Genially: nuevas formas de difusión y desarrollo de contenidos

Ilustración 4: Interfaz de Genially. Imagen obtenida de su interfaz principal.
Ilustración 4: Interfaz de Genially. Imagen obtenida de su interfaz principal.

DescargarFrancisco Javier Catalán González
Investigador predoctoral. Área de Historia Antigua. Universidad de Cádiz.
javier.catalan@uca.es

Marta Pérez Gómez
Graduada en Magisterio.
martaperezgomez89@gmail.com

 

1. Introducción

Las sociedades cambian y con ellas las formas de entender el mundo que nos rodea. La aparición de las nuevas tecnologías y sus aplicaciones en el ámbito de la enseñanza están modificando poco a poco los hábitos a la hora de difundir los conocimientos por parte de los profesores. Si bien esto es un hecho progresivo que se empezó a implementar hace unos años en los niveles de enseñanza infantil y primaria, actualmente ya ha alcanzado los niveles de educación secundaria y es cuestión de tiempo que se asiente definitivamente dentro del ámbito universitario.

Por este motivo, algunos docentes universitarios están preocupados por la posible brecha entre los nuevos estudiantes universitarios, inmersos en estas nuevas metodologías, y los propios docentes, más acostumbrados a un sistema de aprendizaje analógico y tradicional. Es por ello que se está empezando a tomar cartas en el asunto y a implementar nuevas metodologías y herramientas que salven esta distancia entre profesores y alumnos.

2. Análisis de la situación actual en la Didáctica de la Historia

2.1 Nativos e inmigrantes digitales

La llegada de Internet a nuestras vidas y en especial, la entrada en escena del Smartphone, el “teléfono inteligente”, supuso un cambio en el modo de obtener y procesar la información (Ovelar, Benito & Romo, 2009). Ya a comienzos del siglo XXI, Prensky estableció una diferenciación entre los jóvenes educados en métodos y técnicas de enseñanzas tradicionales y analógicas y los nuevos alumnos criados en el seno de Internet y las nuevas tecnologías. A estos últimos los llamó “Nativos Digitales”.

Entre las características asociadas, el autor (Prensky, 2001, p. 06) estableció las siguientes:

  • Quieren recibir la información de forma ágil e inmediata.
  • Son capaces de realizar múltiples tareas y procesos en paralelo.
  • Eligen antes los gráficos a los textos.
  • Se denota un mayor y mejor rendimiento cuando trabajan en Red.
  • Encuentran satisfacción en la recompensa inmediata, la cual les otorga la sensación de progresión.
  • Prefieren instruirse con sistemas más cercanos a la “gamificación” que aprender a través de los modos tradicionales.

Por el contrario, los inmigrantes digitales son aquellas personas que, en palabras de García, Portillo, Romo & Benitod (2007, p. 03): “se han adaptado a la tecnología, hablan su idioma, pero con un cierto acento”. Estos se decantan por aprender al estilo tradicional, esto es, paso a paso, dentro de un orden y aumentando la curva de dificultad una vez el concepto a aprender haya quedado completamente asentado dentro de su conocimiento. Por regla general, tienden a omitir parte de la información o la metodología que siguen durante su proceso de aprendizaje, bajo la premisa “el conocimiento es poder” (García et al., 2007, P. 03). En definitiva, no entienden o encuentran negativo las habilidades de aprendizaje que los nativos traen consigo a través de la interacción y la práctica, llegando al punto de menospreciarla y desconfiar de ellas (Ovelar, Benito & Romo, 2009).

2.2 Taxonomía de Bloom

Dentro del ámbito educativo, comienzan a aparecer las primeras revisiones en el sistema de aprendizaje, modificadas a partir de la taxonomía de Bloom. Benjamín Bloom, psicólogo educativo de la Universidad de Chicago, desarrolló en la década de los cincuenta su taxonomía de Objetivos Educativos. Dicha taxonomía se convirtió en herramienta clave para estructurar y comprender el proceso de aprendizaje.

Ilustración 1 Taxonomía de Bloom y Taxonomía de Bloom revisada.
Ilustración 1: Taxonomía de Bloom y Taxonomía de Bloom revisada.

