Las culturas Precolombinas 4 – La cultura Muisca I

La Cultura muisca es una de las culturas precolombinas menos conocida para las personas poco versadas en la historia de América. Los muiscas son un pueblo amerindio que habitó el altiplano cundiboyacense, en el centro de la actual Colombia, desde aproximadamente el siglo VI a.C.

Las culturas Precolombinas
Las culturas Precolombinas

En las siguientes dos entradas consecutivas hemos desarrollado los principales elementos de la cultura muisca o chibcha. En la primera entrada hablaremos de la historia de este pueblo, su organización sociopolítica, así como de aspectos geográficos y demográficos. En la segunda entrada desarrollaremos aspectos relacionados con su cultura.

La Cultura muisca es una de las culturas precolombinas menos conocida para las personas poco versadas en la historia de América. Los muiscas son un pueblo amerindio que habitó el altiplano cundiboyacense, en el centro de la actual Colombia, desde aproximadamente el siglo VI a.C. En la actualidad, los descendientes de los muiscas habitan en los departamentos colombianos de Cundinamarca, Bocayá y Santander. Además, algunas pequeñas comunidades están organizadas como cabildos indígenas en la ciudad de Tunja y en algunas localidades del distrito de Bogotá.

También hay que tener en cuenta que una parte importante de la población que habita en la cordillera oriental de Colombia es el resultado del mestizaje del pueblo muisca con otros pueblos, principalmente con los españoles llegados a América.

A los muiscas también se les conoce como chibchas, pero ese término, aunque está plenamente aceptado, no es exactamente correcto, ya que chibcha se refiere a un tipo de lengua amerindia que engloba todos los grupos humanos que utilizaban dicha lengua, como los Motilones-barí, los U´wa o los Kogui. Los muiscas fueron la cultura de lengua chibcha que más se desarrollaron, de ahí que esté plenamente extendido el término chibcha para identificarlos.

El territorio donde se desarrolló la cultura muisca es un territorio conformado por una sucesión de montañas, planicies y valles y surcado por ríos, pantanos y lagunas. Aproximadamente las dos terceras partes del territorio están conformadas por tierras elevadas, con alturas que oscilan entre los 2500 y los 2800 metros de altitud media, con montañas que pueden superar los 5000 metros de altitud; y el resto por territorio plano con pocos accidentes geográficos. En cuanto al clima, es frío durante la mayor parte del año y seco. Las precipitaciones raramente pasan de los 1000 milímetros de promedio anual.

De acuerdo a los registros arqueológicos, los muiscas no fueron el primer pueblo que  habitó la región. Las diversas excavaciones realizadas en el altiplano cundiboyacense han arrojado evidencias de una gran actividad humana hace más de 10 mil años, lo que invalida la teoría formulada durante el siglo XIX que apostillaba que los muiscas habían sido los primeros habitantes del altiplano cundiboyacense.

Además, en Colombia está situado uno de los yacimientos arqueológicos más antiguos de todo el continente americano, El Abra, que contiene restos desde el 11 mil a.C. Tanto los vestigios encontrados en El Abra, así como otros muchos encontrados en yacimientos arqueológicos en Tibitó, a 47 kilómetros de Bogotá, y en la sabana de Bogotá nos hace presuponer que existía una cultura y una sociedad agrícola, llamada por los investigadores como cultura abriense, anterior a la cultura muisca.

Entre el 500 a.C. y el 800 d.C. llegaron en diversas olas grupos humanos a la zona, los muiscas. Algunos especialistas piensan que los grupos humanos de lengua chibcha, como los muiscas, habrían emigrado desde Centroamérica, pero desconocemos las causas de dicha emigración.

La teoría más extendida entre los especialistas es que estos nuevos grupos humanos se integraron en la población que ya habitaba el territorio, formando una sociedad híbrida entre los abrienses y los muiscas. Finalmente, en nuestra zona de estudio se generalizó la cerámica asociada a la cultura muisca y hubo un crecimiento poblacional importante.

Cuando los conquistadores españoles llegaron en 1536 al territorio controlado por los muiscas, se desconoce concretamente la población que habitaba en la Confederación Muisca, ya que no existe un censo fiable de esa época. Tenemos tres corrientes diferentes a la hora de abordar el problema de contabilizar la población muisca: una corriente a la baja a la hora de asignar población muisca; una corriente considerada moderada y una corriente al alza:

La corriente bajista se debe a los cálculos de Ángel Rosemblat. Según este especialista,  la población muisca a la llegada de los conquistadores estaría situada entre los 300 mil y el medio millón de habitantes. En su momento fue la corriente preponderante, pero desde hace tiempo está en desuso.

