La sociología latinoamericana y Argentina en una perspectiva de veinte años

El sociólogo debe dejar esa actitud mesiánica de agente de la utopía, y empezar a verse como un científico.

Sociología latinoamericana
Sociología latinoamericana

La joven sociología argentina, nace institucionalmente en las universidades argentinas después de 1955, de la mano de Gino Germani a quien se le encargó la creación de dicha carrera, y luego de muchas muertes y resurrecciones, (la última muerte fue en 1976 con la última dictadura militar) está todavía en un camino recién iniciado. La sociología creada por Augusto Comte se erige como una “religión” al margen de la filosofía y la teología que eran las ciencias encargadas de dar respuesta a los problemas planteados por la sociedad, de este modo se podría pensar que la sociología se constituyó en una ciencia que se ocupa de resolver con más ahínco y dedicación los problemas específicos de la sociedad. Para ello la sociología debe demostrar que puede dar frutos y que sus respuestas pueden ser definitivas.

Uno de los problemas de la sociología se plantea con respecto al marxismo y su pretensión totalizante y arrogante de querer dar respuesta a todos los problemas. Esta actitud lo único que genera es un bloqueo de epistemologías que en nada favorece al progreso de las ciencias. Podemos decir junto con el filósofo contemporáneo Gianni Vattimo, que el marxismo pertenece al grupo de los “grandes relatos”, el cual se vio reemplazado por una teoría crítica de corte más academicista y menos voluntarista. Este cambio se vio reflejado en los estudiantes universitarios latinoamericanos, quienes, necesitados de utopías, se volcaron hacia posturas radicalizadas. En Argentina durante la década que va del 56 al 66 sucedió algo similar, los estudiantes buscaban con un aire autodidacta de educación informal, las enseñanzas proscriptas del marxismo, que no se contemplaba más que someramente como un currículo nulo

Analizando la relación entre la sociología y “el culto a los antepasados”, esto no implica un tribalismo, sino una mirada a la historia como madre de la sociología, ya que la mayoría de nuestras raíces se plantaron en otro continente y se trasplantaron a América, debemos rememorar a “nuestros antepasados” más locales para adquirir una identidad madura de pueblo, es decir una sociología situada, una socióloga latinoamericana. En este último tiempo con el reverdecer de los gobiernos nacional populares está cobrando valor la teoría y el pensamiento de algunos intelectuales latinoamericanos. Pero desgraciadamente ni siquiera en los ámbitos académicos se le dio la relevancia que requiere, es decir la sociología latinoamericana, más específicamente en Argentina, no es materia dentro de la currícula.

El sociólogo debe dejar esa actitud mesiánica de agente de la utopía, y empezar a verse como un científico. Esto es visto como la causa de los males de la sociología argentina y debe proponer una sociología aplicada como la solución. Los estudios sociológicos, desgraciadamente, muchas veces son colecciones de generalidades (vaguedades) y no de generalizaciones, se reducen a meras colecciones de hechos, olvidando que la historia funciona como un depósito de hechos tamizados ya por la ciencia, a los cuales se los refuerza con estudios de estadística, economía, geografía, etcétera. Pero ya nadie o muy pocos arriesgan una teoría propia, y ahí radica el problema. Los sociólogos deben estar ayudados siempre por la historia y no pensar que la sociología y la historia van por carriles separados. Rescatar la especificidad del estudio sociológico de problemáticas actuales es el desafío, volver la mirada hacia lo social, buscando explicaciones en la misma sociedad y en la relación de la sociedad con otros ámbitos, es lo que hicieron Weber, Marx, entre otros que buscaron explicaciones a problemas sociales apoyados por la economía o la religión pero siempre desde la sociología.

mm

Lic. en Ciencia Politica por la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), Argentina.

Investigador de la Universidad Nacional de Cordoba (UNC), Argentina.

¿Qué te ha parecido?

(0 votos - Media: 0)