En ella (columna de la izquierda), Bloom establecía una escala ascendente en las que se partía de las Habilidades de Orden Inferior y se ascendía hasta las denominadas Habilidades de Orden Superior. Grosso modo, Bloom establecía la siguiente premisa: No se puede entender una idea si previamente no se recuerda; no es posible aplicar un conocimiento si antes no entendemos la idea en la que se basa.

Posteriormente, a comienzos de este siglo, Anderson y Krathwohl (2001) desarrollan una reestructuración de la taxonomía tradicional de Bloom, en la cual convierte en verbos los procesos ascendentes del aprendizaje, situando en la parte superior la creatividad (columna de la derecha). Finalmente, será Churches (2009) quien finalice la modificación de este modelo taxonómico y lo convierta en un modelo más adecuado a los condicionantes dados por la nueva remesa de estudiantes encuadrados en la era digital.

Ilustración 2: Mapa de la Taxonomía Digital de Bloom (Churches, 2009).
Ilustración 2: Mapa de la Taxonomía Digital de Bloom (Churches, 2009).

Esta nueva taxonomía se encuentra en una mayor sinergia con los nuevos modelos y formas en la que los jóvenes criados en la Era Digital tienden a desenvolverse y a desarrollar su conocimiento, más enfocado al aprendizaje a través de la experiencia y la práctica, así como a la asimilación a través de contenido visual e interactivo en contraposición al libro de texto.

2.3 La pirámide de aprendizaje en contraposición a la enseñanza tradicional

Según esta pirámide se respalda la idea de que la clase meramente magistral en el que profesor habla y el alumno solo escucha sirve de poco a la hora de retener información de lo tratado en el aula, ya que solo se recordaría un 5% de ello. Sin embargo, cuando se procede mediante otro tipo de metodologías en las que el profesor deja de efectuar una enseñanza unidireccional y el alumno pasa a ser el director de su aprendizaje, este retiene la información de manera más efectiva. De hecho, en la base de la pirámide vemos que, si utilizamos estrategias donde el alumno sea el que explica el contenido, este lo retendrá en un 90%.

Ilustración 3: Pirámide del aprendizaje (Churches, 2009).
Ilustración 3: Pirámide del aprendizaje (Churches, 2009).

Sabemos que, de forma tradicional, en la didáctica de las Ciencias Sociales, más concretamente de la Historia, la enseñanza se ha basado justamente en la ya comentada “clase unidireccional”, de modo que esta disciplina cada vez es menos atractiva para las nuevas generaciones. Es por ello, que se detecta una necesidad especial de innovación en este campo si queremos revertir esta tendencia. Además, si se trabaja desde este enfoque, motivaremos a los alumnos, ayudándoles a potenciar las capacidades de análisis, reflexión, interpretación, representación, formulación y generalización (Cabrera, 2013, p. 158).

2.4. Enfoques que favorecen la pirámide de aprendizaje

A tenor de estas premisas, nos adentramos en la metodología Peer Tutoring. La tutoría entre iguales o peer Tutoring consiste en un sistema originario del ámbito educativo anglosajón, por el cual los alumnos adquieren el rol de docentes con la tarea de enseñar determinados conceptos o desarrollar actividades académicas junto con otros alumnos, posibilitando una buena sinergia a la hora de compartir conocimientos, ya que haciendo esto se evita que los alumnos pasen por el “mal trago” de tener que preguntar al docente acerca de determinadas cuestiones que tal vez sean, a su juicio, obvias para el grueso de compañeros.

Este sistema también brinda una gran oportunidad al profesor, ya que le insta a cambiar su concepción de la enseñanza y el aprendizaje, dejando de ser el protagonista y guía a ser un mediador en los procesos instructivos de sus alumnos (Durán & Flores, 2015, p. 07).

Pero, ¿cómo llevar a cabo esto en las aulas universitarias donde el tiempo no suele correr a nuestro favor y menos para realizar prácticas en clase? Un modo es a través del “Flipped Classroom”.

En esta metodología, lo que sería la clase magistral se realiza en horario extracurricular y en horario de clase se trabajan los conceptos que se han aprendido en la parte teórica de manera práctica. Esto tiene beneficios en cuanto a que el docente es capaz de resolver dudas, proponer debates, realizar actividades de ampliación y de aplicación, así como un largo etcétera. (Sein, Fidalgo &, 2015, p. 466). De hecho, en esta parte, es interesante que el alumno sea el que realiza exposiciones en las que explicar a los compañeros un aspecto adicional a lo tratado en la parte teórica, la cual ha tenido que investigar de manera personal o en grupo previamente.

