Entre el feminismo, la indiferencia y protesta sociodigital

El caso de la protesta realizada por grupos feministas en la Ciudad de México responde a un contexto hostil generado por un sistema que se aprovecha de la desigualdad estructural para materializar la subordinación en violencia expresada en el mundo social, simbólico, cultural y económico.

Red sociodigital sobre el Hashtag #NoMeCuidanMeViolan
Red sociodigital sobre el Hashtag #NoMeCuidanMeViolan

El pasado 16 de agosto, la Ciudad de México fue centro de una movilización social convocada por grupos feministas de diferentes estados de la República en protesta por los actos de violencia registrados en contra de mujeres en todo el país.

La violación de una mujer por parte de policías en la Alcaldía Azcapotzalco, la muerte de una mujer de 70 años momentos después de llegar al hospital por haber sido encontrada en casa con signos de golpes y violación, así como las constantes cifras sobre feminicidios en México, desató la acción colectiva que derivó en una ola de opiniones en redes sociodigitales a favor y en contra de sus actos y de las demandas que visibilizaban.

Por ello, en la presente entrada se abordará este hecho no sólo en el punto de vista analítico, sino también el papel que se jugó con el Hashtag #NoMeCuidaMeViolan en esa movilización, con el fin de mostrar la red sociodigital que se generó entorno a la movilización.

La indiferencia también mata

No es un hecho aislado, ni tampoco responde a un criterio arbitrario para desestabilizar un gobierno, la movilización social a lo largo del tiempo se ha convertido en la expresión propia de las contradicciones que se desarrollan en la sociedad actual. Estas expresiones encarnan las relaciones asimétricas de poder que se establecen sobre los individuos y que tienen efectos en diferentes ámbitos; particularmente cobra relevancia la violencia sistémica que existe sobre las mujeres, los grupos de disidencia sexual y todos aquellos grupos que emergen de su condición para hacer cambios sustantivos en la vida social.

En el caso feminista, la lucha que ellas desarrollan no es sólo por la condición de explotación simbólica, económica, cultural y social en la que la que han sido anquilosadas desde el punto de vista histórico, sino la propia desigualdad estructural y sistémica que se produce y reproducen en el seno de la vida social. De hecho, existen diferentes tipos de violencia que se generan y socializan de tal manera que se vuelven aceptadas dentro de los grupos sociales; a veces imperceptibles, otras más inconscientes en el imaginario colectivo que surgen en contextos específicos. En cualquier caso, estos ejercicios violentos cobran materialidad conforme se asume una condición de desigualdad a partir del género. De allí que la movilización se vuelva una herramienta para visibilizar esos mecanismos de subordinación y violencia que hostigan a las mujeres y las afecta en su vida cotidiana.

Movilización y reacción
Figura 1: Movilización y reacción.
Fuente: https://www.facebook.com/ColectivoCulturalSonYArte/photos/a.395396440507208/2367956179917881/?type=3&theater

Las acciones de este tipo, al ser disruptivas en la vida cotidiana, generan confrontación con la reproducción del statu quo. En ese momento, se da paso a la conformación de opiniones que por un lado aprueban este tipo de movilizaciones y otras más que apelan a la justificación de los actos que reciben los afectados por acciones propias. Son éstos últimos quienes imputan la violencia estructural y simbólica sobre las víctimas por su condición en la sociedad.

Lo que debe quedar claro es que esa resistencia desde la producción de la sociedad se da no sólo contra las demandas feministas, sino con todas aquellas expresiones emergentes en el mundo de la vida; así, la Figura 1 muestra que esas agresiones hacia las movilizaciones es característica de aquellos que se encuentran inmersos en la lógica de reproducción de la violencia.

Ellos serían aquellos explotados por consenso y sin esperanza que asumen esas relaciones asimétricas de poder como válidas y perdurables en el tiempo, por lo que los intentos de modificación generan incertidumbre que perturba y cuestiona su ser/estar en sociedad.

De allí que su crítica vaya sobre el intento de cambio, aunque esas relaciones supongan la agresión y violencia sobre los propios individuos.

