Isabel Barreto. Adelantada de los Mares del Sur

La mujer española en América. Siglo XVI. (VI)

Isabel Barreto
Isabel Barreto

Isabel Barreto fue una mujer gallega de la segunda mitad del siglo XVI que fue co-organizadora junto a su marido de una de las expediciones más increíbles que realizaron los españoles.  Un viaje desde Lima hasta Manila pasando por varias islas del Pacífico.

Pero antes de analizar todo lo referente a esta expedición vamos a realizar una pequeña bibliografía de nuestra protagonista.

Isabel Barreto nació en Pontevedra en el año 1565. Había nacido en el seno de una familia noble y acomodada Era hija de Nuño Rodríguez Barreto y de Mariana de Castro y sobre todo nieta (no su hija, como argumentan muchas páginas de internet) de Francisco Barreto (Faro, Portugal 1920- Vila de Sena, Mozambique 9 de julio 1573) 18º Gobernador de las Indias Portuguesas (comprendían los siguientes territorios:  Sri Lanka; archipiélago de la Sonda (Célebes, Sumatra, Java, Borneo, Bali, Sumba, Flores, Timor, Brunei etc., en el sudeste asiático); Macao, en China; y Goa, Daman y Diu, en la India).

Debido a que el padre de Isabel era seguidor de la corriente erasmista, ella recibió una educación muy superior a la acostumbrada a dar a las mujeres nobles en el siglo XVI. Aprendió de Matemáticas y Geografía, algo poco habitual para las mujeres de la época.

El matrimonio Barreto-de Castro completo (5 hijas y 4 hijos) se traslada a Lima en el año 1585 como parte del séquito que acompañó al nuevo Virrey del Virreinato de Perú García Hurtado de Mendoza (Cuenca, 21 de julio de 1535 – Madrid, 4 de febrero de 1609), IV marqués de Cañete y a su mujer Teresa de Castro.

Ya en la travesía hacia América y posteriormente en las recepciones en Lima da buena muestra nuestra protagonista de su capacidad intelectual y su desenvoltura.

En una de estas recepciones, Isabel  conoce a su futuro marido, el Almirante Álvaro de Medraña, descubridor de las islas Salomón. (Congosto, comarca de El Bierzo, 1541 – isla de Santa Cruz, islas Salomón, octubre de 1595).

La primera expedición dirigida por Álvaro de Medraña salió del puerto limeño del Callo con 2 navíos y unos 150 hombres el 19 de noviembre de 1567. En febrero del año siguiente llegaron al archipiélago de las Salomón. La falta de oro y piedras preciosas hizo que la expedición no fundara ninguna colonia y regresan hacia México en agosto de 1568. Pasan por las islas Marshall y llegan a México a inicios de 1569.

Medraña estaba totalmente arruinado en el momento de conocer a Isabel debido a que tuvo que pleitear en España contra su capitán Pedro Sarmiento, que le disputaba el descubrimiento del archipiélago.

En el momento que Álvaro Medraña conoce a Isabel en el año 1585 llevaba ya 10 años en Perú intentando infructuosamente  reunir la financiación necesaria para una segunda expedición a las islas Salomón. El objetivo de la misma era encontrar una ruta desde Lima hacia Manila que acompañara  a la que ya se conocía desde Acapulco.

A pesar de lo interesado que estaban desde la Corona en abrir esa segunda ruta hacia Manila y por tanto hacia los productos asiáticos, no iban a ayudar económicamente a la misma.

Medraña firma la capitulación con Felipe II:

“ir a su costa y misión a conquistar y pacificar las islas del mar del sur. Y licencia y merced del adelantamiento y gobernación o capitanía general de las islas, por su vida y por la del hijo, heredero o sucesor, cual él lo señalare”

“llevar quinientos hombres con armas, dellos cuarenta casados con sus hijos”

En 1586 la pareja se casa en la Catedral de Lima. Fue la intervención de Isabel con los Virreyes decisiva  a la hora de encontrar la financiación necesaria para poner en marcha tan gigantesca expedición.

A pesar de la ayuda ofrecida por los virreyes, la pareja tarda 9 años en conseguir toda la financiación necesaria para poner en marcha la expedición. Parte de la expedición (un buque y pertrechos de guerra) se costearon con la dote del matrimonio. Debido a esto, Isabel insiste a su marido que ella y parte de su familia van a embarcar en la expedición, a lo que Medraña no tiene más remedio que aceptar.

La expedición parte del puerto del Callao el 9 de abril de 1595, pero durante la navegación de cabotaje hacia el norte se produjeron deserciones y tuvieron que parar a buscar nuevos hombres con los que completar la expedición.