Y esto es solo un ejemplo, cuando abrimos nuestra mente docente a este tipo de métodos, el abanico de opciones se puede ampliar de forma casi infinita y los resultados son bastante positivos en la mayoría de las experiencias. Solo hay que saber organizar los materiales, los recursos y los medios, de forma realista y pactada con los alumnos. En cuanto a los recursos, el docente debe investigar e interesarse por ello constantemente, ya que a menudo aparecen nuevas herramientas que nos ayudarán en este proceso. Una de ellas es la protagonista de este artículo ya que gracias a ella se pueden abordar tanto el Peer tutoring como el Flipped Classroom, tal y como se muestra en el siguiente apartado.

3. Genially: Una herramienta, múltiples aplicaciones

Genially nació en Córdoba a través de una StartUp compuesta por un equipo multidisciplinar de diseñadores, programadores, desarrolladores, biólogos, periodistas, publicistas e ingenieros (Diario de Córdoba, 2015). Su principal cometido consiste en la creación de contenidos interactivos para mejorar las labores de presentación, enseñanza, marketing y difusión.

Gracias a esta gran variabilidad de opciones, la gran mayoría de acceso libre, y la simplicidad para elaborar el contenido deseado, Genially se encuentra entre los 100 primeros puestos del ranking mundial Tools 4 Learning. Esta herramienta nos brinda una serie de ventajas con respecto a otras herramientas convencionales de difusión de contenido:

  • Diversos moldes prefabricados adaptables.
  • Una interfaz intuitiva que resulta muy sencilla de mecanizar.
  • Infinitas versiones y adaptaciones.
  • Permite el trabajo Cooperativo entre alumnos y docentes.
  • Dispone de una comunidad de creadores que de manera periódica suben nuevos diseños y actualizaciones.
  • Compatible con todos los ordenadores, ya que solo necesita conexión a Internet.
  • Guardado automático en la nube, no cabe la posibilidad de perder el trabajo realizado o de que las versiones de los estudiantes sean diferentes unas de otras.
  • Permite que varios autores trabajen a la vez sobre la presentación y lo modifiquen gracias a su funcionamiento en línea.

Dentro de su interfaz podemos encontrar de manera intuitiva las herramientas que necesitemos según el tipo de contenido a representar: desde presentaciones en vídeo, dosieres o mapas, hasta recursos didácticos, presentaciones de posters o Quiz.

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Ilustración 4: Interfaz de Genially. Imagen obtenida de su interfaz principal.

El primero de los ejemplos presentados consiste en la visualización satélite del Yacimiento Arqueológico de Doña Blanca (El Puerto de Santa María, Cádiz) en el cual se dispusieron una serie de elementos interactivos con los que se procedió a explicar las diferentes zonas del yacimiento comparándolas con la planimetría existente, también se incorporaron elementos audiovisuales a través de la plataforma Youtube y una imagen de alta calidad tomada por un Dron modelo Phantom 4 Advance.

Genially: nuevas formas de difusión y desarrollo de contenidos 4
Ilustración 5: Ejemplo de Genially para su aplicación en el Grado de Historia (elaboración propia)

El segundo de los ejemplos consiste en la presentación de un mapa histórico de la Bahía de Cádiz (España) elaborado por Joseph Barnola en 1743. A esta cartografía se le habían añadido nuevamente elementos interactivos. Estos se componían de 3 litografía de la Bahía de Cádiz: dos de ellas elaboradas por Antón Wyngaerde en 1567, correspondientes a la ciudad de Cádiz y la ciudad de El Puerto de Santa María. La última corresponde a la ciudad de Puerto Real, autoría de Scherzinger en 1860. Finalmente, se acompañó de un enlace directo a Google Maps por el cual podía visionarse en 3D el antiguo castillo de San Sebastián.

Ilustración 6: Segundo ejemplo de Genially para su aplicación en Historia (elaboración propia).
Ilustración 6: Segundo ejemplo de Genially para su aplicación en Historia (elaboración propia).

