La situación en Chile respecto a las otras pandemias

Estamos vivenciando ya sea pasiva o activamente una reconfiguración mundial de lo que teníamos entendido por democracia, libertades individuales, soberanía y gobierno.

Chile respecto a las otras pandemias
Chile respecto a las otras pandemias

El presente trabajo ha sido escrito viviendo la pandemia del coronavirus en Chile, un país en el cual la frustración a la que podemos ser sometidos los y las habitantes de esta patria por parte de los gobernantes pareciese no tener límites. Amparados en una carta fundamental escrita con sangre en dictadura, los tres poderes del Estado han sido testigos y participantes de al menos otras cinco pandemias simultáneas, igual de dolorosas, con más víctimas y que es necesario revisar en este contexto.

Tomando las categorías de María Galindo, activista boliviana, que en un artículo titulado “Las cinco pandemias que azotan al culo del mundo”1https://www.lavaca.org/portada/las-cinco-pandemias-que-azotan-al-culo-del-mundo-por-maria-galindo/ agrupa con el nombre de pandemias cinco temáticas agobiantes y contingentes que a su parecer podrían compartir México, Perú, Brasil, Ecuador, Argentina y Bolivia, las cuales habrían venido operando y siguen con su avance a pesar del coronavirus o gracias al mismo, se hará un breve recorrido por estos puntos ejemplificándolos a partir de la contingencia chilena.

1) La pandemia colonial

Este primer criterio hace alusión a las relaciones Norte/ Sur, y las relaciones con los sures del mundo en relación a la pandemia. Dicho de otro modo: Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos dice una canción de la banda de rock chilena Los Prisioneros, que ironiza sobre la visión que se tiene desde el norte en relación a nuestra américa. Si bien, desde el pensamiento crítico latinoamericano se ha avanzado con nuevas perspectivas teóricas que vienen a reivindicar a nuestro territorio (en un sentido amplio de la palabra) fuera de la mirada colonial, como es el caso de “Conocer desde el Sur, para una cultura política emancipatoria” de Boaventura de Sousa Santos, también es sabido que el Norte contraataca con una de sus mejores armas: el control económico.

Ejemplo de ello es que Chile no ha recurrido al Fondo Monetario Internacional desde 1983, cuando en plena dictadura y crisis económica pidió un préstamo de 900 millones de dólares de esa época. Sin embargo, durante la pandemia Hacienda le pide US$ 20.000 millones al FMI, en primera instancia como secreto de Estado, luego públicamente pero comentado en reducidos círculos, a lo cual el FMI accede, dada las buenas relaciones que han mantenido los distintos gobiernos, desde la dictadura de Pinochet en adelante, con dicha institución, aumentando la disponibilidad de liquidez internacional de acceso inmediato en un 60% mediante una línea de crédito flexible (LFC),  a los pocos días de confirmada la petición por US$ 23.930 millones.2https://interferencia.cl/articulos/exclusivo-hacienda-habria-pedido-us-20000-millones-al-fmi-para-enfrentar-crisis-economica
https://www.biobiochile.cl/noticias/economia/actualidad-economica/2020/05/29/fmi-otorga-linea-credito-23-800-millones-dolares-chile.shtml

Es peligroso para la nación chilena que dichas sumas de dinero, con el sometimiento colonial que implica una deuda con el FMI, estén disponibles para ser utilizados según los requerimientos de un presidente que llegó a un mínimo histórico de 6% de aprobación tras el estallido social y cuya prioridad ha sido la compra de armamento de guerra contra el enemigo interno, como cataloga a los y las manifestantes de Chile. Más aún cuando no se justifica, dado que los efectos económicos de la crisis hasta el momento han sido paliados en su mayoría por los trabajadores y las trabajadoras dada la precaria ayuda que se ha recibido en los hogares sumado a la ley 21.227 de protección al empleo, promulgada durante la pandemia, que permite que grandes empresas les suspendan los contratos a sus trabajadores y que estos con los ahorros de su seguro de cesantía se lleven todo el costo de la crisis.

Como personas interesadas en el destino de Latinoamérica hay que seguir de cerca estos movimientos, Galindo nos advierte que el sobreendeudamiento de toda la región traería consigo el recrudecimiento de un contrato colonial global más severo, lo que queda ejemplificado en las relaciones económicas que se están estableciendo escudadas por la pandemia. Además de Chile, la LCF le fue concedida a Perú, México y Colombia.

