La Guerra del Chaco (1928-1935)

La última guerra a gran escala entre potencias sudamericanas.

La Guerra del Chaco
La Guerra del Chaco

La Guerra del Chaco fue el último enfrentamiento bélico ocurrido entre naciones sudamericanas hasta la fecha. Enfrentó a Bolivia y Paraguay durante varios años y tuvo también implicado a dos multinacionales petrolíferas, la norteamericana Standard Oil y la británica Royal Dutch Shell. En esta entrada vamos a realizar una síntesis de los motivos que provocaron este enfrentamiento militar y las principales batallas que ocurrieron.

Pero antes de entrar en materia vamos a ofrecer unas breves pinceladas sobre la región en disputa: el Chaco es la región central de Sudamérica y se divide a su vez en tres zonas: el Chaco Boreal, al norte del río Pilcomayo; el Chaco Central, entre el río Pilcomayo y el río Bermejo; y el Chaco Austral, al sur.

El motivo del enfrentamiento entre estas dos naciones sudamericanas fue el control de la zona del Chaco Boreal, unos 650 mil kilómetros cuadrados (más grande que la Península Ibérica, algo menos de superficie que Francia). Hasta finales de la década de los años veinte del siglo pasado, la región del Chaco Boreal estaba prácticamente deshabitada y aún sin explotar.

Pero fue un conflicto mucho más amplio y trascendental que una lucha por la modificación de las fronteras existentes entre Bolivia y Paraguay, las cuales permanecían intactas desde la formación de ambos países a principios del siglo XIX, ya que tuvo una serie de implicaciones económicas a nivel mundial, con varias de las primeras economías del mundo queriendo apoderare de los recursos naturales de la zona en conflicto, entre esos recursos destacan principalmente el petróleo, el estaño y el antimonio.

La primera nación que se interesó por los recursos del Chaco Boreal fue Alemania. El país germano había surgido a inicios de la década de los setenta del siglo XIX como un gigante poblacional y económico en el centro de Europa, pero que tuvo desde el principio enormes dificultades para acceder a las principales materias primas del mundo debido a que muchas regiones habían sido ya colonizadas anteriormente por otros países europeos. Así que, a principios del siglo XX, la industria alemana puso sus ojos en Sudamérica en general y en la región del Chaco Boreal en particular, ya que existía en la zona importantes recursos y eran países libres aunque en la esfera geopolítica de los Estados Unidos y no colonias, lo que le daba a los alemanes mucho más margen de maniobra.

Hans Kundt
Hans Kundt

Debido a esto, el gobierno alemán firmó un acuerdo con el gobierno boliviano en el año 1908. En el ejército se reemplazó la antigua misión francesa por una alemana, encabezada por el Coronel Hans Kundt y el Capitán Ernst Roehm, quienes inculcaron a los oficiales bolivianos los preceptos de la férrea disciplina militar prusiana.

En el año 1920 entra en acción la compañía petrolífera americana Standard Oil, verdadera generadora del problema bélico entre ambos países. En ese año, esta compañía recibió una concesión petrolera e inició su expansión en la región del Río de la Plata, donde ya estaba instalada su gran competidora, la multinacional británica Royal Dutch Shell.

Por otra parte, Bolivia había perdido su salida al mar por el Pacífico tras perder la Guerra del Pacífico contra Chile en la década los ochenta del siglo XIX, lo que produjo una gran consternación en el país andino. Aprovechando esta coyuntura, La Standard Oil presiona al gobierno boliviano para convencerlo que poseer la región del Chaco podría proporcionarles la deseada salida al mar a través de los ríos Pilcomayo y Paraguay, algo que el gobierno paraguayo no estaba dispuesto a permitir, ya que la región del Chaco suponía la mayor parte de su territorio y es donde estaban situados sus principales recursos económicos. Tanto Bolivia como Paraguay habían construido fuertes en el territorio del Chaco durante la década de los veinte para defender su territorio

Aunque la guerra propiamente dicha se inició el 10 de mayo del año 1933 con la declaración de guerra de Paraguay a Bolivia, las hostilidades militares comenzaron varios años antes, en el año 1928, cuando fuerzas bolivianas penetraron en territorio paraguayo y asaltaron los fortines de Boquerón y Mariscal López.

