La gran expedición de Hernando de Soto

Conquista y colonización española en norteamérica nº11.

La gran expedición de Hernando de Soto
La gran expedición de Hernando de Soto

La gran expedición de Hernando de SotoContinuamos con esta entrada nuestro serial sobre las expediciones de colonización y conquista que los castellanos desarrollaron en Centroamérica y Norteamérica durante el siglo XVI.

Vamos a desarrollar los principales acontecimientos que ocurrieron en la conocida historiográficamente como la “gran expedición de Hernando de Soto”, que fue una de las expediciones más grandes en cuanto a tiempo transcurrido y kilómetros recorridos de todas las expediciones realizadas por los castellanos.

La expedición liderada por Hernando de Soto era continuadora de las expediciones lideradas por Juan Ponce de León, en el año 15131;  por Lucas Vázquez de Ayllón, en el año 15262, y la expedición liderada por Pánfilo de Narváez, desarrollada entre 1527 y 15363.

Antes de comenzar a analizar todos lo ocurrido con esta expedición, algunos datos bibliográficos sobre el principal protagonista de la misma:

Hernando de Soto (¿Villanueva de Barcarrota?4,  actual provincia de Badajoz, 1500- río Misisipi, 21 de mayo de 1542). Poco o nada se conoce de la vida de Hernando de Soto antes de su pase a América. En el año 1514 llega a América como parte del séquito de Pedro Arias Dávila, que se instala en Panamá.

En el año 1522 participó en la expedición liderada por Gil González de Ávila, expedición que descubrió las costas de la actual Nicaragua. Posteriormente, Hernando de Soto pasa a las órdenes de Hernández de Córdoba para la exploración y fundación de ciudades en Nicaragua y Honduras, donde se fue ganando una gran fama como soldado.

En el año 1528 nuestro protagonista lideró su primera expedición a lo largo de la costa del Yucatán con el objetivo de encontrar un paso directo entre el Océano Atlántico y el Océano Pacífico, paso que obviamente no encontraron.

La fama como soldado que De Soto estaba adquiriendo le permitió ser reclutado por Francisco Pizarro para la conquista de Perú. Tras haber participado en todos los acontecimientos relacionados con la conquista de Perú,  vuelve a España, siendo un conquistador bastante rico. En el año 1537 se casa con la hija pequeña de Pedro Arias Dávila, Inés de Bobadilla.

Mientras permanecía en España, De Soto pudo leer el relato escrito por Alvar Núñez Cabeza de Vaca, uno de los únicos 4 supervivientes de la expedición liderada por Pánfilo de Narváez5.

Aprovechando su influencia recién adquirida tras su matrimonio, De Soto convence a Carlos I de que le nombre gobernador de la isla de Cuba en 1538, desde donde se organizó todos los prolegómenos para el inicio de esta expedición. De Soto se ofrece a costear todos los gastos de la expedición y que la Corona se llevara la mitad de todos los beneficios obtenidos en la misma, mientras que a él se le nombrara gobernador de Cuba y adelantado de las tierras por descubrir. A Carlos I le pareció un buen trato y el acuerdo es firmado el 20 de abril de 1538.

Una vez asentado como gobernador de Cuba, De Soto envía una primera expedición exploratoria a Florida, comandada por el capitán Añasco, para buscar un lugar donde desembarcar.

Añasco volvió con un lugar adecuado para desembarcar y De Soto partió de La Habana hacia Florida en mayo del año 1539 con 650 hombres y 223 caballos. Al igual que las expediciones anteriores, la liderada por Hernando de Soto tenía como objetivos principales la búsqueda de un paso por el Oeste hacia el Océano Pacífico, para así conseguir una ruta alternativa hacia China. Además, la expedición buscaba oro o plata, como cualquier otra expedición castellana de la época e indios a los que esclavizar.

Una semana después, la expedición desembarca en la bahía de Tampa. La bahía de Tampa y las tierras de alrededor eran en el siglo XVI un lugar realmente malo para comenzar una expedición, ya que es una zona pantanosa, de mucha calor, llena de mosquitos, serpientes y lugareños muy belicosos.

Los expedicionarios se llevaron una enorme sorpresa cuando apareció un hombre tatuado y medio desnudo que hablaba el castellano. Era Juan Ortiz, un miembro de la expedición de Narváez que había sido capturado por los nativos 12 años antes. Les ayudó como interprete y guía. Ortiz les dijo que en sus años en la zona no había visto ni tenía noticias de que existiera oro.