Finalmente, la expedición parte del puerto de Paita en Piura, al norte del actual Perú (a 900 kilómetros aproximadamente del Callao) el 16 de julio de 1595. Viajaban 280 hombres y 98 mujeres repartidos en cuatro naves.  La San Jerónimo era la capitana y era donde viajaba el matrimonio Medraña-Barreto, así como tres hermanos de Isabel (el capitán Lorenzo Barrero y los alférez Luis y Diego). El piloto mayor era Pedro Fernández de Quirós.

Los otros tres barcos de la expedición eran el galeón Santa Isabel, liderado por el Almirante Lope de Vega (casado con Mariana, hermana de Isabel); la galeota San Felipe, dirigida por Felipe Corzo y la fragata Santa Catalina al mando del capitán Alonso de Leiva.

Los 4 barcos tardaron unos 35 días en recorrer las algo más de 1200 leguas (unos 7 mil kilómetros) de distancia entre Piura y las islas Marquesas. Llegaron el 21 de julio de 1595. Las islas fueron bautizadas como islas Marquesas de Mendoza en honor de la esposa del virrey. (actualmente es la isla más grande de la Polinesia Francesa)

Tras desembarcar, vieron que se acercaban muchas canoas con aproximadamente 400 habitantes del lugar, que sorprendentemente para los españoles eran bastante blancos e incluso rubios.  Subieron a muchos de ellos a bordo de La Capitana y los nativos empezaron a tocar todos los objetos y a los españoles y a reírse de estos.

Madraña tuvo que realizar un disparo al aire y todos los nativos se tiraron al agua menos uno que seguía comiendo y fue herido en una mano. Este incidente terminó provocando un enfrentamiento entre castellanos y nativos.

El descontento era generalizado entre los expedicionarios con Álvaro de Madraña debido a que sus cálculos de navegación eran erróneos y las distancias fueron mayores, unido a la falta de agua potable y comida, además de la inexistencia en esas islas de oro o piedras preciosas.

La expedición prosiguió su marcha rumbo oeste y llegaron a más islas; Mohotane, llamada por los españoles San Pedro; Dominica, hoy Hiva Oa y Santa Cristina, hoy Tahuata. Unos 20 soldados desembarcan en Santa Cristina buscando agua potable, pero tuvieron un enfrentamiento bélico con los habitantes del lugar y tuvieron que regresar.

El 28 de julio, Isabel decide junto a las demás mujeres de la expedición bajar a tierra para oír la primera misa en la playa. A partir de entonces, los españoles saquean diversos poblados en la isla mientras los nativos están refugiados en las montañas.

Un día, un arcabucero español mata a un indio y se desata la guerra entre ambas facciones. A la mañana siguiente, La Almiranta amanece rodeada por cientos de canoas con nativos dispuestos al abordaje. Tuvieron los españoles que utilizar el armamento y muchos indios murieron. A 3 de ellos moribundos les colgaron en la playa (al parecer por insistencia de Isabel a su marido) para dar un escarmiento.

La expedición abandona Santa Cristina y el 20 de agosto llegan a las actuales islas Cook del Norte (actual territorio autónomo perteneciente a Nueva Zelanda) y 9 días después llegan al actual atolón Niulakita (Tuvalu), bautizado por los españoles como La Solitaria.

El 7 de septiembre por la noche se desata una tormenta. A la mañana siguiente desembarcan en el noroeste de la isla más grande del archipiélago Santa Cruz a la que llaman bahía Graciosa (hoy llamada Nendö, con capital en Lata, perteneciente a las Islas Salomón, actualmente país independiente). Al desembarcar se dan cuenta que el galeón Santa Isabel ha sido engullido por la tormenta.

El Cacique local, llamado Malope, es amable con los castellanos y les permite levantar una iglesia en la playa. Quiere que los españoles le ayuden con una tribu rival de la otra parte de la isla.

El descontento es cada vez más generalizado entre los expedicionarios. Comienza un enfrentamiento entre el maestre de campo Pedro Mariño Manrique y Medraña. Se forman dos bandos en la expedición, los que siguen fieles a Medraña y los que  son ahora fieles a Manrique

Un grupo leal a Manrique mata al Cacique Malope. Al saber esto, Medraña ordena matar a Manrique, lo que desemboca en una feroz pelea entre ambos bandos y numerosos muertos. En la noche del 17 de octubre, Medraña hace testamento ya que está cercano a morir, nombrando sucesora  a su esposa Isabel.