La guerra pudo evitarse inicialmente tras unas conversaciones de paz en Washington celebradas el 3 de enero de 1929.

El 15 de junio del año 1932, tropas del ejército boliviano se apoderan del fortín paraguayo Carlos Antonio López a orillas del lago Pitiantuta, que es recuperado por las fuerzas paraguayas un mes más tarde.

La guerra del Chaco

A finales de julio de ese año las tropas bolivianas vuelven al ataque y ocupan los fortines de Boquerón, Corrales y Toledo. En ese momento, el ejército boliviano tenía ya unos 6 mil soldados en territorio paraguayo, concretamente el 1er Cuerpo del Ejército en la parte sudoeste y dos divisiones en el noroeste. A estas tropas se les sumaron otras 6 mil más en el mes siguiente.

Enseguida el gobierno paraguayo moviliza sus tropas, dirigidas por el Teniente Coronel José Félix Estigabirria. 1.500 soldados en Nanawa; 3.000 en el Alto Río Paraguay y 8.000 en la isla Poí, a los que añadieron unos 3.000 refuerzos más a finales de mes.

Tras reunir sus fuerzas, los paraguayos se lanzaron a la ofensiva. Atacaron continuamente el fortín Boquerón entre el 9 y el 22 de septiembre de 1932. Tras capturar el fortín Boquerón, el ejército paraguayo con 15.000 hombres continuó su avance hasta el fortín Arce, que estaba siendo utilizado por el ejército boliviano como base de operaciones. El ataque se produjo el 22 de octubre.

Ambas operaciones fueron un rotundo éxito para el ejército paraguayo, ya que obligaron a retroceder al ejército boliviano. Además, la captura de Arce era un enclave fundamental en esta guerra, ya que era una confrontación realizada en pleno desierto, y quien controlara el agua tendría mucho conseguido.

Tras esta importante derrota militar, el gobierno boliviano otorga el mando de sus tropas a Hans Kundt (Neustrelitz, Mecklemburgo, Alemania; 28 de febrero de 1869Lugano, Suiza; 30 de agosto de 1939), héroe de la Primera Guerra Mundial, quien en 1921 se había nacionalizado boliviano, asumiendo la Jefatura del Estado Mayor en 1926.

Volvieron a producirse negociaciones en Washington. La comisión encargada de las mismas pidió a Paraguay abandonar la zona del Chaco boliviano que habían invadido y que por tanto, Bolivia se quedara con la mitad de la región.

El gobierno paraguayo declina el acuerdo. Las negociaciones de paz se trasladan entonces a Argentina, promovidas por el canciller argentino Carlos Saavedra Lamas y su homólogo chileno Miguel Cruchaga Tocomal. Ambos se reúnen en Mendoza con dirigentes bolivianos y paraguayos. En este caso, el plan obtenido de las negociaciones no convence a Bolivia, que se retira de las negociaciones.

El 10 de mayo de 1933 Paraguay realizó la declaración formal de guerra a Bolivia. Los informes de inteligencia indicaban al Coronel Estigabirría que una gran concentración de tropas bolivianas se estaba produciendo en el fortín Nanawa.

Su preocupación estratégica fue saber si Kundt decidiría tomarlo por asalto o seguir de largo, dejando una pequeña unidad de control alrededor de él, y mediante un amplio rodeo por el sur, salir en la punta del riel de Casado, en la retaguardia del ejército paraguayo.

Cuando Kundt inició un ataque frontal, el mayor realizado en toda la guerra, Estigarribia comprendió el error de su adversario y ordenó al Teniente Coronel Irrazábal que resistiera hasta el último hombre.

Aunque los bolivianos utilizaron la fuerza aérea y tanques como apoyo cercano y además contaban con una enorme superioridad en artillería. A pesar de dicha superioridad, los ataques frontales no pudieron tener el éxito de los que realizara Kundt durante la Gran Guerra, ya que para ello se requería una coordinación muy precisa entre aviones, artillería, tanques e infantería; capacidad técnica de la que carecían los bisoños oficiales y soldados bolivianos.

