El desafío de la equidad en la educación superior chilena.

El actual desafío de las políticas sociales se sitúa en la igualación de oportunidades para los estudiantes chilenos, de tal forma que éstas no estén predeterminadas por las condiciones sociales económicas, culturales del hogar de origen, ni por discriminación de género, raza, u otra.

equidad en la educación superior chilena
equidad en la educación superior chilena

La educación superior chilena históricamente ha segregado a los sectores de menores recursos, a las mujeres y a los grupos de indígenas entre la población más pobre. La reflexión sobre la educación superior en Chile estuvo centrada en el acceso y la cobertura, siendo inatendidas la serie de pasos, causalidades, condiciones que podrían interferir en el ingreso de la población en desventaja socioeconómica a los niveles educativos más altos.

Conocer el fenómeno de la desigualdad en el país, implica comprender que existe una gran diferencia en los ingresos, que condicionan el acceso a otros recursos y a bienes que son públicos, como la educación y la salud. La desigualdad se observa tanto en la segregación residencial como en la territorial, apreciable en un menor desarrollo de las zonas y regiones alejadas de la capital, lo que afectará las trayectorias de estudiantes, que tendrán aún mayores dificultades para emigrar a las ciudades donde se encuentran los centros de educación superior.

Varios estudios demuestran que la movilidad intergeneracional en el país es escasa en los niveles socioeconómicos más bajos, es decir, la posición social de las personas se ve determinada por la posición social de sus familias de origen. Chile es un país con un nivel de desigualdad muy alto: según un informe de PNUD1PNUD (2017). Desiguales. Orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile. Santiago de Chile, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en el año 2015 el 50% de los trabajadores asalariados tenía un ingreso “por debajo del requerido para que un hogar promedio no sea calificado como pobre”. Los datos del Servicio de Impuestos Internos (SII) también muestran que el 1% más rico concentra el 30% de los ingresos generados en el país. Y según muestra la encuesta CASEN2Ministerio de Desarrollo Social (2015). CASEN 2015: Encuesta de caracterización socioeconómica nacional. Santiago, Chile: MIDEPLAN. Chile. Observatorio el quintil más rico es más de 17 veces superior al quintil más pobre.

La desigualdad en el acceso a la educación puede comprenderse al revisar la historia más reciente. El sistema educativo actual tiene su punto de partida en las reformas educacionales de 1980, momento en que la educación pública fue traspasada a la administración de los municipios, y comenzó a producirse una competencia entre las escuelas públicas y los colegios particulares subvencionados por el Estado. Estas reformas endurecieron la estratificación social, quedando en manos de las escuelas públicas gran parte de la población escolar que provenía de contextos de menor condición socioeconómica.

En este período también se dio aprobación a las leyes que permitieron la creación de universidades, institutos y centros de formación técnica por parte de privados. El acceso a las nuevas universidades ahora dependía del pago de las familias, ya que no tenían financiamiento fiscal. La Reforma de 1981 terminó además con el anterior sistema de financiamiento de subsidio estatal para las universidades tradicionales. El nuevo financiamiento consistía de aportes fiscales de tipo directo e indirecto, otorgado este último de acuerdo a la proporción de estudiantes matriculados en primer año con los puntajes más altos en la Prueba de Aptitud Académica (PAA), la prueba de selección utilizada en ese entonces. Existía hasta ese momento el pago de un arancel diferenciado, de acuerdo a la capacidad económica de los estudiantes, pero desde ahora las familias debían pagar directamente a las universidades los valores por matrícula y aranceles anuales de estudios, y en el caso de no contar con los medios económicos, el estudiante se podría acoger a un sistema de crédito fiscal. La nueva forma de financiamiento incentivó el que los aranceles universitarios aumentaran sus montos, dando origen a un importante obstáculo para el acceso a la educación superior.

La condición socioeconómica comienza entonces a operar como un mecanismo de selección para el acceso a la educación superior. Junto con ello, el sistema de evaluación de ingreso a las universidades: Prueba de Aptitud Académica (PAA) y la posterior Prueba de Selección Universitaria (PSU) demostraron ser deficientes a la hora de seleccionar a los estudiantes universitarios, constatándose una alta correlación de puntajes con el nivel socioeconómico de los estudiantes, siendo baja su capacidad para identificar los talentos académicos del estudiantado que provenía de contextos socioeconómicos más bajos.

En estos procesos de selección, la mayor parte de los postulantes a educación universitaria provenía de establecimientos municipalizados y subvencionados, no obstante, en la matrícula universitaria, la mayoría de los alumnos provenía de establecimientos particulares pagados, relacionados con una alta capacidad económica. Son varias las observaciones que demuestran que el ingreso a la educación superior se encuentra condicionado por el nivel socioeconómico, el capital cultural y el ambiente educativo de los candidatos.

El actual desafío de las políticas sociales se sitúa en la igualación de oportunidades para los estudiantes chilenos, de tal forma que éstas no estén predeterminadas por las condiciones sociales económicas, culturales del hogar de origen, ni por discriminación de género, raza, u otra.

Es así que se han introducido algunas medidas como la incorporación del Puntaje de Ranking al proceso de ingreso a las Universidades, en complementación con la ya existente Prueba de selección PSU y las Notas de Enseñanza Media (NEM)

El puntaje Ranking considera el comportamiento académico del estudiante en su propio contexto y durante los 4 años de educación media (secundaria). Este puntaje compara el promedio de notas del estudiante con sus pares del mismo contexto educacional. Esta medida no castiga a quienes tienen un puntaje inferior al puntaje promedio histórico de sus compañeros, ya que en ese caso se les califica con una nota igual a la de su NEM (notas de enseñanza media) Y en los casos de estudiantes con un promedio superior al puntaje promedio, obtienen una puntuación superior, siendo 850 puntos el máximo de Puntaje Ranking.

