La nueva cara de Chile. Una alerta

El aumento exponencial de extranjeros en Chile alerta a posibles conflictos sociales internos.

Desde el año 2005 hasta 2016, al revisar los datos oficiales del Departamento de Extranjería y Migración del Gobierno de Chile (2019), es posible apreciar que existía una cierta estabilidad o equilibrio en visas otorgadas por año a extranjeros, dado que, en esos 12 años, el número de trámites realizados varió entre 41.437 y 174.966 por año. Pero, en el año 2017, es posible evidenciar una ruptura en la curva, con una tendencia de crecimiento exponencial, pasando a 267.591 tramites en dicho año y 443.041 el año 2018 (Gráfico 1).

Gráfico 1 – Número de visas otorgadas en Chile entre los años 2005 y 2018

Fuente: Departamento de Extranjería y Migración del Gobierno de Chile (2019).

Si consideramos los últimos quince años (2005 hasta 2018), o sea, los años “estables” (2005 hasta 2016) sumados a los dos de “ruptura de curva” (2017 y 2018), según su procedencia, las primeras cinco naciones de las nuevas caras de Chile (visas otorgadas) son: Perú (28%), Colombia (14%), Venezuela (14%), Bolivia (12%) y Haití (11%) (Departamento de Extranjería y Migración del Gobierno de Chile, 2019). Pero, si tomamos los dos últimos años (2017 y 2018), en que hay un quiebre y aumento significativo de las visas otorgadas, Venezuela con 31% y Haití con 24%, son los principales orígenes de los beneficiados. Y si analizamos el año 2018, tenemos que venezolanos fueron 145.449 beneficiados y haitianos 125.555. Lo que significa que, por ejemplo, la cantidad de personas venezolanas que obtuvieron visa en el 2018 es mayor al total de visas entregadas a extranjeros en el año 2014 (137.370), o en el caso de Haití, es mayor para dicho año, del total de visas entregadas a extranjeros en el año 2012 (105.087) (Departamento de Extranjería y Migración del Gobierno de Chile, 2019).

Con los datos cuantitativos presentados por las autoridades chilenas, queda en evidencia que en los últimos dos años (2017 y 2018), Chile no quedó ajeno a la onda migratoria (por diferentes motivos), que está en desarrollo en América. Lo que generó un gran aumento de personas extranjeras en tierras chilenas (basándonos solo en datos oficiales, sin considerar las personas que no han solicitado dicho documento), para las dimensiones poblaciones del país y, además, en reducido periodo de tiempo. Lo que, basado en experiencias vividas en otras partes del planeta donde existe el fenómeno migratorio, despierta una alerta a posibles conflictos sociales internos que podrían acontecer (y que pueden ya estar ocurriendo).

Si pensamos en un aumento exponencial de extranjeros dentro de un país (como fue en 2017 y 2018 en Chile), el riesgo de la xenofobia parece ser evidente, por una “defensa” nociva da la identidad nacional, por ejemplo. Pero, ya al comienzo de los 90`, Stuart Hall (2015), advertía que la identidad moderna estaba entrando en colapso, por un tipo diferente de cambio estructural que están experimentando las sociedades modernas desde el final del siglo XX. Por tanto, el fenómeno contemporáneo viene a intensificar una mudanza que ya venía aconteciendo antes de las ondas migratorias.

Es esperable/deseable que, en Chile -y donde estén aconteciendo situaciones similares-, ciudadanos antiguos y nuevos, consigan realizar la traducción de identidades, proceso de hibridismo característico de la modernidad tardía (para Hall), pós-modernidad (para Harvey) o modernidad líquida (para Bauman), y con esto, amplíen/reconfiguren sus identidades, atravesando las “fronteras naturales” de unas y otras. Recordando que, la identidad nacional, por parecer tan obviamente verdadera para el hombre, es el aspecto más central del problema del nacionalismo (Hall, 2015), que puede derivar en xenofobia.

La identidad nacional chilena, que se podría ver “bajo amenaza”, por el aumento exponencial de extranjeros en los últimos dos años en el país, es una cosa con la que no se nace, que fue construida en los más de 200 años de vida independiente que tiene Chile. Lo anterior quiere decir que, antes de la independencia, no existía eso de identidad nacional chilena y, además, situación que ojalá la sociedad chilena tenga en consideración, la identidad nacional considerada en la actualidad, seguramente es muy lejana o tiene muchas diferencias, en relación a la identidad de los primeros años de república independiente. Considerando eso, se hace evidente que lo conocido como identidad, no es estático, o dado como tal desde el nacimiento hasta la muerte. Todo lo contrario, está en constante construcción y reconstrucción durante el transcurso de vida de un país y de los homo sapiens (antiguos y nuevos) que habitan su porción de territorio considerado nacional.

Zygmunt Bauman (2003), indica que vivimos en un mundo obsesionado por estadísticas, medias y mayorías – en lo que podría estar incluido el análisis inicial de este texto -, y en este mundo tendemos a medir el grado de falta de humanidad, del mal, la crueldad y la repugnancia, por el número de víctimas que las padecen.  O sea, según el pensamiento del sociólogo polonés, se puede decir que, nuestro nivel de preocupación será directamente proporcional con la cantidad de homo sapiens que sufran situaciones de deshumanidad. Ahora, en una época en que se habla de la muerte/falta de utopías, podemos ir en contra del análisis de Bauman y esperar/desear (con utopía), que en Chile no tenga que pasar ningún homo sapiens, de las nuevas caras, situaciones de sufrimiento; y que para ello exista una pre (previa) – ocupación (en el sentido de anticiparse al problema), por parte de las autoridades y sociedad chilena, sobre posibles conflictos sociales internos que se podrían desarrollar, sin la necesidad de estadísticas. Para que de esta forma, Chile represente lo que dice una de las canciones más populares del país y pensada para los extranjeros:

“Si vas para Chile (…)
Campesinos y gentes del pueblo
Te saldrán al encuentro, viajero
Y verás cómo quieren en Chile
Al amigo cuando es forastero.”

(Chito Faró, 1942)

Referencias

Bauman, Z. (2004). Amor líquido. Rio de Janeiro: Zahar.

Departamento de Extranjería y Migración del Gobierno de Chile. (30 de marzo de 2019). Estadísticas Migratorias. Obtenido de: https://www.extranjeria.gob.cl/estadisticas-migratorias/

Hall, S. (2015). A identidade cultural na pós-modernidade. Rio de Janeiro: Lamparina.

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Autor

Doctorando en Difusión del Conocimiento, Universidad Federal de Bahia, Brasil.
Maestro en Ciencia Animal, Universidad Federal de Bahia, Brasil.
Médico Veterinario, Universidad Católica de Temuco, Chile.