El movimiento LGBT o la lucha por la diferencia

Lamentablemente, en este siglo, existe una resistencia identificada en un espacio y tiempo determinados.

Mapa Leyes Orientación Sexual 2019
Mapa Leyes Orientación Sexual 2019

Nadie es libre hasta que todos seamos libres.
Consigna en Marcha del Orgullo Homosexual, México, 1979.

 

Desde la segunda mitad del siglo XX, las diferentes sociedades han dado paso a una serie de cambios que se insertan ya no en la lucha de clases o la búsqueda del cambio en el sistema, sino en los roles dentro de él. De allí que la disputa se dé de manera constante en la vida cotidiana a través de la reivindicación de una parte identitaria del individuo.

Mapa Leyes Orientación Sexual 2019
Fuente: https://ilga.org/downloads/ILGA_mapa_leyes_sobre_orientacion_sexual_mundo_2019.pdf

De hecho, esta tendencia de apertura y reivindicación se explica en parte por los grandes movimientos internacionales que se dieron en esos momentos; el Mayo francés, la Revolución de Praga y el Movimiento Estudiantil en México, todos ellos en 1968, estuvieron marcados por un cuestionamiento a la directriz del Estado en la forma reproducir los discursos de la Modernidad. Ya no más la repetición de los grandes relatos o las metanarrativas de una Modernidad que en su propia reproducción se gestó su desgaste, sino la ampliación de un contexto posmoderno y globalizado, en el cual los individuos desbordan acciones e intenciones desde su mundo íntimo o subjetivo, como lo llamaría Habermas (1988), hacia el mundo de la vida y el mundo objetivo (el de los marcos normativos).

Esta búsqueda de integración e inclusión de la diferencia se da no sólo en el plano de la diversidad sexual con el movimiento Lésbico, Gay, Bisexual, Travesti, Transexual, Transgénero, Intersexual, Queer, Asexual (LGBTTTIQA), que busca integrar la diversidad en el plano identitario, sino de otros movimientos como el feminista que entre sus objetivos se encuentra la reconstrucción de las relaciones (asimétricas) de poder entre hombre y mujer en los ámbitos de la vida cotidiana que han sido reproducidos y aceptados socialmente a lo largo del tiempo.

Otros ejemplos de estas luchas se encuentra en los movimientos ambientalistas, antinucleares o pacifistas, los cuales:

[…] concatenan sus discursos a partir de la necesidad de reivindicar la pluralidad en una sociedad donde puede -y debe- haber más sociedades. La aceptación de estos cambios es parte de la búsqueda de una vida democrática donde la polifonía de identidades sea aceptada y socializada, por lo que su acción se amplía a la esfera política, económica y cultural (Olmedo, 2019, p. 31)

Estas luchas entonces se vuelven parte de nuevas demandas que exigen la necesidad de expresar en la sociedad aquello que había sido reprimido: la complejidad del individuo expresada en el colectivo. Esta complejidad (Morin, 1994) no es más que el resultado de la interacción entre los sujetos que intervienen en la legitimación y legalidad de la realidad social suprema (Berger y Luckmann, 2015), aquella que ha tenido a bien priorizar la dicotomía basada en el sexo (biológico) concatenado a prácticas sociales heteronormativas emanadas de la subordinación de las minorías hacia el patriarcado.

El movimiento LGBT, una lucha legítima por la diversidad

El movimiento de la diversidad sexual a nivel internacional tiene antecedentes particulares en Estados Unidos (Martel, 2013; Díez, 2018), donde en Stonewall se dio paso a la ‘salida del clóset’ por parte de homosexuales, travestis y lesbianas que vieron transgredidos sus derechos y su propio ser con las redadas que realizaba la policía para detenerlos por falta a las leyes morales (entendidas como aquellas prestablecidas con base en discursos religiosos o conservadores), fue allí donde se llevó la primera revolución de la diversidad sexual, la cual permitió que en otros lugares se replicara de acuerdo a un contexto, estructura y activistas diferentes en tiempo, espacio y condición.

Esa lucha se ha dado a través de diferentes métodos, estrategias e intervenciones, no obstante, lo importante no es que haya iniciado, sino de qué manera se ha replicado en otros países que han mantenido una postura particularmente resistente a esos cambios. En ellos reside una complejidad que se enfrasca en una evaluación de peso entre quienes pugnan por el cambio y quienes resisten esos cambios. Son los contramovimientos (Monferrer, 2010; Cadena-Roa, 2016) aquellos que se organizan para reducir los cambios propuestos por los disidentes sexuales, las feministas, los nuevos ‘hippies’, etc.

A nivel mundial, esa lucha se representa no sólo con las leyes a favor, sino en contra de esos cambios. Lamentablemente, en este siglo, existe una resistencia identificada en un espacio y tiempo determinados; todos ellos en algún momento cambiarán y se darán cuenta de qué lado de la historia quieren estar.