2) La pandemia del patriarcado

Las mujeres desde que nacemos por el hecho de nacer mujeres sufrimos la pandemia patriarcal que nos oprime en diversos ámbitos de la existencia, esferas en las que la pandemia del coronavirus viene a agravar y potenciar sus efectos. Desde la sobrecarga laboral ligada al trabajo doméstico, el cuidado de los hijos/as y adultos mayores o familiares enfermos que suele recaer en nosotras, el aumento de la violencia machista en la cuarentena facilitada por el aislamiento y encierro con el agresor, la desprotección ante posibles embarazos dada la incertidumbre ante un sistema de salud público colapsado desde antes de la pandemia, a lo que podemos sumar la violencia obstétrica con o sin el virus. Sumamos la problemática de los embarazos no deseados en pandemia ante la criminalización del aborto y la escasez de métodos abortivos seguros en las redes feministas por la cuarentena y así podría seguir enumerando, sin embargo, quisiera detenerme en la violencia machista estatal ejercida por parte del ministerio de la mujer sucesivamente durante el último gobierno de Sebastián Piñera.

El 13 de marzo del 2020, finalmente renuncia Isabel Plá3https://www.latercera.com/politica/noticia/ministra-pla-va-camino-a-la-moneda-para-presentar-su-renuncia-al-ministerio-de-la-mujer/T7LEH7AZORDP3HVUC3VTYRCU5U/, la ministra de la mujer durante el estallido, dando como motivo un “desgaste personal”, pero claramente su salida fue gatillada por las demandas de las mujeres organizadas que pedían justicia por la violencia sexual, las violaciones, mutilaciones y asesinatos de mujeres por parte de la policía ante el silencio cómplice de la ministra, lo que llega a su punto más álgido en la movilización del 8M.

Chile respecto a las otras pandemiasTras la renuncia le siguió un período de 55 días de vacancia del cargo, hasta que Macarena Santelices asume el ministerio de la mujer y la equidad de género, quien dura 34 días hasta que renuncia4https://www.latercera.com/politica/noticia/macarena-santelices-presenta-su-renuncia-al-ministerio-de-la-mujer-y-la-equidad-de-genero-tras-un-mes-en-el-cargo/FHXOFJREYRFGHDAWBXM6YBIAN4/, nuevamente por la presión social que generaron sus polémicas, tales como la campaña gubernamental sobre la violencia en el “pololeo”, en el cual, se relataba el testimonio de un adulto mayor que reconocía haber abusado de su pareja ante su nieta, victimizándose  como agresor, por el cual el SERNAMEG, institución gubernamental responsable, tuvo que pedir disculpas y remover el video de sus redes sociales. Otra polémica en la que estuvo envuelta fue el nombramiento de Jorge Ruz como jefe de Estudios del ministerio de la mujer y equidad de género, quién es conocido por ser el ex editor del diario chileno “La cuarta”, en el cual se acostumbra publicar titulares misóginos del tipo “la mató por amor”  y campañas publicitarias de cosificación de la mujer, Ruz es conocido además por ser el gestor de campañas como el “piscinazo”5https://www.youtube.com/watch?v=uvJyBzGUfKA de la reina del festival de Viña, criticada por los mismos motivos.

Ante tantos exabruptos finalmente renuncia Santelices y actualmente está en el cargo Mónica Zalaquett, quién trae consigo haberse mostrado en el pasado contraria a legislar sobre el aborto terapéutico, haber rechazado el postnatal de seis meses y felicitar a una niña de 11 años por seguir adelante con un embarazo producto de una violación6https://www.elmostrador.cl/braga/2020/06/09/el-pasado-que-arrastra-la-recien-designada-ministra-de-la-mujer-monica-zalaquett-indigna-a-los-movimientos-feministas/. Ante ello, las mujeres seguimos en una situación de desprotección estatal y vociferamos que no tenemos ministra.

3) La pandemia de la corrupción y la desidia estatal (con los medios de comunicación de aliados)

En el punto anterior, se ejemplifica con el ministerio de la mujer la desidia estatal ante la violencia machista, pero esta desidia se hace evidente en diversos ámbitos de la sociedad más aún en el contexto del coronavirus. Sumado a ello y con bastante material para el debate es el tema de la corrupción, del cual se darán algunos ejemplos que se han dado a conocer en las últimas semanas, sin embargo, es necesario detenerse antes en el papel de los medios de comunicación puestos al servicio del gobierno de turno que potencian estas irregularidades desinformando, evadiendo y tergiversando temáticas potentes de interés político público transversal.

La forma de hacer política que prima actualmente en Latinoamérica es al estilo de Jaime Durán Barba, quien en su libro “el arte de ganar” caracteriza según su mirada al universo electoral, sin dejar de atender a sus particularidades, ve a los ciudadanos y ciudadanas de manera práctica, quienes votan movidos por sus sentimientos ya sean positivos o negativos, tomando una opción electoral que va más allá de racionalizaciones. Es por ello que se puede utilizar sus sentimientos y resentimientos para hacer ganar a un candidato aunque este sea extremadamente perjudicial para los intereses de una nación.