Así fue como lograron penetrar en varios sectores del sistema defensivo paraguayo, pero, agotados y diezmados por el esfuerzo realizado, fueron rechazados por el contraataque de las reservas paraguayas.

La ofensiva boliviana se dirigió entonces a las localidades de Gondra, Fernández, Herrera, Rancho Ocho y Pirizal, donde no obtuvo apreciables resultados, debiendo colocarse a la defensiva.

El 8 de septiembre, aviones de combate boliviano detectaron la aproximación del Regimiento de Infantería paraguayo Nº 2 en el camino hacia Boquerón y bombardearon y ametrallaron la columna.

Estigarribia planeó una vasta operación con la finalidad de destruir al ejército boliviano, y el 15 de septiembre sus tropas cercaron y lograron la rendición de los bolivianos en Campo Grande y Pozo Favorito. El presidente Ayala viajó al campo de batalla para ascender a Estigarribia al grado de General, y aprobó su futuro plan de operaciones.

Poco después el presidente boliviano Salamanca también acudió al escenario de la guerra, pero el 27 de noviembre fue derrocado en la base de Villa Montes por militares de su país. En La Paz se nombró un gobierno provisional, mientras proseguía el avance paraguayo.

El 3 de diciembre el fortín Alihuatá fue evacuado por los bolivianos, quienes en su retirada llegaron a Campo Via. Allí la Primera División paraguaya al mando del Coronel Franco terminó rodeando a dos divisiones bolivianas, el grueso de su Ejército en el Chaco, las que debieron rendirse el 11 de dicho mes.

Esta fue la primera gran derrota del ejército boliviano en el Chaco, que tuvo 2600 bajas y aproximadamente 7500 prisioneros.

La rendición boliviana proporcionó al Paraguay 8000 fusiles, 536 ametralladoras, 25 morteros, 20 piezas de artillería, muchos camiones y una gran cantidad de municiones. Kundt fue destituido y reemplazado por el general Enrique Peñaranda.

Bajo los auspicios de la VII Conferencia Interamericana, reunida en Montevideo, el gobierno paraguayo ofreció un breve armisticio de 20 días, durante el cual el ejército boliviano reorganizó su estructura y volvió a tener dos cuerpos formados por dos divisiones, cada una compuesta por tres regimientos, un grupo de artillería y uno de morteros, pero los soldados carecían de buena preparación y de experiencia en combate, y su moral y su motivación eran muy bajas.

Por otra parte el cuadro de oficiales estaba tan raleado que tuvo que entregarse el comando de la mayoría de los regimientos a capitanes y mayores con poca experiencia, o contratar personal extranjero, principalmente chileno. Las tratativas de paz nuevamente fracasaron y el 7 de enero de 1934 el ejército paraguayo retomó la ofensiva.

El 27 de marzo tuvo lugar la batalla de Cañada Tarija, donde un regimiento boliviano fue rodeado y debió rendirse. Se le capturó todo el parque del regimiento, y perdió más de 1000 hombres entre muertos, heridos, prisioneros y extraviados.

Entre el 18 y el 25 de mayo se produjeron las acciones de Cañada Strongest favorables a los bolivianos, pero entre junio y agosto se sucedieron intensos ataques y contra-ataques, en los que las fuerzas bolivianas, llevaron la peor parte y fueron perseguidas a través del desierto hasta noviembre.

El 16 de noviembre de 1934 Estigarribia obtuvo la importante victoria de El Carmen, a consecuencia de la cual el fortín Ballivián quedó en manos paraguayas. Los bolivianos emprendieron una nueva retirada hacia Villa Montes, en los confines del Chaco.

Mediante un gran esfuerzo, Bolivia reunió un cuerpo de ejército en Picuiba, en el norte del Chaco para cortar la retaguardia paraguaya e irrumpir sobre el río Paraguay.