Las revoluciones en el mundo sociodigital

La apertura virtual implica entender la Comunicación como un contexto donde se lleva a cabo la interacción social. Estos nuevos desarrollos tecnológicos se han insertado en el mundo de la vida que han sido entendidos como espacios donde se replica la lucha social. De allí que en los movimientos sociales contemporáneos se haya insertado el mundo digital como un recurso para ampliar el impacto de difusión de sus demandas.

El Hashtag en Twitter, se ha convertido en un signo propio de la expresión en esa plataforma digital; su construcción está condicionado por el contexto y el objetivo de su creación, que en algunos casos puede convertirse en un Tema de Tendencia (TT). En este caso, el Hashtag #NoMeCuidanMeViolan se convirtió en el elemento simbólico que se concatenó con la movilización convocada por colectivos feministas el pasado 16 de agosto.

Mediante el software NodeXL se extrajo la información tanto del 16 de agosto como del 17, para poder construir la red sociodigital generar a partir del Hashtag; con el software Gephy se dio paso a la construcción de la red en términos visuales. Para establecer un análisis de este tipo de construcciones dinámicas en el mundo virtual, es necesario poseer nociones básicas del método de Análisis de Redes Sociales (ARS) con los cuales existen conceptos e índices sobre el nivel de cohesión en la red, el tipo de información que se comparte, y los usuarios que poseen una posición de poder o prestigio en esa red.

Así, en la siguiente figura se puede observar la red y los nodos (usuarios) con mayor presencia dentro de la red ya sea en términos de grados de entrada y grados de salida.

Red sociodigital sobre el Hashtag #NoMeCuidanMeViolan
Figura 2. Red sociodigital sobre el Hashtag #NoMeCuidanMeViolan
Fuente: Elaboración propia

Conforme el contexto, la red sociodigital fue construida por 14,494 usuarios que interactuaron y publicaron con el Hashtag. En esta red, como se observa, existen nodos (usuarios) particulares que poseen una posición estratégica particular ya sea por su activismo, participación en la esfera pública o su papel dentro del Estado.

Un ejemplo de ello, es el caso del perfil de Claudia Sheinbaum (@claudiashein) que tuvo un grado de salida de 438, es decir, el número de veces en que fue etiquetada en alguna publicación; otro caso más que se encuentra en este tipo de redes es que los usuarios pueden adquirir un papel estratégico sin necesidad de estar centrados en la esfera pública, sino por su participación en la vida real concreta. Ejemplos así son @samnbk, @ytzmaya quienes forman parte de activismo feminista desde sus trincheras, así como del ciberactivismo que ellas generan día a día desde su entorno.

También aquí se encuentran presentes los medios de comunicación y líderes de opinión como el caso de @cirogomezl, @juanmapregunta y @viri_rios, quienes desde su función comunicativa en sus respectivos medios dieron cobertura de la movilización, así como generadores e interventores en a esfera pública, a veces a favor, en otros casos (la mayoría para ser exactos) en contra de la movilización y haciendo enfoque sobre los daños más que las causas que la originaron.

En este espacio virtual, no obstante, existe la posibilidad de intervenir en esa esfera pública que no está más en un pedestal por parte de los grandes conglomerados mediáticos, sino que ahora los activistas y las movilizaciones tienen una capacidad de dar su punto de vista e incidir en la opinión pública.

Conclusión

Las movilizaciones realizadas por los grupos que pugnan una mejor condición en el mundo de la vida permiten identificar que también se da una réplica en el mundo virtual en tanto se ha convertido en un espacio de interacción-comunicación. El caso de la protesta realizada por grupos feministas en la Ciudad de México responde a un contexto hostil generado por un sistema que se aprovecha de la desigualdad estructural para materializar la subordinación en violencia expresada en el mundo social, simbólico, cultural y económico.

En el mundo virtual, como se pudo observar, el flujo de información se descentraliza de los medios masivos de comunicación y el activismo digital puede convertirse en un elemento que reconfigure la percepción de los movimientos desde quienes lo hacen y no desde quienes lo cubren.

En un contexto así, cada uno tiene un papel que puede coadyuvar a cambiar las estructuras violentas de poder o a ser parte de la resistencia que ve diluir sus privilegios en la equidad y la igualdad.

mm

Estudiante en Maestría en Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Formado en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e Ingeniería Agrónoma, Especialización en Sociología Rural en la Universidad Autónoma Chapingo (UACh).

¿Qué te ha parecido?

(3 votos - Media: 5)