Emigración china en el Perú

Inmigración iberoamericana nº14

Emigración china en el Perú

La colectividad china en el Perú es con gran diferencia la migración desde China más numerosa e importante en toda Sudamérica. En esta entrada vamos a analizar la historia de este movimiento migratorio, así como los aportes culturales y humanos que la presencia china ha dejado en la sociedad peruana.

Al igual que ocurría con la migración japonesa en el Perú,  la emigración china hacia países latinoamericanos y hacia los Estados Unidos fue provocada por una sobrepoblación en la segunda mitad del siglo XIX que produjo una gran escasez de alimentos y la consiguiente emigración masiva en busca de mejores oportunidades de vida.

En el caso concreto que nos ocupa, la primera fase de la emigración china hacia tierras peruanas ocurrió entre el año 1849, cuando el Presidente Ramón Castilla promulga una ley de emigración conocida como la Ley China, y el año 1874,  año de la suspensión de la inmigración declarada por el Tratado de Tien Tsin.

Los peruanos viajan a Cuba donde desde dos años antes ya estaban exportando en esa isla caribeña mano de obra barata china para las haciendas azucareras. La delegación peruana observa que la mano de obra china funciona bien. Entonces, el Presidente Castilla otorga a los emigrantes chinos solo a dos importantes hacendados costeros: Rodrigo Elías y Juan Rodríguez.

En ese periodo unos 100 mil trabajadores aproximadamente (la mitad llegados en los últimos cinco años), el 95 % originarios de la región del Cantón, y el resto originarios de Macao y Hong Kong; fueron contratados como trabajadores para las haciendas azucareras y algodoneras, para la recogida del guano y para la construcción del ferrocarril.  Además, un pequeño grupo de emigrantes chinos se asentó en la Amazonía, trabajando en todo lo relacionado con el caucho.

Los emigrantes chinos tardaban unos 120 días de media en viajar desde el puerto de Macao hasta el puerto del Callao en barco, con unas medidas higiénicas y alimenticias deplorables que provocaban una gran tasa de mortalidad entre los emigrantes antes de llegar a Sudamérica, en muchos casos superiores al 30%.

Estos trabajadores, conocidos como culíes, eran los parias, los más pobres del Imperio Chino. Una forma que tuvo el gobierno chino de aligerar su población y quitarse de encima a esa población no deseada fue hacer pactos con naciones americanas para que estos fueran allí a trabajar en las plantaciones de azúcar cubano, en las plantaciones del guano peruano o en la construcción del ferrocarril y posteriormente del Canal de Panamá, entre otros. Esta es principalmente el origen de la población china en el continente americano.

Firmaban un contrato de 8 años de duración en el que se especificaban las condiciones del viaje y de su trabajo en las haciendas. Estos trabajadores eran mano de obra muy barata para los grandes hacendados peruanos, que fueron sustituyendo poco a poco a la población negra esclava en las plantaciones costeras, debido a que el último barco negrero que transportaba esclavos para trabajar en las plantaciones de los terratenientes peruanos llegó al país en el año 1818 y la esclavitud fue abolida en el año 1854.

Debido a ello, las plantaciones costeras de guano, algodón o azúcar tuvieron una gran escasez de mano de obra que fue paliada por los trabajadores chinos. Esto produjo que los trabajadores chinos fueran paulatinamente reducidos a un régimen de semi esclavitud, ya que vivían realmente como esclavos, con una carga de trabajo de diez a doce horas diarias de lunes a domingo, mal alimentados y con un sueldo ínfimo, pero no se les podía considerar como esclavos, ya que la esclavitud oficialmente estaba abolida.

Además, para los culíes la única forma de conseguir más comida que completara su dieta pobre en calorías era comprarla a sus hacendados a cambio de más años de contrato, lo que alargaba para muchos los 8 años iniciales de contrato.

Para soportar estas duras condiciones de vida, los culíes se engancharon al opio, cuyo consumo era permitido por los hacendados. Los hacendados solían importar ellos mismos el opio para sus empleados, lo que hizo que enseguida el opio se convirtiera en un valioso recurso dentro de las haciendas con el cual los hacendados premiaban o castigaban a sus culíes. El opio comenzó a ser la causa principal de mortalidad entre la población china debido a que muchos culíes decidían quitarse la vida por sobredosis de opio. El gobierno peruano, observando que el consumo de opio estaba extendido entre su población, aplicó un monopolio estatal en el año 1887.