Estigarribia envió una pequeña columna al mando del coronel Eugenio Garay, quien marchó a través del desierto y el 8 de diciembre se apoderó de los pozos de Yrendaque único depósito de agua de que disponían los bolivianos quienes en esos momentos se alistaban para marchar sobre el río Paraguay al mando del coronel David Toro.

El desastre boliviano fue pavoroso. El ejército se dispersó en el desierto y millares de hombres murieron de sed.

El avance de las tropas paraguayas prosiguió, aunque los bolivianos intentaron detenerlas fueron nuevamente derrotados en Ybybobo, el 30 de diciembre.

El 16 de enero de 1935 el ejército paraguayo llegó al río Parapití y alcanzó la cordillera de los chiriguanos donde habitaban los indios guarayos, descendientes de antiguos emigrantes guaraníes de los tiempos de la conquista.

Prácticamente ocuparon todo el Chaco. La guerra se desarrollaba ahora en pleno territorio boliviano.

El 16 de abril cayó Charagua, primera ciudad boliviana que sufría los estragos bélicos.

Para detener el avance paraguayo que apuntaba a Camiri, Peñaranda tomó Boyuibé el 27 de abril.

Amenazados de quedar copados, los paraguayos repasaron el Parapiti, pero batieron a los bolivianos en Mandeyupecuá, Cuervo e Huiripitindi.

El 7 de junio de 1935 se libró la última gran batalla en Ingavi, donde fue destruida la sexta división boliviana y tomados prisioneros su comandante y más de 1.000 combatientes.

Finalmente comenzaron unas intensas negociaciones en Buenos Aires, presididas por el Canciller argentino Carlos Saavedra Lamas, y en las que participaron representantes de Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Perú y Estados Unidos, a la que se incorporaron posteriormente los cancilleres de Bolivia y Paraguay.

Estas negociaciones fructificaron y desembocaron en la firma de un alto el fuego el 12 de junio de 1935. Posteriormente, el alto el fuego derivó en la firma de un protocolo ratificado por ambas naciones en el año 1938 que dispuso el fin de las hostilidades entre ambos países sobre la base de las posiciones alcanzadas por cada ejército. Paraguay obtuvo el 75% de la zona en litigio, en tanto que Bolivia se quedó con el resto, consiguiendo la ansiada salida al río Paraguay, así como la localidad de Puerto Casado.

El Presidente argentino fue nombrado premio Nobel de la Paz al año siguiente por su esfuerzo y dedicación para terminar con esta guerra.

Durante la duración del conflicto, se enfrentaron aproximadamente unos 200 mil bolivianos y unos 150 mil paraguayos. Murieron aproximadamente en este conflicto unos 50 mil bolivianos y unos 40 mil paraguayos.

El 27 de abril de 2009, los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Paraguay, Fernando Lugo, firmaron en la capital argentina el acuerdo definitivo para el establecimiento permanente de los límites territoriales entre ambos países, ratificando los acuerdos alcanzados en 1938.

En el siguiente enlace se puede observar un documental de la televisión boliviana sobre la Guerra del Chaco, sus antecedentes, su desarrollo y las consecuencias posteriores que tuvo este enfrentamiento bélico

Bibliografía

Chiavenato, J.J. (1979): “A Guerra do Chaco (Ie¡a-se petróleo). Sao Paulo.

Fernández, C. J. (1956): “La Guerra del Chaco. Buenos Aires.

Pastare, C (1972): “La lucha por la tierra en el Paraguay. Montevideo.

Sánchez Bonifato, C.L. (1974): “La última guerra en Sudamérica”.

Vargas Peña, L (1978): “EL Paraguay, la guerra y el Chaco. Asunción.

Zook, D.H. (1960): “The Conduct of the Chaco War. New York.

 

En la próxima entrada continuaremos nuestro serial sobre la conquista y colonización española de Norteamérica. En dos entradas analizaremos los elementos principales de la conquista del imperio azteca por parte de las huestes lideradas por Hernán Cortés.

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Master en archivística por la UNED. Licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz.

Especialista en Paleografia y Diplomática.

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