Según la evaluación que realizó el Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional- DEMRE3Gil, F.J., Orellana, M., Moreno, C., (2015) Revisión del proceso histórico sobre equidad en la educación superior chilena. En: Zúñiga, Redondo, López, Santa Cruz (Editores) Equidad en la educación superior. FACSO, 2015. al primer año de aplicación, esta variable Ranking benefició principalmente a las mujeres y a los estudiantes de menores ingresos socioeconómicos, y de establecimientos con mayor índice de vulnerabilidad socioeconómica, que con la sola aplicación del puntaje PSU no habrían conseguido el ingreso a la educación superior. La inclusión del Puntaje Ranking se fundamenta en las evaluaciones que comparan los rendimientos académicos (universitarios) de estudiantes del 10% superior de sus establecimientos de origen, con sus compañeros. Los alumnos que provenían del 10% superior de sus colegios muestran calificaciones más altas que estos últimos y un mayor índice de retención (permanencia, titulación) en las carreras universitarias.4Departamento Evaluación, Medición y Registro Educacional- DEMRE (2013) Efecto de la incorporación del Ranking de Notas en la selección universitaria. Santiago: DEMRE

Otra disposición de equidad se implementa a partir del año 2014, cuando el Ministerio de Educación (MINEDUC) introdujo el Programa de Acompañamiento y Acceso a la Educación Superior (PACE), un programa cuyo objetivo es apoyar el acceso a la Educación Superior a estudiantes en desventaja socioeconómica y que hayan sido sobresalientes académicamente. Estos estudiantes, que se encuentran dentro del 15% con rendimiento más alto de su generación, pueden ser admitidos en las instituciones de educación superior asociadas al programa. Existen en el país otros programas similares que participan en la red de propedéuticos de la UNESCO con el mismo objetivo de integración a la educación superior de aquellos estudiantes que provienen de contextos de menores recursos socioeconómicos.

Diversas medidas buscan corregir la barrera socioeconómica de acceso a la educación superior, se contempla el aumento en el sistema de becas, el que ha sido progresivo desde el retorno a la democracia, existiendo becas específicas para la vocación docente, becas de matrícula y de apoyo a la manutención del estudiantado. La inequidad territorial ha sido abordada mediante el estudio y la creación de centros de formación técnica y universidades estatales, como la Universidad de O’Higgins, creada en 2015 como la primera universidad estatal de esa región y la Universidad de Aysén, creada en 2017 y ubicada en la Patagonia Chilena.

Una de las medidas de mayor relevancia ha sido la incorporación del Derecho a Gratuidad en la Educación Superior para estudiantes que provengan del 60% de hogares de menores ingresos, que se encuentren matriculados en una universidad, instituto o centro de formación técnica adscrito a la gratuidad. Estas instituciones deben estar acreditadas en su calidad académica y rendimiento de sus alumnos. Este beneficio permite financiar la matrícula y el arancel en el tiempo formal de duración de la carrera.

Esta medida, que entró en vigencia en el año 2016, ha significado un cambio en la concepción de Educación, ya que responde a la comprensión de la educación como derecho, respecto del cual el Estado asume un rol garante (ya no subsidiario) es decir, debe proveerlo directamente a través de sus instituciones. Es un paso importante ya que se reconoce que la Educación es un pilar fundamental de la movilidad social.

Con estos cambios, el talento y el mérito tienen la oportunidad de ejercer liderazgo en la creación de una nueva sociedad. Se vive un cambio de paradigma, que comienza a mostrar que las capacidades y talentos son cualidades presentes en todo grupo social, una idea que puede contribuir a romper los prejuicios y esquemas clasistas tan arraigados en el país.

Los desafíos actuales en materia de equidad exigen profundizar y extender las actuales medidas para el logro de equidad de género, y el acceso para los estudiantes que presentan discapacidad, y para grupos históricamente en desventaja como los pueblos originarios, grupos que también dependen del refuerzo y revisión a niveles más tempranos del proceso educativo, y que producto de las relaciones de opresión, discriminación e invisibilización han visto condicionado y obstaculizado su derecho a la educación.

Notas   [ + ]

1.PNUD (2017). Desiguales. Orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile. Santiago de Chile, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
2.Ministerio de Desarrollo Social (2015). CASEN 2015: Encuesta de caracterización socioeconómica nacional. Santiago, Chile: MIDEPLAN. Chile. Observatorio
3.Gil, F.J., Orellana, M., Moreno, C., (2015) Revisión del proceso histórico sobre equidad en la educación superior chilena. En: Zúñiga, Redondo, López, Santa Cruz (Editores) Equidad en la educación superior. FACSO, 2015.
4.Departamento Evaluación, Medición y Registro Educacional- DEMRE (2013) Efecto de la incorporación del Ranking de Notas en la selección universitaria. Santiago: DEMRE
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Lic. en Psicología. Master en Psicología Individuo, Grupo, Organización y Cultura por la Universidad del País Vasco.

Ha desarrollado trabajo comunitario en el área de salud y en contextos de ruralidad . Docente en el área de las ciencias sociales. Activista social

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