Una segunda corriente, conocida como corriente moderada, es producto de las investigaciones de diversos historiadores colombianos, que consideraron que las estimaciones de Rosemblat eran demasiado bajas. Según estos investigadores, la población muisca a inicios del siglo XVI estaría entre los 800 mil y el millón doscientas mil personas, y los enfrentamientos militares con los castellanos la reducirían a unas 650 mil personas.

La tercera teoría, la más reciente, es apoyada por varios expertos que consideran que las estimaciones anteriores han minusvalorado mucho la población muisca. Estos investigadores consideran que la población muisca en esos momentos estaría situada entre los 2 y los 3 millones de habitantes, y que sería reducida a 1, 5 millones tras los enfrentamientos bélicos con los conquistadores.

Sea cual sea el nivel de población que asignemos a la Confederación muisca a principios del siglo XVI, lo que parece claro que era la región con mayor densidad de población de la actual Colombia en ese siglo, al igual que ocurre en la actualidad.

Dos años después, tras los primeros enfrentamientos armados entre los castellanos y los muiscas, las tropas castellanas, dirigidas por Gonzalo Jiménez de Quesada (Granada o Córdoba, 1509- Mariquita, Nuevo Reino de Granada, 16 de febrero de 1579) consiguen que los caudillos muiscas se peleen entre sí y así el pueblo muisca fue sometido por los castellanos, que fueron penetrando poco a poco en el territorio muisca durante el siglo XVI.  La confederación muisca sobrevivió solamente hasta 1541.

La penetración castellana supuso el derrumbamiento de todas las estructuras sociopolíticas muiscas. Los conquistadores sometieron a los muiscas al sistema de encomiendas y a partir de finales del siglo XVI al sistema de resguardos1. El último resguardo fue el de Cota, disuelto en 1841 y reconstruido nuevamente en 1876 por medio de la compra de tierras.

Los muiscas tenían un tipo de organización político-administrativa conocida como La Confederación muisca, que surgió aproximadamente hacia 1450,  unificando a toda la población muisca. Los territorios controlados por la confederación abarcaban una superficie aproximada de 46.972 kilómetros cuadrados (muchos países europeos son más pequeños).

Las culturas Precolombinas

Esta organización política estaba compuesta por 4 unidades territoriales confederadas: el Zipazgo de Batacá; el Zacarzo de Hunza; el territorio sagrado de Iraca y el territorio sagrado de Tundama; además de un grupo de territorios autónomos. La mayoría del territorio bajo dominio muisca estaba centralizado en las dos grandes unidades políticas, el Zipazgo, cuyo soberano era el Zipa; y el Zacazgo, cuyo soberano era el Zaque. Ambas unidades políticas tenían unas relaciones comerciales y políticas estrechas, lo que no era óbice para que mantuvieran contantemente rivalidades por el control y los límites de ambos territorios.

A su vez, cada división político-administrativa muisca estaba dividida en clanes, denominados Zybyn, gobernados por un jefe llamado Zibyntyba. Dentro de cada clan existían divisiones menores llamadas Uta y que correspondían con los poblados individuales. Cada Uta era liderada por un jefe llamado Utatiba.

El área geográfica que correspondía al Zipango era el área central del actual departamento de Cundinamarca y parte de las vertientes oriental y occidental de la Cordillera oriental. Los muiscas que habitaban el Zipango estaban bajo el dominio del Zipa de Bacatá, actual Bogotá. Cuando el territorio fue conquistado por los españoles, prácticamente el territorio completo del Zipango se convirtió en la Provincia de Santa Fe de Bogotá, salvo las áreas de Saboyá y Chiquinquirá, que entraron a formar parte de la provincia de Tunja.

El territorio del Zipazgo estaba dividido en 5 Zybyn y 40 Utas. El Zybyn de Bacatá está formado por los siguientes Utas: Bacatá, Chía, Funza, Engativá, Fontibón, Facatativá, Tenjo, Subachoque, Tabio, Cota, Cajicá, Cogua, Zipaquirá, Nemocón, Bosa, Zipacón y Soacha.

El Zybin de Guatavita estaba formado por los siguientes Utas: Guatavita, Guasca, Sopó, Sesquilé, Usaquén, Suba, Suesca, Tuna, Chocontá, Gachetá.

El Zybyn de Ubauqe estaba formado por los siguientes Utas: Ubasque, Cáqueza, Usme, Choachí y Chipaque.

El Zybyn de Ubaté estaba formado por los siguientes Utas: Ubaté, Simijaca, Susa y Cucunubá. Por último estaba el Zybyn de Fusagasugá, que albergaba en su territorio los siguientes Utas: Fusagasugá, Tibacuy, Pasca.

