El enemigo en el derecho

Se ha puesto en competencia el dinero y el mercado contra la vida y la justicia.

El enemigo en el derecho
El enemigo en el derecho

“Ahora por la forma del trabajo, [los seres humanos] son obligados a pertenecer a otro tipo de sujeción, o sometimiento que ahora se llama simplemente, ‘relación social’, cuyo contenido es la relación económica capitalista y jurídica moderna”
Juan José Bautista S.

En nuestra entrada anterior habíamos concluido que la crítica del derecho tiene que ser enunciada desde la experiencia de quienes sufren las desviaciones del derecho. Esto es así porque la experiencia es el modo más humano de conocimiento. Y si queremos abrir grietas en el derecho vigente para buscar salidas, tenemos que escuchar a quienes sufren las perversiones del derecho, sobre todo a quienes se resisten a la legalidad que ampara su sometimiento.

Para llevar a cabo esta tarea habíamos dicho que conviene seguir el tradicional consejo del Arte de la guerra: “Es preciso conocer al enemigo”. Con enemigo del derecho nos referimos a aquella relación social que niega el motivo y razón de ser de existencia del derecho: afirmar la vida. Porque en efecto, en vida es el único modo que tiene el ser humano de estar en el mundo y significarlo. Sin ella, ningún valor es posible. Todo valor refiere en última instancia a la vida. Esta, por lo tanto, es el fundamento de toda praxis humana.

Ahora bien, que la permanencia en la vida sea el motivo y la razón de ser de la praxis humana, no es injustificado. Así lo constatan filósofos como José Antonio Marina e historiadores como Javier Rambaud, cuando dicen que sobrevivir fue una de las grandes motivaciones que impulsó al ser humano a inventar instituciones (Marina y Rambaud, 2018). Y lo confirma una de las ciencias actualmente más avanzadas, la neurociencia, al aseverar que el diseño del cerebro persigue un fin muy preciso: el de mantener vivo a su poseedor (Mora, 2018). Es decir, el órgano humano creador por excelencia, el que ha hecho posible invenciones como el derecho, no tiene otro finalidad más que el de asegurar la permanencia en la vida.

El ser humano actúa en base a fines. La finalidad es la creadora de todo derecho, advirtió Rudolf Iherin (2011). ¿Cuál esa finalidad? “Asegurar las condiciones de vida de la sociedad” (Atienza, 2017, p. 33), contestaba Iherin en su momento. Aserción que no es ingenua. Actualmente juristas como Luigi Ferrajoli (2018, p. 30), interpretando a Hobbes, opinan que “el fin del derecho y la razón de ser de las instituciones políticas consisten, en la tutela de la vida humana”. Y David Sánchez Rubio (2018) siguiendo Franz Hinkelammert y a Enrique Dussel, considera que toda teoría crítica del derecho debe cimentarse en el principio de producción, reproducción y desarrollo de la vida humana. En conclusión, podría decirse que el derecho no tiene otro objetivo más que el de afirmar la vida.

La afirmación de la vida, entonces, es el fin del derecho. Sin embargo, esto también se podría decir de la economía, de la filosofía, de la literatura y de toda invención humana. Porque como sostiene el filósofo de la liberación Enrique Dussel: “la vida humana en comunidad es el modo de realidad del ser humano y, por ello, al mismo tiempo, es criterio de verdad práctica y teórica. Todo enunciado, juicio o acto – de – habla tiene por última referencia a la vida humana” (Dussel, 2001, p. 103). No obstante, se debe precisar que el derecho se caracteriza por la mediación o criterio de valor que utiliza cumplir con dicha finalidad: la justicia1Al respecto es necesario precisar el concepto de justicia en el derecho. Tarea que llevaremos a cabo en una próxima entrada.. Esta es su piedra de toque: la resolución de conflictos intersubjetivos de intereses en base a la justicia.

Contrariamente, la justicia no parece ser el propósito del derecho vigente. Incluso se ha dicho, siguiendo a Kelsen, que un ordenamiento jurídico guiado por la justicia es irracional. Si esto es cierto, la afirmación de la vida a través de la justicia ha sido sustituida por la afirmación del dinero a través del mercado. Se ha puesto en competencia el dinero y el mercado contra la vida y la justicia. Pero el problema, entonces, no es el dinero ni el mercado, sino su absolutización. Es decir, el totalitarismo del dinero y del mercado (Hinkelammert, 2018). El hacer de lo principal que es la vida y la justicia, lo accesorio; y de lo accesorio que es el dinero y el mercado, lo principal.

En conclusión, poner el derecho al servicio de la afirmación del dinero a costa de la vida humana y de la naturaleza, es el principal enemigo.

El enemigo en el derecho en el sentido que hemos expuesto, entonces, no es ninguna persona ni grupo de personas. Es una forma de relación social fundada en la absolutización del dinero y del mercado, “cuyo contenido es la relación económica capitalista y jurídica moderna” (Bautista Segales, 2017, p. 117). En consecuencia, es contra este enemigo contra el que tenemos que luchar, si queremos aumentar los escasos pasos que nos separan de la catástrofe. Pero cuidado, este enemigo no hay que buscarlo únicamente fuera, puede estar en casa. Por lo que vale la pena recordar que toda crítica empieza por la autocrítica. Caso contrario corremos el riesgo de que nuestra forma de vida esté siendo funcional al enemigo que pretendemos vencer.

Finalmente, si queremos restituir el derecho al servicio de la vida a través de a justicia, como aconsejan los que en verdad saben, debemos empezar por encarnar el cambio que queremos ver.

Referencias bibliográficas

Atienza, Manuel (2017). Filosofía del derecho y transformación social. Madrid: Trotta.

Bautista Segales, Juan José (2018). “Hacia la reconstitución de El Ser Humano como sujeto”, pp. 111-130. En La religión neoliberal del mercado y los derechos Humanos. (Franz Hinkelammert, Editor). San José: Arlekín.

Dussel, Enrique (2001). Hacia una filosofía política crítica. Bilbao Desclée De Brouwer.

Ferrajoli, Luigi (2018). Constitucionalismo más allá del Estado. Madrid: Trotta.

Hinkelammert, Franz (2018). Totalitarismo del mercado. El mercado capitalista como ser supremo. México D.F: Akal.

Iherin, Rudolf von (2011). El fin en el derecho. Granada: Comares.

Mora, Francisco (2018). Mitos y verdades. Madrid: Alianza.

Marina, José Antonio y Rambaud, Javier (2018). Biografía de la humanidad. Historia de la evolución de las culturas. Barcelona: Ariel.

Sánchez Rubio, David (2018). Derechos humanos instituyentes, pensamiento crítico y praxis de liberación. México D.F: Akal.

Notas   [ + ]

1.Al respecto es necesario precisar el concepto de justicia en el derecho. Tarea que llevaremos a cabo en una próxima entrada.
mm

Egresado de la maestría en Derecho Constitucional y Derechos Humanos (UNMSM-Perú). Abogado. Bachiller en Filosofía.

Director del Centro de Estudios Disenso.

¿Qué te ha parecido?

(3 votos - Media: 3.7)