Esa lucha por la diversidad no sólo se enfrasca en la aceptación de la identidad plural y diversa, sino en la materialización de la aceptación a través de derechos otorgados por el Estado como el matrimonio, la adopción, la seguridad social (salud), entre otros… allí es donde los contramovimientos son más reaccionarios, no es que la propia diversidad les afecte, sino que esa diversidad quiera tener los mismos derechos que aquellos que se han mantenido en su propio pedestal.

Es la disolución de sus privilegios lo que incita a la reacción sobre los cambios de estos movimientos lo que genera una constante relación tensa que se disputa la concepción de sociedad. Ambos proyectos poseen objetivos particulares y entre sus acciones han identificado el campo de la comunicación como un lugar donde la lucha se extrapola no sólo para adherir simpatizantes al movimiento, sino intervenir en la esfera público a través de información que pueden generar discursos de odio o en su caso emancipación.

La comunicación emergente, una propuesta para repensar la lucha

La Comunicación como espacio de interacción social se desenvuelve a través de la producción, distribución y consumo de información que los propios integrantes del movimiento generan a través de las organizaciones, lo cual desplaza el papel preponderante de los medios de comunicación tradicionales como la prensa, radio, cine y televisión, ya que con la llegada de los medios sociales cuya inversión económica es mínima en comparación con otros medios, además que no requieren procesos administrativos para su uso como en la televisión y la radio, por ejemplo, se da un proceso de intervención en la esfera pública ya no sólo como mensaje codificado por un tercero, sino en la presentación y representación del colectivo en la opinión pública.

Así, la organización social, el cambio del contexto y la apropiación de los medios de comunicación (sociales) dan paso a una nueva forma de ser/hacer comunicación; la emergencia de los movimientos de esta naturaleza da paso a la conformación de una comunicación emergente, vista como parte del proceso de apropiación de los desarrollo tecnológicos en la comunicación por parte de los movimientos y sus respectivos contramovimientos que buscan la materialización de sus respectivos objetivos.

De acuerdo con Melucci (2010) los movimientos sociales de esta índole se conforman como nuevos medios de comunicación en tanto su expresión es el mensaje codificado por el cuerpo y la organización colectiva para dar vida al diálogo entre los que actúan y los que miran, entre quienes pueden ser y quienes son.

Por ello, este nuevo campo debe ser observado con importancia y con especial atención no sólo para quienes abordan los movimientos sociales, sino por quienes investigan la comunicación… hoy más que nunca es la complejidad la que os impone nuevos campos de acción e interdisciplina entre las ciencias sociales.

Conclusión

La diversidad sexual como movimiento no sólo determina un proceso que emana de la exclusión y la desigualdad interna de la sociedad, sino que responde a un contexto de reivindicación que da como resultado el inicio de nuevas formas de entender estas movilizaciones por hacer cambios en la forma de ser/estar en sociedad.

En cada país se lleva a cabo la lucha por la aceptación y la materialización de la inclusión, no obstante cada lugar posee su complejidad que implica actuar de diferente manera, cada única y especial como solo el lugar en donde se pretende llevar a cabo; si en junio se celebra el mes de la diversidad en diferentes países, lo es no porque se quiera colocar en un pedestal, sino que permite visibilizar que aún la lucha no está ganada y se requiere de más acción, movilización y comunicación.

Bibliografía

Berger, P. L., & Luckmann, T. (2015). La construcción social de la realidad. Buenos Aires: Amorrortu.

Cadena-Roa, J. (2016). Las organizaciones de los movimientos sociales y los movimientos sociales en México, 2000-2014. México: Fundación Fiedrich Ebert en México.

Díez, J. (2018). La política del matrimonio gay en América Latina. México: FCE.

Habermas, J. (1988). Teoría de la acción comunicativa (Vol. II). Madrid: Taurus.

Martel, F. (2013). Glabal Gay. Cómo la revolución gay está cambiando el mundo. Madrid: Taurus.

Melucci, A. (2010). Acción colectiva, vida cotidiana y democracia. México: El Colegio de México.

Monferrer Thomàs, J. M. (2010). Identidad y cambio social (Primera ed.). Madrid: Egales.

Morin, E. (1994). Epistemología de la complejidad. En D. F. Schnitman, Nuevos paradigmas, cultura y subjetividad (págs. 421-446). Buenos Aires: Paidós.

Olmedo Neri, R. A. (2019). Del contexto a la acción: los ‘nuevos’ movimientos sociales en América Latina. Movimiento, 30-32. https://www.academia.edu/38975156/Olmedo_Neri_Raul_Anthony_2019_Del_contexto_a_la_acci%C3%B3n_los_nuevos_movimientos_sociales_en_Revista_Movimiento_N%C3%BAm_11_pp._30-32

close

¡SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN!

Te prometemos por la justicia social que nunca te enviaremos spam ni cederemos tus datos.

Lee nuestra política de privacidad para más información.

El movimiento LGBT o la lucha por la diferencia 1
mm

Profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de México (UNAM)

Formado en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e Ingeniería Agrónoma, Especialización en Sociología Rural en la Universidad Autónoma Chapingo (UACh).

¿Qué te ha parecido?

(4 votos - Media: 4.3)