En cuanto al Zacazgo, estaba configurado por tres Zybyn que contenían en su interior 28 Utas.  El Zybyn de Hunza estaba conformador por 14 utas: Hunza, Machetá, Moniquirá, Motavita, Ramiriquí, Tibaná, Guachetá, Icabuco, Toca, Turmequé, Sotaquirá, Samacá, Lenguazaque y Tuta.

El Zybyn de Tenasuca estaba formado por 7 utas: Tenasuca, Soratá, Garagoa, Tibirita, Somondoco, Tenza y Sutatenza.

Por último, el Zybyn de Saquencipá estaba formado por 7 utas: Saquencipá, Sora, Sachica, Ráquira, Sutamarchán, Cucaita y Chiquiza.

Además, existían dos Zybyn considerados sagrados, con varios utas en su interior. El Zybyn sagrado de Iraca, que estaba liderado por el sacerdote también denominado Iraca y cuya capital era Sogamoso; y el Zybyn sagrado de Tundama.

El Zybyn sagrado de Iraca estaba compuesto por 7 utas: Sogamoso, Tópaga, Toca, Busbanzá, Pisba, Pesca y Bombaza. El Zybyn sagrado de Tundama, con capital en Duitama, estaba compuesto por 8 utas: Duitama, Paipa, Soatá, Sativa, tobasía, Onzaga, Cerinza y Ocavita.

Los gobernantes que lideraban una parte del territorio muisca respetaba el gobierno autónomo de las pequeñas comunidades dentro de su territorio. Era el jefe militar único de todo el territorio en tiempos de guerra,  y todos los guerreros muiscas, conocidos como güechas, estaban subordinados al Zipa o al Zaque. Además, estos líderes manejaban los impuestos recaudados en todo el territorio bajo su dominio.

La confederación surgió para ejecutar obras arquitectónicas, comerciar con otros pueblos o para defenderse de ataques de otros pueblos, principalmente de los panches, enemigo común de los muiscas, que dominaban ambas cuencas del río Magdalena.

Era un sistema político piramidal de estructuras de comunidades dominantes y dominadas que se sustentaba en el Zipango principalmente por el domino militar y el uso de la fuerza con los pueblos y grupos humanos que querían sublevarse. En cambio en el Zacazgo, el dominio y control se ejercía principalmente por cuestiones de orden religioso.

La sociedad muisca era una sociedad endogámica. Los dirigentes muiscas consideraban la “pureza de sangre” como algo muy importante, de manera que las familias nobles se casaban siempre entre ellas, procurando no mezclar su sangre con los plebeyos ni con pueblos de afuera del territorio muisca.

También era una sociedad matrilineal, lo que significaba que los cargos políticos no se heredaban por vía paterna, como en la mayoría de las sociedades, sino por vía materna, en este caso heredaba el sobrino del jefe político, hijo de la hermana del líder. Solamente si no existía un heredero natural, el líder podía nombrar como sucesor a una general de su ejército.

Conocemos a varios líderes muiscas importantes en el tiempo que existió la Confederación muisca. En el Zipango destacan los siguientes Zipas de Bogotá: Saguamanchica, Nemequene, Tisquesusa y Zaquesazipa.

Saguamanchica (1470-1490) es considerado el primer Zipa del que se conocen abundantes datos históricos. Intentó extender los límites territoriales del Zipango, y se enfrentó en varias batallas contra los sutagaos y los panches.

Su primera batalla de importancia fue contra los Sutagaos y su cacique principal, Uzatama, cuyos dominios lideraba desde Fusagasugá. Saguamanchica lideró a unos 30 mil guerreros al asalto del territorio fusagasugueño y logró vencer a Uzatama, al que capturó.

Posteriomente tuvo que sofocar una rebelión de los Zybyn de Ubaque y Guatuavita, cuyos Zibyntyba querían aliarse con el Zaque Michuá, que de momento no apoyó la rebelión.

Durante la mayor parte de su mandato tuvo costantes guerras contra los panches y contra los rebeldes de Guatavita, que atacaban los Uta de Chía y Cajicá. Finalmente,  El Zaque Michuá reunió un ejército de unos 60 mil soldados aproximadamente y atacó a Saguamanchica, que contaba con unos 50 mil soldados. La batalla de Chocontá tuvo lugar en 1490. Ganaron las tropas de Saguamanchica, pero tanto este como Michuá perecieron.