Debido a esto, la expedición se dirigió dirección oeste para explorar las tierras del interior y pasó el invierno de 1539 cerca de los Apalaches. Tras pasar el invierno, en marzo del año siguiente se pusieron nuevamente en marcha y continuaron dirección noroeste. Recorrieron Georgia y Carolina del Sur a través de los montes Apalaches hasta la actual Columbia. Cruzaron las tierras de diversas naciones indias. Los caudillos locales de estos territorios se portaron muy bien con los españoles, dándoles cobijo y alimentos. Los castellanos, por su parte, intentaban descubrir de los nativos si existía algo de oro en la zona, pero de momento no conseguían nada de valor.

Posteriormente, la expedición continuó hacia el nordeste y terminaron descendiendo por el estado de Alabama hasta llegar en octubre de 1540 al poblado de Tascaluza, de los indios Choctaw, donde fueron recibidos por el Cacique del poblado, apodado “Guerrero Negro”.

Los nativos crearon una trampa para intentar aniquilar a los castellanos en Mauvila (posiblemente la actual Mobile), ciudad que iba a ser enseñada por los nativos del poblado Tascaluza. Tras una dura y larga batalla, las tropas comandadas por De Soto resultaron vencedoras en el asalto, pero perdieron a 82 de sus hombres, otros 100 aproximadamente resultaron heridos de gravedad, además de 45 caballos.

Tras reponerse de la dura batalla, la expedición decide dirigirse hacia el norte para intentar encontrar oro. Pero los problemas no habían desaparecido para los castellanos. La expedición llegó a un afluente del río Misisipi y allí se encontraron otro gran ejército esperándolos en la otra orilla. Nuevamente se produjo una batalla larga y sangrienta y nuevamente ganaron los castellanos, pero sufrieron las bajas de otros 40 soldados y más de 50 caballos.

A pesar de las dos victorias en sendas batallas contra los nativos, la situación de la expedición era calamitosa. Habían sufrido numerosas bajas en ambas batallas, y además el hambre y las enfermedades estaban asolando a la expedición.

De Soto decide pasar el invierno en la localidad de Chicaza, donde la expedición fue recuperándose poco a poco de las heridas sufridas en las dos batallas mientas intentaban sobrevivir al duro invierno sin morirse de hambre.

Tras conseguir sobrevivir al invierno de 1540, los expedicionarios se volvieron a poner en marcha en la primavera de 1541, consiguiendo llegar al río Misisipi (llamado por los castellanos río Grande) el 8 de mayo de 1541, casi dos años después de que la expedición partiera de La Habana. Tardaron unas 3 semanas en cruzarlo, ya que primeramente tuvieron que construir balsas para poder cruzarlo, y posteriormente luchar contra los indios que les esperaban en la otra orilla.

Tras conseguir cruzar a la otra orilla, la expedición atravesó las lagunas de Arkansas y escalaron las colinas de Ozark. La expedición seguía sin encontrar oro ni ninguna civilización del tamaño de la azteca o la inca. Además, llegó el invierno de 1541 y los expedicionarios tuvieron que refugiarse en el poblado de Utiangue, actual Camden, en el estado de Arkansas.

Tras pasar el invierno y habiéndose ya cerciorado de que no existía en aquel territorio ni oro ni ninguna civilización importante que conquistar, los expedicionarios, famélicos y desilusionados, comenzaron a deshacer sus pasos hacia el río Misisipi, de nuevo. Entonces, a De Soto le entran unas fiebres muy fuertes y fallece el 20 o el 21 de mayo del año 1542 a orillas del río Misisipi, en la confrontación de los actuales estados de Arkansas y Luisiana. Tras la muerte de Hernando de Soto, la expedición fue liderada por Luís de Moscoso Alvarado (Badajoz, 1505 – Perú1551) sobrino del conquistador Pedro de Alvarado. La expedición inicialmente quiere llegar a México por tierra. Les fue imposible cruzar el río Trinidad y tuvieron que volver hacia el río Misisipi. Entonces, siguiendo el plan originario de Hernando de Soto, construyeron unas balsas para poder navegar por el río.

Inicialmente, la idea era recorrer el río Misisipi dirección sur para desembocar en el mar y dirigirse hacia la Habana, pero una vez en el mar, los vientos empujaron las embarcaciones hacia el oeste. Tras 50 días de navegación, consiguieron llegar a Panuco, primer asentamiento en la costa mexicana, en septiembre de 1542.