4. Conclusiones

Vivimos en una era en la que las nuevas tecnologías tienen un gran impacto en nuestras vidas. Esto afecta a la educación en cuanto a que los procesos de enseñanza-aprendizaje han cambiado y, por tanto, las metodologías deben tenerlo en cuenta. En innovación se habla mucho de la aplicación de las TIC en la enseñanza de ciencias, sobre todo, pero se debe andar este camino desde las humanidades también. Si bien es cierto que existen herramientas que aportan cierto grado de tecnología a las clases de Humanidades, (-véase la aplicación PowerPoint), debemos tener en cuenta que, pese a su gran utilidad tras más de una década en uso, esta se ha quedado obsoleta. A este hecho se le debe añadir un componente fundamental a la hora de abarcar el problema que suponen estos nuevos cambios en los modos de impartir clases: hablamos del componente de la motivación.

En palabras de Héctor Adrisana (2012, p. 21) «Los estudiantes más motivados aprenden con mayor rapidez y más frecuentemente». A la hora de la verdad, los profesores se encuentran con un doble frente: el primero de ellos es tener que desaprender todo conocimiento adquirido a través de su experiencia como docentes; el segundo de estos frentes, es tener que combinar la aplicación de las nuevas herramientas y Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TICs) en aulas que, con el tiempo, se han ido quedado atrás en lo que a innovación tecnológica se refiere. Es por ello que, a nuestro juicio, la tarea de aplicar nuevas metodologías en la docencia debe de recaer en el cuerpo docente, ya que es el encargado de aplicar su experiencia y su talento innovador a sus alumnos. No obstante, para que esta labor resulte efectiva es necesaria la renovación de las tecnologías por parte de las administraciones; es decir, todo lo relacionado con el apartado de software, hardware y conectividad, sin los cuales todo intento de innovación docente se tornaría en una misión imposible.

Referencias

Ardisana, E.F.H. (2012). “La motivación como sustento indispensable del aprendizaje en los estudiantes universitarios”. Pedagogía Universitaria17 (4), pp. 13-27.

Chávez Arcega, M.A. (2015). “Cómo enseñar a las nuevas generaciones digitales”. Revista electrónica de investigación educativa17(2), pp. 147-149.

Churches, A. (2009). “Taxonomía de Bloom para la era digital”. Eduteka. Recuperado, vol. 11, pp. 1-13.

Diario de Córdoba (2015). “Nace en Córdoba Genial.ly, una herramienta que pretende revolucionar la comunicación y la educación”, recuperado de: https://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/nace-cordoba-genial-ly-herramienta-pretende-revolucionar-comunicacion-educacion_972555.html , (26-05-2019).

Durán Gisbert, D., & Flores Coll, M. (2015). “Prácticas de tutoría entre iguales en universidades del Estado español y de Iberoamérica. REICE”. Revista Electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación 13 (1), pp. 5-17.

García Andrés, J. (2011). “Mecanismos motivadores en la enseñanza de la Historia. Un modelo de aplicación con alumnos de ESO”. Revista Clío https://blogsaverroes.juntadeandalucia.es/planetatic20, pp. 1-28.

García, F., Portillo, J., Romo, J., & Benito, M. (2007, September). “Nativos digitales y modelos de aprendizaje”. SPDECE, pp. 1-11.

Genially – Top Tools for Learning 2018, recuperado de: https://www.toptools4learning.com/genially/, (26-05-2019).

Krathwohl, D.R. (2002). “A revision of Bloom’s taxonomy: An overview”. Theory into practice41(4), pp. 212-218.

Cabrera, A.P. (2013). “Reflexiones en torno a la didáctica de la historia”. Revista Guillermo de Ockham11(2), pp. 149-160.

Ovelar, R., Benito, M., Romo, J. (2009). “Nativos digitales y aprendizaje: una aproximación a la evolución de este concepto”. Revista Icono 14, Nº 12, pp. 31-53.

Prensky, M. (2010). “Nativos e inmigrantes digitales: adaptación al castellano del texto original Digital Natives, Digital Immigrants”. Distribuidora SEK, recuperado de: http://cmapspublic2.ihmc.us/rid=1417883264286_1406133957_69319/NATIVOS%20E%20INMIGRANTES%20DIGITALES20, (26-05-2019).

Sein-Echaluce, M.L., Fidalgo-Blanco, Á., & García-Peñalvo, F.J. (2015). “Metodología de enseñanza inversa apoyada en b-learning y gestión del conocimiento”. III Congreso Internacional sobre Aprendizaje, Innovación y Competitividad (CINAIC 2015), pp. 464-468.

 

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