Mercado Ecológico Solidario de Tlalpan (MEST)

Entrevista con Jhoshelin López

Mercado Ecológico Solidario de Tlalpan (MEST)
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Jhoshelin LópezTlalpan es la alcaldía que comprende poco más del 20 % de la superficie total de la Ciudad de México, donde encontramos diversos pueblos originarios, parques nacionales, zonas arqueológicas, museos, edificios históricos, y la mayor parte de su superficie es considerada suelo de conservación. En esta geografía surge la iniciativa de pequeños productores ecológicos para conformar sus propios espacios de intercambio que les permitan fortalecer circuitos cortos de comercialización y fomentar un consumo crítico y ecológico. Iberoamérica Social entrevistó a Jhoshelin López, encargada de la coordinación y apoyo a los productores que integran el Mercado Ecológico Solidario de Tlalpan (MEST). Este mercado se encuentra cada domingo de 9 a 17 horas en el Parque Ecológico Loreto y Peña Pobre, reserva ecológica que abriga diversos proyectos artísticos y sociales con los que se fomenta una cultura socio-ecológica de respeto y cuidado al medio ambiente.

Iberoamérica Social: ¿Qué es el MEST? ¿cómo te involucraste con esta organización y cómo has venido colaborando?

Jhoshelin López: Es la abreviatura del Mercado Ecológico Solidario de Tlalpan. Este nombre se lo asignaron los integrantes del mercado junto con la Dirección General del Medio Ambiente. Le pusieron este nombre hace aproximadamente 3 años, cuando empezó a trabajarse este proyecto, en buena parte por la iniciativa de los integrantes que querían conformar su propio mercado en Tlalpan. Al estar buscando espacios para la comercialización de sus productos, también buscaron apoyo de la delegación [hoy alcaldía] y poco a poco se fueron haciendo de sus propias herramientas como carpas, mesas, entre otros. El papel que desempeño es gracias a que realicé mi residencia profesional tomando este mercado como referencia. Con este trabajo buscaba crear un modelo de negocio para el MEST. Cuando llegué, los compañeros me decían que querían ser una cooperativa, una sociedad anónima, hacer una asociación civil, es decir, no tenían muy claro que querían hacer, por ello pensé en que era necesario trazar un modelo de negocio para ir más allá del intercambio comercial inmediato, así sabrían que pasaba con su producto, con el lugar, con el mercado. Les describí el modelo y sí lo están llevando a cabo porque hay mucha diferencia en la organización, antes no trabajaban tanto como cooperativistas, podían trabajar en equipo, pero hacían sus círculos y veían a la gente que ayuda a administrar el mercado muy arriba, por ello no se les hablaba de ciertas cosas. Pero ahora, sí se tiene mayor respeto a la administración y al trabajo en equipo porque saben que así fluye mejor la comunicación y organización.

IS: ¿En qué consiste este modelo con el que trabajan?

JL: Se creó para que operaran como cooperativa y no tanto para registrarse como asociación civil. El modelo les sirve para trabajar como cooperativa y presentarse al publico bajo ese carácter. Pero lo que ellos buscan, es apoyar a gente con enfermedades, que consuman algo ecológico, que la familia este pintando, es decir, buscan unir a la sociedad y que su trabajo sea valorado. Al mismo tiempo fortalecen la identidad que los vincula con sus lugares de origen, Tlalpan, Milpa Alta, Xochimilco. Una asociación civil en parte busca un fin común sin lucro, pero ellos sí están comercializado sus productos bajo una lógica de intercambio de productos de calidad. Los procesos de organización ocurren de manera cooperativa, se trabaja con la idea de apoyar a la gente, tanto consumidores como productores, ofreciendo productos de herboristería de Xochimilco, quesos de San Andrés Totoltepec, café de Chiapas molido en la Ciudad de México, entre otros. De esa manera, al estar registrados en la delegación como cooperativa, pueden conseguir apoyos si se registran el Dirección de Desarrollo Económico, o recibir cursos, recursos para emprendedores o para cooperativas. La delegación los ayuda para orientarlos con el registro, indicándoles cómo funciona una cooperativa, cómo manejar sus finanzas, o cómo manejar la cuestión laboral. Por ello, con el modelo que les presenté se corroboró con la delegación que era más viable ser una cooperativa. Nuestra labor llega hasta ahí, porque en realidad ellos son quienes se encargan de los procesos y organización necesarios para mantener esta cooperativa. Que ellos decidan qué 5 personas se van a registrar para quedar constituidos como cooperativa, tomado en cuenta que deben permanecer a largo plazo de manera que el mercado perdure, porque ocurre que hay personas que se integran, pero al poco tiempo se van.

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IS: ¿Cuántos productores se agrupan? ¿qué producen y de dónde vienen?

