siendo atendidos por las políticas públicas.

Y es que el problema de las políticas públicas en México es que son paliativas a los problemas medulares de los cuales se desprenden los datos que se presentan en periódicos como La Jornada (2016), donde 21.4 millones de niños y adolescentes (53.9% de la población infantil mexicana) viven en pobreza. El problema del trabajo infantil no debe verse como el hecho propio de la acción, más bien hay que ver el porqué de que ellos tengan que trabajar.

Mientras se siga explotando a la niñez como una consecuencia propia de las condiciones políticas y económicas del país, sólo fortalecemos un círculo vicioso que deforma una bella etapa de todo ser humano que debería ser inalienable.

 

Hemerografía.

Enciso, Angélica, “La pobreza afecta más a niños y adolescentes en México: estudio” en La Jornada, Jueves 28 de abril de 2016, p. 34. Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/28/sociedad/034n1soc

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Autor

Estudiante en Ingeniero Agrónomo Especialista en Sociología Rural en la Universidad Autónoma Chapingo (UACh).

Estudiante en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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