A Saguamanchica le sucede su sobrino Nemequene (1490-1514). Nombró líder del ejército a su sobrino Tisquesusa, que comandó un ejército de 40 mil güechas que derrotó definitivamente al caudillo de Fusagasusá. Además, consiguió la rendición definitiva del Zybyn rebelde de Guatayitam, cuyo Zibyntyba fue ejecutado.

Sin embargo, el principal logro de Nemequene no fue militar. Promulgó un código jurídico de leyes, conocido como Código de Nemequene, que estuvo vigente incluso tiempo después de la conquista española. Falleció en una confrontación con el Zaque Quemuenchatocha.

A Nemequene le sucede su sobrino Tisquesusa (1514-1537). Cuando llegaron los castellanos al mando de Gonzalo Jiménez de Quesada, Tisquesusa abandonó la corte de Bacatá por miedo a los castellanos y se dirigió a Nemocón.

Tisquesusa abandonó la corte de Batacá y se dirigió a Nemocón, donde se sentía más seguro, y posteriormente a la fortaleza militar de Cajicá. Luego decidió volver a Bacatá y desalojó a toda la población, de manera que cuando llegaron los conquistadores la encontraron vacía. Tisquesusa se había refugiado en los bosques de Facatativá, pero los españoles se enteraron y se dirigieron al bosque. Mientras Tisquesusa intentaba huir, un soldado castellano, sin saber quién era, le atravesó el pecho con su espada.

Zaquesazipa o Sagipa (1537- Agosto de 1538), hermano de Tisquesusa, fue el último líder del Zipango. Muchos de los muiscas lo consideraron un usurpador del trono, que debía haber correspondido a su sobrino Chiayzaque, que se había aliado a los castellanos.

Zaquesazipa asumió el mando del ejército muisca, pero tras verse acorralado por el ejército castellano pacto la paz con estos y les pidió ayuda contra el pueblo panche.

Tras prácticamente aniquilar al pueblo panche, Gonzalo Jiménez de Quesada instó a Zaquesazipa a que le revelara el lugar donde Tisquesusa había escondido el oro. Al no conseguir nada de oro, Zaquesazipa fue depuesto y torturado por los castellanos, muriendo a inicios de 1539 debido a las lesiones sufridas.

En cuanto al Zapango, los principales líderes fueron Hunzahúa, Michuá, Quemuenchatocha y Aquiminzaque. Hunzahúa fue el único gobernante muisca que logró la unificación completa de la Confederación muisca, unidad que fue rota por Saguamanchica. De su nombre proviene el de Hunza, capital del Zacazgo.

Michuá (1470-1490 aproximadamente) fue el Zaque que se enfrentó a Saguamanchica. Como contábamos más arriba, falleció en la batalla de Chocontá.

El sucesor de Michuá fue Quemuenchatocha (1490-1538) que contaba solamente con 10 años de edad. Tras la batalla de Chocontá siguió un tiempo de paz entre el Zipango y el Zacazgo.

Años después, el Zipa Nemequene atacó al Zacazgo. Para evitar la muerte de muchos soldados de ambos bandos, Quemuenchatocha ofreció a Nemequene un combate entre ambos, pero este lo rechazó. Durante la batalla, Quemuenchatocha resultó gravemente herido, pero sobrevivió.

A la muerte de Nemequene, su sucesor, Tisquesusa continuó con las hostilidades, pero posteriormente la intervención de Sugamuxi, Iraca de Sogamoso, fue decisiva para que ambos pactaran una tregua.

Cuando dicha tregua estaba a punto de terminar, llegaron los castellanos al territorio. El 2 de agosto de 1537, los conquistadores asaltaron la capital de Zacazgo, Hunza, saquearon la ciudad y tomaron preso a Quemuenchatocha, al que interrogaron en Suesca. Las heridas infringidas por los castellanos hicieron que poco después de liberarlo, Quemuenchatocha falleciera.

Le sustituyó su sobrino Aquiminzaque (1537-1541) último Zaque de Hunza. Inicialmente fue  sometido por los castellanos, que lo bautizaron. Posteriormente intentó rebelarse junto a otros gobernantes muiscas, pero fue descubierto por Hernán Pérez de Quesada (Granada 1500- Cabo de la Vela, Nueva Granada, 1544), el cual ordenó su decapitación.

 

Notas

Notas
1El Resguardo es una institución del sistema colonial español en América. Los resguardos estaban conformados por un territorio reconocido de una comunidad de origen amerindio, con un título de propiedad inalienable, regido por un estatuto especial autónomo y por unas pautas y tradiciones propias de esa la comunidad. Este tipo de organización sociopolítica duró todo el periodo colonial y en la actualidad está plenamente vigente en Colombia

Master en archivística por la UNED. Licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz.

Especialista en Paleografia y Diplomática.

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