Durante toda la mitad del siglo XIX existió un fuerte debate político en Perú en torno a la construcción del estado y la sociedad del nuevo país, entre los conservadores y los progresistas, que desembocó en una Guerra Civil durante el periodo 1856-1858. Uno de los puntos más intensos de discusión fue el tipo de migración que debía entrar en el país. Una de las dos corrientes, formada principalmente por las élites urbanas y los intelectuales limeños, querían potenciar la entrada de emigrantes blancos europeos como hicieron en la segunda mitad del siglo XIX países como Argentina, Chile o Brasil. Pero para propiciar la llegada de emigración blanca había que modificar el régimen de latifundios para convertirlo en plantaciones más pequeñas que pudieran ser otorgadas a los nuevos emigrantes en propiedad.

Este modelo económico chocaba frontalmente con el grupo contrario estaba formado principalmente por terratenientes de la costa que en ningún caso pretendían ver reducidas en extensión sus haciendas y que además querían ver potenciada la migración asiática porque era una mano de obra barata para sus haciendas. Según datos del censo del año 1876,  el 4% de la población peruana era extranjera. Del total de población extranjera residente en Perú ese año, el 47%  era de origen asiático y solo el 23 % era de origen europeo. Los porcentajes se mantuvieron estables durante las décadas siguientes.

Desde el año 1874 hasta principios del siglo XX existió una nueva oleada migratoria china hacia Perú, pero en este caso formada en su totalidad por chinos libres que se instalaron en Lima y alrededores, y que se combinaron con los ex culíes libres que emigraron a la ciudad en el último cuarto del siglo XIX para dedicarse a la venta ambulante.

Estos nuevos chinos libres formaron una élite económica que se concentró en el Mercado de la zona central, naciendo el barrio chino, donde trabajaban administrando fumadores de opio, casas de juego y dirigiendo grandes casas comerciales y teatros, así como diversas profesiones, aprovechando el desarrollo y la pujanza económica que sufría Perú en esos años. Además, existieron unos cuantos médicos chinos que trajeron la cultura medicinal china al Perú.

El barrio chino rápidamente se convirtió en el barrio con más suciedad y miseria de la capital peruana. Apareció una epidemia de peste bubónica entre los años 1903 y 1930 que dejó casi 40 mil muertos. Las élites blancas dirigentes del país culparon a los chinos de la aparición de la peste, aunque en realidad la cantidad de chinos que fallecieron por la misma fue bastante escasa. Esto produjo un descenso grave de la emigración china a Perú a partir del año 1909, la cual se prohibió completamente en el año 1930.

Los elevados niveles de odio y xenofobia por parte de la sociedad peruana ante la emigración china a principios del siglo XX tienen también relación con que la llegada masiva de emigración japonesa al país ocurre en la primera década de ese siglo. Esto produjo un radical cambio en la composición de la colonia asiática: según el censo del año 1931, casi 20 mil asiáticos vivían en Lima y Callao, pero la mayoría ya eran japoneses y no chinos.

Otro de los motivos principales del rechazo que la sociedad peruana tuvo sobre el inmigrante chino fue la postura que estos tomaron en la Guerra del Pacífico (1879-1883) que enfrentó a Chile, con ayuda inglesa, por una parte; y por otra parte a Perú y Bolivia conjuntamente. Los chinos asentados en Perú tomaron partido a favor de Chile:

 1880. Lima. Los chinos:

 Chile invade y arrasa. Con uniformes ingleses y armas inglesas, el ejército chileno derrumba las poblaciones de Chorrillos, Barranco y Miraflores, playas de Lima, sin dejar piedra sobre piedra. Los oficiales peruanos mandan indios al matadero y huyen gritando ¡Viva la Patria!

Hay muchos chinos, chinos del Perú, peleando del lado chileno. Son chinos huidos de los latifundios, que entran en Lima cantando gratitudes al general invasor, Patricio Lynch, el Príncipe Rojo, el Salvador.

Estos chinos habían sido embarcados, hace poco años por los traficantes ingleses, portugueses y franceses en los puertos de Macao y Cantón. De cada tres, dos llegaron vivos al Perú. En el puerto del Callao fueron puestos a la venta: los diarios de Lima los ofrecían acabaditos al llegar. A muchos marcaron con hierro candente. El ferrocarril, el algodón, el azúcar, el guano necesitaban brazos esclavos. En las islas guaneras, los guardias no les quitaban el ojo de encima, porque al menor descuido los chinos se mataban arrojándose a la mar.

