Los cementerios: un espacio simbólico de la memoria social Estos lugares conforman una nueva forma de relación social, se convierte en un símbolo de permanencia de los que ya no están.

Cementerios
Imagen 1.Tumba en cementerio “Xoco”, Ciudad de México, 2017

Los cementerios o también conocidos como “panteones” son un espacio de memoria social que se insertan en el límite terrenal y espiritual a partir de la concepción de la vida y “el más allá”.

Los cementerios están configurados como un repositorio de la memoria social colectiva de la unidad básica de organización: la familia.

Estos núcleos de organización social conforman de manera simbólica los cementerios, de tal manera que se vuelve un repositorio de la memoria que da cuenta del paso de la historia de dichas unidades en la vida terrenal.

Aunque la “vida más allá” tiene diferentes concepciones dependiendo la religión que la familia profese, lo cierto es que dentro de este espacio, la historia de cada una de ellas está escrita y se comparte con las demás familias que allí también poseen su acervo identitario.

Alrededor y dentro de los panteones se presentan ciertos comportamientos en torno a las fechas especiales de las personas que fallecen; en el caso mexicano, el 1 y 2 de noviembre se convierten en fechas importantes en los que las familias recuerdan, visitan y platican con los familiares que se “han adelantado” en el camino.

Estos lugares conforman una nueva forma de relación social, se convierte en un símbolo de permanencia de los que ya no están; aquí, se tiene de manera indirecta una forma peculiar de trascendencia: aunque son espacios conformados a partir de la muerte, se retoma el ciclo de la vida.

Es decir, se retoma la idea de generar vida incluso después de la muerte; en algunas tumbas se colocan plantas de ornato o arbustos con la finalidad de “regresar” en una forma que permita saber que sigue allí. Rosas, ciprés, alcatraces o pasto, son solo algunos de las formas en que las personas que se fueron, de alguna manera regresan.

Este espacio, como una zona construida en el seno de la vida social, es un lugar donde se refleja de cierta manera peculiar las costumbres que se entraman con el estatus socioeconómico y la posibilidad de dejar en buenas condiciones la representación simbólica de la historia familiar.

En la imagen 2, se puede observar la caracterización de los espacios de niños y noñas; los juguetes representan la satisfacción de diversión a aquello que representa al difunto. La inocencia.

En la imagen 3, se observa la idea de mantener en la memoria a los integrantes de las familias, por lo que no se quitan las cruces los primeros en irse, sino que se mantienen.

Finalmente, estos espacios se vuelven lugares con una carga simbólica y espiritual fuerte que arraigan en la memoria social una esencia de aquellos que ya no están.

Cementerio Xoco
Imagen 3. Tumba con globos en cementerio “Xoco”, Ciudad de México.
Cementerio Xoco II
Imagen 2. Tumba de un niño con juguetes, Cementerio “Xoco”, Ciudad de México, 2017