Es en este punto, en el cual juegan un papel importante los medios de comunicación monopolizados en manos de multimillonarios, que crean realidades alternas a las que transcurren en los espacios públicos para avalar la implantación de políticas extractivistas, represivas y afines a los intereses del empresariado. Dicha situación aumenta en tiempos de coronavirus, dado que el encierro nos crea nuevas burbujas de filtro, en la que invisibilizamos aquellas realidades incómodas con las que en algunos casos se deja de convivir, como lo es la represión en contra del comercio ambulante o la militarización en territorio mapuche agudizada durante la pandemia.

Es curioso que en los medios de comunicación, luego del estallido se hayan apropiado del término “primera línea” para referirse a los trabajadores de la salud que gozan de la aprobación popular para romantizar el sacrificio humano que realizan bajo precarias condiciones ante la desidia estatal. Tan profundas son sus manipulaciones mediáticas que probablemente investigaron la aprobación y simpatía que generaba el término “primera línea” referido a la juventud chilena que se enfrentaba con la policía para mantenerla alejada de los manifestantes pacíficos y se apropiaron del término trasladándolo al ámbito de la salud, intentando borrar la nueva terminología y cambiarle el sentido a conceptos acuñados desde el clamor popular.

No se puede dejar de mencionar el caso de la Teletón, institución chilena que se hace cargo de los niños y niñas con discapacidades ante la desidia estatal, que es financiada en un show televisivo comandado por Mario Kreutzberger “Don Francisco”, o “Don Corleone” como Mike Patton lo llamó una vez en su presentación con Faith No More para el estelar7https://www.youtube.com/watch?v=PQ33CaDocJA. Este acto de beneficencia en el cual se apela directamente a la emoción no se pudo realizar el año pasado por el contexto del estallido social y los cuestionamientos, en primer lugar a la figura de Don Francisco, reconocido por su machismo y afinidad tanto con la dictadura como con los interés de E.E.U.U, en segundo lugar, al papel del empresariado que gracias a una ley de donaciones rebajan las ínfimas sumas de impuestos que le pagan al Estado por realizar sus negocios quedando como los héroes de la jornada y en tercer lugar, al estado ausente que no se hace cargo de la Salud Pública. Dado el contexto de pandemia, Don Francisco pudo volver a la televisión y realizar el acto benéfico así como muchos rostros que se creía habían desaparecido tras el estallido.

Por su parte, la corrupción en Chile ha llegado a límites intolerables, a diario se conoce gracias a la contrainformación el gasto fiscal de las fuerzas armadas en productos de banquetería y alcohol, se cuestiona la inyección de recursos en tiempos de pandemia a grandes conglomerados empresariales, ventiladores comprados y desaparecidos, el precio exagerado que se ha llegado a pagar con dinero fiscal por las mascarillas, entre tantos otros escándalos, pero qué se puede esperar de un presidente que estuvo prófugo tras el desfalco de un banco en sus años de juventud y del ministro de Salud que lo acompañó hasta el pasado mes, Jaime Mañalich8https://m.elmostrador.cl/noticias/pais/2019/06/14/presidenta-del-colegio-medico-por-llegada-de-manalich-al-minsal-esperamos-el-maximo-respeto-con-los-trabajadores-de-la-salud/, expulsado del colegio médico en el 2015 por faltas a la ética y famoso por el escándalo del período anterior del gobierno de Piñera, en el cual se acabó con las listas de espera del sistema de salud simplemente porque borraron los nombres. Si de desidia estatal y corrupción se trata Chile tantos ejemplos como gobernantes.

4) La pandemia del fascismo

María Galindo utiliza esta terminología para referirse a esta nueva ola del fascismo que afecta las estructuras y libertades democráticas y que moviliza el conjunto de prejuicios en torno de la enfermedad, el contagio y la “protección” de la población.

Desde noviembre del año 2018 que Piñera se empeña por modernizar el sistema de inteligencia del estado9https://www.ciperchile.cl/2020/06/16/mas-poder-para-el-presidente-nudos-criticos-del-proyecto-que-moderniza-el-sistema-de-inteligencia/, mediante un proyecto de ley presentado al Senado, acelerando su tramitación tras el estallido social de octubre del 2019, por lo que el coronavirus le da el contexto propicio para volver a darle urgencia a este controversial proyecto que sepultaría los mínimos vislumbramientos de democracia que quedaban en la estrecha constitución de Jaime Guzmán.

Algunos de los puntos en cuestión del proyecto del gobierno para modernizar el sistema de inteligencia es que involucraría a las FF. AA en el control social, también les daría acceso a datos personales con bajo control judicial, además considera uso de agentes encubiertos y, lo más grave, equipara el tratamiento de organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y políticas con las de crimen organizado y narcotráfico.