Fernández de Quirós aconseja a Isabel que ponga rumbo a Manila para poner a salvo lo que quedaba de la expedición, sobre todo a los heridos. Los españoles había permanecido en Nendö desde el 8 de septiembre al 18 de noviembre.

El viaje de Santa Cruz a Manila era de unos 5000 kilómetros, casi sin agua ni víveres:

“La ración que se daba era media libra de harina, de que sin cernir se hacían unas tortillas amasadas con agua salada y asadas en las brasas y medio cuartillo de agua lleno de podridas cucarachas”

A inicios de enero de 1596, la expedición avista dos islas en el mar de Filipinas, Guam y Saipán. Fernández de Quirós aconseja no parar para evitar los arrecifes de coral.

Isabel Barreto. Adelantada de los Mares del Sur 3Unos días después, el 14 de enero, avistan tierra y en el barco todos menos Quirós creen que es Manila, pero finalmente cuando se disipa la niebla descubren que era solo una pequeña isla.

Unos días después llegaron a Bahía de los Cobos.  Atracaron allí y  comenzaron los problemas entre Isabel Barreto y Fernández de Quirós. Quirós recomendó que debido a la fuerza de los vientos  fuera recomendable bajar la artillería y los enfermos a tierra. A Isabel esto no le gustó nada y lo prohibió.

Pero un marinero se salta la prohibición para buscar leche para su bebé. Es descubierto e Isabel quiere ahorcarlo en el palo mayor. Nadie le hizo caso.

El 29 de enero de 1596 la expedición abandona Bahía de Cobos. Al acercarse a las islas Filipinas, Isabel decide que sus dos hermanos desembarquen en una barca para arribar a Batangas y luego dirigirse al Manila para contarle al gobernador su versión de los hechos. Finalmente, la expedición llega a Manila el 11 de febrero de 1596 con 50 personas menos de las que salieron de Santa Cruz.

Isabel consigue rehacerse económicamente en Manila, ya que con la venta de algunas de sus joyas consiguió liquidez suficiente para comprar telas de diversos lugares de Asia, un negocio muy lucrativo en esa época.

Nuestra protagonista se casa en Manila por segunda vez con Fernando de Castro, sobrino del Gobernador de Manila, de la misma edad aproximada que ella. Fernando de Castro ayuda enseguida a Isabel y con la venta de algunos bienes fletan un barco para España con el objetivo de defender los derechos de Isabel como Gobernadora de las islas Salomón. Parten desde Manila hacia México el 10 de agosto de 1597 y 4 meses después llegan a Acapulco. Desde allí se trasladan a Ciudad de México.

Una vez que estuvieron en la actual capital mexicana, Fernando de Castro envía una carta al rey Felipe III en 1602 pidiéndole partir a España para hacer valer los derechos de sus esposa contra los derechos de Fernández de Quirós de organizar otra expedición a las regiones australes. La carta nunca tuvo contestación real y Fernández de Castro es nombrado Almirante de la nueva expedición. Tras la vuelta de su segundo viaje, publica un memorial donde asegura haber descubierto el continente austral.

Vista la situación y desistiendo de ejercer sus derechos sobre las islas Salomón, Isabel y su marido vuelven al Virreinato del Perú para ocuparse de la encomienda que Isabel había heredado de su primer marido en Tiahuanaco (Bolivia), pero no duran mucho tan aislados y deciden volver a Lima. Posteriormente Fernando fue nombrado Gobernador de la ciudad peruana de Castrovirreyna (fundada el 27 de mayo de 1591 por el virrey García Hurtado de Mendoza en la sierra).

Isabel Barreto murió el 3 de septiembre de 1612 en Castrovirreyna (fundada el 27 de mayo de 1591 por el virrey García Hurtado de Mendoza). En su testamento (15 de julio de 1612) dejó 500 pesos para que trasladaran su cadáver a Lima y fuera enterrada en el convento de Santa Clara.

Bibliografía

BOSCH BARRETT, M (1943): “Doña Isabel Barreto, Adelantada de las islas Salomón.”. Juventud. Barcelona.

DELAMARRE, C y SALLARD, B (1994): “Las mujeres en tiempos de los conquistadores”. Barcelona.

GÓMEZ-LUCENA, E. (2013): “Españolas del Nuevo Mundo”. Cátedra. Madrid.

PUMAR MARTÍNEZ, C (1988): “Españolas en Indias: mujeres soldado, adelantadas y gobernadoras”. Anaya. Madrid.

 

En la próxima entrada analizaremos la expedición realizada por el portugués Estevan Gomes a las costas de Nueva Escocia en los años 1524 y 1525.

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Master en archivística por la UNED. Licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz.

Especialista en Paleografia y Diplomática.

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