Finalmente, en el año 1543, entre 300 y 350 expedicionarios lograron finalizar la expedición llegando a la actual capital mexicana.

¿Se puede considerar que la gran expedición liderada por Hernando de Soto fracasó?

Fracasó rotundamente desde el punto de vista de los castellanos del siglo XVI, que únicamente querían encontrar oro, plata y otros metales preciosos; así como capturar a otros seres humanos para esclavizarlos. Tampoco fueron capaces de fundar ninguna colonia que asentara población en el territorio, aunque sí consiguieron reclamar para la Corona española gran parte de Norteamérica.

En cambio, con el paso de los siglos, los historiadores e historiadoras valoramos de manera muy distinta la expedición liderada por De Soto. En primer lugar, es una hazaña increíble ser capaz de sobrevivir en el sur de los actuales Estados Unidos en aquella época durante 3 años y ser capaz de recorrer la distancia entre Florida y la actual capital de México. Además, esta expedición contribuyó, junto a la expedición de Pánfilo de Narváez, a un conocimiento europeo de la geografía y las sociedades de una parte de América hasta entonces desconocida para los europeos.

En cuanto a la Corona de Castilla, esta expedición supuso un cambio en los planteamientos de las siguientes expediciones de conquista y colonización, Se había comprobado fehacientemente que no existía un paso directo desde el Océano Atlántico al Océano Pacífico que permitiera la navegación directa desde la Península Ibérica hasta las islas de las especies, en el índico, por lo que era necesario colonizar y controlar la costa del Pacífico para desde allí montar expediciones con las que llegar a controlar el comercio con Asia, como posteriormente ocurrió con el Galeón de Manila6.

Por otra parte, la expedición liderada por De Soto se convirtió en muy popular dentro de la cultura norteamericana, debido a que exploró los actuales territorios de Florida, Georgia, Carolina del Sur, Tennessee, Alabama, Mississippi, Arkansas y Texas.

De hecho, existen en los estados sureños por donde se desarrolló la expedición muchos lugares que llevan el nombre de De Soto, como por ejemplo las ciudades llamadas DeSoto, en el estado de Texas y de Kansas; una ruta por el estado de Arkansas, conocida como DeSoto Trail; un puente en la ciudad de Memphis, Tennessee, llamado DeSoto Bridge; varios parques de ciudades y parques y  bosques nacionales; e incluso la marca de coches Chevrolet tiene un modelo llamado DeSoto.

 BIBLIOGRAFÍA

 CRESPO-FRANCÉS Y VALERO, J.A. (2019): “Hernando de Soto”. George Washington y España: el legado del ejército español en los Estados Unidos de América: The Spanish Army. Eva García (coord.)

SÁNCHEZ PÉREZ A.J. y ALONSO DE LA CRUZ R. del C. (2000): “La carencia de sal en la expedición de Hernando de Soto a Florida (1538-1543)”. Alquiblá: Revista de investigación del Bajo Segura Nº 6 pp. 565-578.

SÁNCHEZ RUBIO, M.R. (1988): “Hernando de Soto”. Mérida: Editora Regional de Extremadura.

WEBER, D.J. (2000) “La frontera española en América del Norte”. Fondo de cultura económica. México D.F

Enlaces importantes

https://revistadehistoria.es/la-expedicion-norteamericana-hernando-de-soto/

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/hernando-soto-descubridor-norteamerica_12286

En la próxima entrada relataremos la expedición castellana de 1770, dirigida por González de Haedo, que llegó a la isla de Pascua por primera vez.

Notas

1https://iberoamericasocial.com/?s=juan+ponce+de+leon
2https://iberoamericasocial.com/?s=Lucas+V%C3%A1zquez+de+Ayll%C3%B3n
3, 5https://iberoamericasocial.com/?s=Un+conquistador+entre+ind%C3%ADgenas
4Existen diversas teorías sobre la localidad de nacimiento de Hernando de Soto. Mientras algunos historiadores se decantan por Villanueva de Barcarrota, otros autores piensan que De Soto pudo haber nacido en Jerez de los Caballeros o en Badajoz.
6https://iberoamericasocial.com/?s=El+Gale%C3%B3n+de+Manila

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Master en archivística por la UNED. Licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz.

Especialista en Paleografia y Diplomática.

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