La pandemia del fascismo está cobrando un rápido avance en América Latina, y se intenta consolidar amparándose bajo un marco legal, esta agenda se ha manifestado en distintos proyectos de ley (ley antisaqueos y anti-barricadas, ley que permite despliegue de FFAA en “infraestructura crítica”, reforma a Carabineros, regulación de la aplicación de procedimientos ante la Corte Penal Internacional, entre otras); convenio entre la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) y Servivio Nacional de Menores (SENAME); uso de las Fuerzas Armadas para control orden público, entre otras medidas.  De aprobarse, habremos empeñado nuestra libertad a cambio de la seguridad ante un posible enemigo interno, que a ojos del presidente, es el mismo pueblo que se manifiesta ante tanta injusticia repasada a lo largo de este escrito.

5) La pandemia del hambre

Finalmente, la más cruda y cúlmine de la serie de abusos del modelo neoliberal en Chile: la pandemia del hambre. “El hambre hace saltar por los aires la tregua social en Chile” se titula un reportaje de Euronews que retrata las protestas surgidas en algunas comunas como El Bosque, en Santiago por la nula llegada de ayuda estatal hasta ese momento.

Según el documento de la Organización para la cooperación y el desarrollo económico publicado en marzo de este año, Chile se encuentra en una situación de vulnerabilidad económica tal que el 53% de los chilenos y chilenas está en riesgo de caer en la pobreza si no recibe ingresos durante tres meses, tres meses que ya pasaron.

La noche del 19 de mayo se proyectaba en el frontis de un edificio en Santiago la palabra HAMBRE, al día siguiente fue censurado el edificio tapado para que no se pudiera proyectar en él.

La situación en Chile es crítica, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), Chile registra 9% de desempleo en trimestre febrero-abril, su nivel más alto en 10 años, sin embargo hay quienes aseguran que esa cifra estaría alrededor del 20%, lamentablemente el INE10https://www.elmostrador.cl/dia/2020/02/16/exdirectora-agrega-mas-lena-al-fuego-en-el-escandalo-del-ine-denuncia-falta-de-transparencia-y-descarta-la-excusa-de-actualizacion-en-las-cifras/ no es un organismo confiable dada la larga data de polémicas que ha enfrentado el organismo estatal, estando en el ojo del huracán por falta de transparencias y “errores no forzados”. La corrupción atraviesa todos los ámbitos institucionales.

Frente a la pandemia del hambre, la solidaridad como respuesta. El estallido social dejó asambleas populares en distintas poblaciones, desde las que se organizan ollas comunes autogestionadas para afrontar la adversidad. Últimamente han recibido algunos aportes estatales, sin embargo, hay que mencionar el oportunismo de ciertos sectores, tanto de izquierda como de derecha para institucionalizar estas instancias que nacen a partir de la urgencia provocada por la desidia estatal.

Pero no es solo el hambre por falta de comida la que mueve a la sociedad cuando se deben provocar cambios urgentes, también lo es el hambre de justicia y dignidad. Chile está en una crisis de gobernabilidad, en la cual, las formas tradicionales de la política están tan corrompidas que la única salida es construir un país de nuevo.

Conclusiones

La evidencia es contundente en cuanto a la desigualdad y corrupción provocada por un modelo neoliberal, que fue experimentado en Chile y por la dignidad de su pueblo debería morir en Chile. Sin embargo, estamos vivenciando ya sea pasiva o activamente una reconfiguración mundial de lo que teníamos entendido por democracia, libertades individuales, soberanía y gobierno. El avance de políticas de control represivas en diversas partes del mundo amparados en el coronavirus muestra que aquellos que se repartieron el mundo ven en la población un enemigo a combatir que puede contravenir a los intereses extractivistas de las grandes potencias, que ayer y hoy han visto a Latinoamérica como un lugar de explotación y de mano de obra.

Finalmente, como un grito de auxilio desde el culo del mundo, el Estado chileno no nos cuida, más bien debemos cuidarnos de él.

Bibliografía

Boczkowsky, Pablo: “La postverdad” (las noticias falsas y el futuro del periodismo), Rev. Anfibia, Univ. Nac. de Gral. San Martín, Bs. Aires, versión en Internet, 2018

Baudrillard, Jean: El espejo de la producción, Barcelona, Gedisa, año 2000, pp. 51-69

Durán Barba, Jaime y Nieto, Santiago: El arte de ganar, Bs. Aires, Debate, 2011, pp. 59-75

De Sousa Santos, Boaventura: Conocer desde el Sur, Lima, Univ. de San Marcos, 2006, pp. 88-105

Notas   [ + ]

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Profesora de lenguaje y literatura, Universidad Viña del Mar, Chile.

Estudiante de Maestría en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Cuyo, Mendoza, Argentina.

Educadora popular en resistencia.

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