JL: El proyecto estaba enfocado a los productores, artesanos, comerciantes o intermediarios de Tlalpan, esa era la idea original cuando yo llegué, para que pudieran pertenecer al mercado debían ser de Tlalpan. Pero por iniciativa propia y de algunos compañeros, nos dimos cuenta que, por ejemplo, no había hortalizas debido a que en la delegación no se cultivan, podemos encontrar árboles frutales con más facilidad, pero generalmente las hortalizas vienen de Xochimilco de la zona chinampera. Por ello, el proyecto se terminó abriendo a los productores de otras delegaciones como Magdalena Contreras, Iztapalapa, la gente comenzó a escuchar del mercadito y viene. Es un buen proyecto, pero los productores no tienen grandes ventas como en otros mercados que están mucho mejor constituidos como Mercado Al Cien. En este sentido, la gente espera ventas de ese tipo y no se puede porque dentro de Tlalpan hay otros mercados más consolidados como el Mercado Alternativo de Tlalpan (MAT), pero porque su organización es otra, no se da tanta libertad a los integrantes en la toma de decisión, al estar regidos por ciertas reglas de carácter más estricto para que el proyecto perdure. Cuando entré al MEST, hace un año, estaba la compañera Isadora Bonilla tenían registrados a varios productores, pero no siempre iban todos, a veces iban 15, 7, 3, por ello pensé que era necesario poner reglas de manera que no vengan cuando quieran, sino por eso no hay venta. Actualmente, son 27, regularmente vienen 23, hay más artesanía, sí hay hortalizas como lechuga hidropónica, jitomate cherry, mieles, lácteos, cosmética artesanal. Por lo general, las artesanías y productos transformados son tlalpenses, lo que es cien por ciento producto es de Xochimilco, pan, herboristería, hortalizas. Ellos se integraron cuando ocurrió el sismo del 19 de septiembre, le pidieron a la Dirección de Desarrollo Económico que abriera espacios para los productores, porque la zona de las chinampas quedo muy mal y no tenían sitios para comercializar, por ello la Mtra. Rocío Mejía nos dijo que necesitábamos integrar a esos productores. También venían varios de artesanías, pero son solidarios y al darse cuenta que este mercado ya tenía varias opciones decidieron buscar otras plazas.

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IS: ¿Cuáles consideras que son los principales retos a los que se enfrentan los pequeños productores y los circuitos cortos de comercialización?

JL: Primero que la gente conozca su producto, porque normalmente las personas creen que, así como los vemos ahorita, son revendedores. Entonces la gente se va mucho al cómo te ves, así mismo juzgan y piensan esa señora no va a estar haciendo quesos, ni haciendo flanes, no les creen mucho que ellos sean los productores. Están acostumbrados a que en esta zona llega mucho revendedor, como luego vemos en el centro de Tlalpan la gente que va con su carretilla vendiendo el cacahuate o la jamaica, están convencidos que estos sí son productores cuando por lo general llegan a revender estas mercancías. En el MEST, la gente que se ha acercado sí son productores, por ejemplo, tenemos un productor de lechugas que viene de la Picacho-Ajusco y que siembra algunas hectáreas, igual le costo venir a vender, por eso buscan espacios como el mercado para atraer clientes y comienzan a enfocar sus ventas a restaurantes, escuelas, o pedidos especiales, o a conseguir contactos para potenciales ventas. Para esto les ha servido mucho el mercado, es uno de los retos a los que se enfrentan junto con el reconocimiento y valoración de sus productos, considerando el tiempo de su elaboración, calidad de los ingredientes. Aquí vienen los domingos, pero tienen otros trabajos durante la semana, es un reto encontrar un lugar dónde comercializar sus productos y que la gente que se acerque a estos mercados, que los recomiende. La mayor parte de los consumidores son clase media o media alta, la gente de menos recursos sí consigue estos productos, pero en sus mismos pueblos, de gente de campo. Están compitiendo en el mercado contra productos que son elaborados en masa, con bajos estándares de calidad en los ingredientes, y contra grandes empresas, o con minoristas como los supers. Por comodidad, por apariencias de las mercancías, por una mejor accesibilidad y menor costo terminan comprando en el super. Productos que no tienen nada de orgánico, ni nada saludable, que a veces son más caros que los que ellos elaboran. En realidad, es caro porque se está contemplando el tiempo, el esfuerzo, los materiales, la creatividad que ellos le ponen para vender un producto de calidad, porque saben que, si a ellos no les gusta, no lo van a vender. De esta manera, te das cuenta que no es tan caro, sólo que no se valora que es más sano, aunque no sepas que es agroecológico, que esta libre de agroquímicos, la gente no sabe que estos productos tienen mayor calidad, y menor huella ecológica.

Mercado Ecológico Solidario de Tlalpan

IS: ¿Consideras que este tipo de iniciativas u organizaciones son importantes hoy en día? ¿por qué? ¿Por qué es importante pensar ecológicamente y organizarse solidariamente?