La caída de Lima desata el caos en todo Perú. En el valle de Cañete, se alzan los negros. Al fin del carnaval un miércoles de ceniza, estalla el odio de siglo. Ritual de humillaciones: los negros, hasta hace poco esclavos y como esclavos tratados todavía, vengan antiguos rencores matando chinos, también esclavos, a golpe de palo y machete.

  Eduardo Galeano: Memorias del Fuego II. Las Caras y las Máscaras.

 

En la actualidad, la comunidad de descendientes chinos asentados en el Perú, conocidos como tusanes, varía numéricamente en consideración según la fuente que utilicemos, estando la estimación más baja en algo más de 600 mil personas y situando la estimación superior en un millón trescientas mil personas, lo que significa entre el 2 y el 3 % del total de la población peruana. Tienen una identidad cultural muy definida y son multilingües, ya que además del castellano, la gran mayoría de ellos hablan el quechua y algún tipo de dialecto chino. Incluso algunos hablan portugués, debido a que sus antepasados provienen de Macao, antigua colonia portuguesa.

Existen una gran cantidad de asociaciones chino peruanas en diversos ámbitos socio-culturales. En educación destacan dos instituciones, el Colegio Peruano Chino Diez de Octubre y el Colegio Juan XXIII. Además existen una serie de asociaciones culturales chinas: el Centro Cultural Chino (CCPCH), la Asociación Peruano China (APCH), la Sociedad Tung Sing (Tungshing), la Sociedad Central de la Colonia China o la Sociedad de Beneficencia China (Tonghui Chongkoc). La comunidad chino peruana tiene a su disposición dos periódicos: La Voz de la Colonia China y el Man Chin Po, que es el diario chino más antiguo de América.

La principal aportación cultural que trajo la emigración china a Perú estuvo en la alimentación, conocida como chifa (unión de las palabras cantonesas chi y fa, comer y arroz). Muchos culíes ya liberados, al asentarse en Lima, pusieron negocios de comida china. Importaban desde China los productos y cultivaban su propia verdura. Poco a poco platos de la comida tradicional peruana se fueron mezclando con platos chinos, naciendo una comida peruano-china rica y variada, única en el mundo.

Existe una gran cantidad de personalidades importantes en la sociedad peruana actual que son descendientes chinos total o parcialmente. Es imposible por falta de espacio hablar de todos ellos. A continuación una semblanza de los más importantes:

  • Humberto Lay Sun (Lima, 25 de septiembre del año 1934) es un arquitecto, pastor evangélico y político peruano. Se desempeñó en el periodo comprendido entre 1979 y 1987 como pastor principal de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera, un conjunto de iglesias protestantes. Fue además candidato a la alcaldía de Lima y Congresista en el periodo comprendido entre el año 2011 y el año 2016.
  • Alejandro José Chu Barrera (Lima, 25 de mayo del año 1973), es un arqueólogo de reconocida fama en el país andino debido a sus numerosas investigaciones buscando los orígenes de la civilización en Los Andes.
  • Edwin Vásquez Cam (Lima, 28 de julio de 1922- Lima, 9 de marzo de 1993) fue campeón olímpico de tiro en las Olimpiadas de Londres de 1948. En su momento fue el primer latinoamericano en ganar una medalla en tiro y es todavía la única medalla de oro que tiene Perú en unos Juegos Olímpicos.
  • Víctor Li-Carrillo Chía (Chincha, 26 de octubre de 1929 – Chincha, 1988) fue un importante filósofo. En 1973 fundó el Centro de Estudios Filosóficos Peruano, que publicó la revista Aporía entre 1979 y 1984.
  • Patty Wong (Lima, 29 de octubre de 1980) es una modelo, presentadora de televisión y empresaria. Ganó en 2002 el certamen Miss Perú Tusán 2002, un concurso de belleza para jóvenes mujeres de la comunidad peruano-china.
  • Rosa Fung Pineda (Casma, Áncash 1935) es una importante arqueóloga. Profesora emérita en la Universidad de San Marcos, es una especialista en el mundo peruano prehispánico, con numerosas publicaciones.

El siguiente documental resume los distintos elementos principales del colectivo chino en Perú:

El siguiente enlace es el artículo La inmigración china en el Perú y la asianófila Dora Mayer”, realizado por la escritora húngara Katalin Jancsó, que contiene muchos datos de interés relativos a este movimiento migratorio.

http://americanaejournal.hu/vol11no1/jancso

En la próxima entrada trataremos la conquista del Reino de Quito por parte de los conquistadores castellanos una vez que derrotaron a las fuerzas incaicas en el actual Perú.

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Master en archivística por la UNED. Licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz.

Especialista en Paleografia y Diplomática.