JL: Es super importante organizarse solidariamente porque nuestra sociedad cada vez es más apática, no tanto en el punto en que ya no saludas a la gente, o no te interesa tu vecino, sino que simplemente nos estamos olvidando, considerando este tipo de productores, que tal vez tu vecino tiene un negocio de tortas, por ejemplo, en lugar de irte en las mañanas por tu Starbucks, porque no le compras la torta a tu vecino, que le compra la lechuga al señor que lo produce aquí en Tlalpan o en Xochimilco, o porque no le compras el queso a la señora que ella lo produce, y consideremos que es una mayoría femenina la que elabora el queso y se trata de un producto de calidad. Esta cuestión de trabajar solidariamente se esta perdiendo, ya no te interesa consumir lo que es sano y está cerca de ti, sino lo que se ve bien y te da status. Ahora se está levantando mucho este tipo de mercados o de comprar ecológico, hasta por la moda hípster, que les gusta lo vegano, y que vamos a hacer nuestro picnic en tal lado, y yo me traje el mezcal de Oaxaca, el café de Chiapas. Esa moda esta beneficiando hasta cierto punto a los pequeños productores porque nos hace ver que trabajar de esta forma esta beneficiando a todos. Poco a poco se va abriendo a que cierto rango de edades adquiera estos productos, de forma que valores y sepas que lo hecho en México es de calidad, no tiene que ser extranjero porque aquí hay de todo para producir y para adquirirlo, incluso con formas de intercambio como el trueque. Ha crecido el interés por conocer productos naturales o agroecológicos, pero es gracias a que se ha abierto este tipo de mercado a otros públicos, ya no nada más es el papá, la mamá o la abuelita que dicen vamos al mercado, los jóvenes e incluso los niños ya saben distinguir entre mieles. Por ejemplo, me he encontrado con algunos papás que traen a sus hijos y les enseñan sobre este tipo de consumo ecológico. Cada vez nos preocupamos más por nuestra salud y desgraciadamente después de tantas enfermedades y después de todo lo que se ha visto en el medio ambiente y en la sociedad. Gracias a esto se esta buscando que la gente salga adelante con un oficio o con una manera de producir que ellos conocen y a la que le pueden sacar provecho, lo saben, lo valoran, les encanta y quieren compartir sus productos y que la gente los conozca.

IS: ¿Qué opinas sobre el enfoque, prácticas de instituciones gubernamentales respecto a los pequeños productores, la agroecología y los circuitos cortos de comercialización?

JL: El gobierno esta apático e indiferente ante estas cuestiones ha dejado a los pequeños productores cada vez más de lado, apostando por la privatización, la apertura comercial con productores extranjeros a través del TLCAN. El sector agropecuario tiene poco apoyo, y esta claramente corroborado en los circuitos de comercialización donde al señor que cultiva le pagan a peso la cubeta, es donde te pones a pensar que está haciendo el gobierno para apoyarlos. Que lo lleven a cabo realmente muy poco, más allá de que digan dimos tantos millones para la industria ganadera, pesquera y demás. En cuestión de mercados, sólo se ha apoyado el mercado de consume local, que de vez en cuando se pone en el zócalo.  Todo el apoyo esta enfocado en la agroindustria, no se apoya a los pequeños productores y artesanos, por ejemplo, que pusieran una escuela para campesinos, aquí en la delegación o en la ciudad de México, pero no hay. En todos los estados hay escuelas de oficios, pero en la ciudad hay varias universidades y pocas están especializadas en alguno de estos ramos y pocos de los egresados encuentran un puesto laboral, porque hay muy pocos sitios que se dediquen a apoyar a estas personas solamente los apoyan brindándoles espacios y a lo mejor uno que otro crédito, pero de ahí en fuera existe poco respaldo. Por ejemplo, lo he visto con los productores de Xochimilco, en la zona chinampera, ellos mismos son los que han buscado, porque mantienen vivos los conocimientos que se transmiten de generación a generación. Aquí la gente se registra como cooperativa, y al mes o al año, ya no existe, no saben que son formas de organización y trabajo de largo plazo. La ventaja con el MEST, es que poco a poco la gente va entendiendo lo importante que es trabajar en equipo, como cooperativa, y varios están en cursos de economía solidaria. Entonces, nosotros les echamos la mano para que se dieran cuenta que ellos solitos tienen que trabajar, estamos ayudando a cambiar un poquito el chip de que no nada más el gobierno esta para darme todo y ya, ya están entendiendo que son ellos quienes deben dar a conocer sus productos y que para ello requiero de espacios, se puede buscar apoyo del gobierno, pero si yo no lo hago, no voy a concretar algún proyecto.

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Autora

Máster en Estrategias para el Desarrollo Rural y Territorial en la Universidad de Córdoba, España.