Despenalizar, desregular, descriminalizar las drogas en América Latina. Parte III

De acuerdo con la UNODC, cada año aparecen más de 200 nuevas drogas sintéticas, y cada año se elaboran nuevos fármacos, antidepresivos, ansiolíticos y demás que representan retos para las políticas nacionales.

Despenalizar las drogas
Despenalizar las drogas

Esta es la última, de tres entradas sobre el tema de la despenalización, desregulación y descriminalización del consumo de drogas en América Latina. Si bien, ya en la primera entrada mencionamos el hecho que las drogas constituyen un elemento de construcción social que está mediado por un retículo de factores: culturales, políticos, económicos y judiciales. Que lo que conocemos sobre las drogas estaría definido a partir de la famosa declaración sobre la guerra contras las drogas iniciadas en la década del 70 con la consigna hecha por Richard Nixon. En la segunda entrada, entramos de lleno a considerar que la crisis que se plantea a nivel global sobre el consumo de drogas adquiere unas dimensiones desequilibradas si se tiene en cuenta el gasto económico y militar, esto sin dejar de mencionar la pérdida de vidas productivas en el tema de la guerra contra las drogas se vuelve un asunto de que pensar. Ese gasto económico que se convierte en un motor y punto de inicio como engranaje del circuito cerrado que es el aparato de las drogas, además que los Estados como Estados Unidos estarían invirtiendo millones para combatir las drogas, sin embargo, los beneficiados no son exactamente las naciones en las que se destina ese gasto el cual sería destinado en general para el entrenamiento y la venta de armas para el combate a las drogas. Por otro lado, se plantea como modelo y opción las propuestas que asumieron países como: Portugal o Uruguay, en donde el consumo pasó de ser un consumo penado y criminalizado a ser un asunto de sanción administrativa y en donde el consumidor pasaría de ser percibido como criminal a un consumidor que deba mediar con el Estado y los servicios de salud, en una relación de dependencia y abuso reduciendo así significativamente los índices de consumidores en las prisiones, muertes por VIH/SIDA y demás problemáticas.

Se ha de considerar que el consumo de drogas es un asunto que visibiliza más a los hombres que a las mujeres, siendo una cuestión que lleva años de ser estudiado, sin embargo, en las últimas décadas se ha demostrado que, con los cambios de patrones de consumo, esto pasó a ser un mito. Obviamente que el consumo masculino estadísticamente hablando es superior, pero habría que ver cuantas mujeres estarían consumiendo de forma “invisibilizada” y cuantas no estarían acallando la búsqueda de soluciones a su consumo de “bajo impacto” sin dejar de mencionar las implicadas en delitos por drogas y que están pagando condena, lo cual es superior al de los hombres que estarían por el mismo delito.

En el informe mundial de las drogas de la UNODC del año 2018, se menciona que el 35% de las mujeres que estarían detenidas a nivel global están por delitos relacionados con ofensas por droga y tan solo el 19% de los hombres por los mismos casos. Si bien, el número de hombres en las cárceles continua a ser mayor por delitos conexos, no siempre se puede vincular de forma directa que los detenidos estarían vinculados al consumo de drogas, o por el contrario al mercado del narcotráfico. Que la modalidad de compra y venta en el mercado negro y el uso de las nuevas tecnologías esta haciendo que la forma de adquirir la droga sea mucho más accesible en muchos casos.

Analizando la Encuesta Global de Drogas del 2019, o por sus siglas en inglés, Global Survey Drugs, GDS, 2019, nos proporciona información que normalmente no se encontraría en otros informes debido a que muchas de las personas encuestadas no son tendencialmente consumidores de alguna droga únicamente ilícita o por otro lado el concepto de droga de acuerdo con la encuestadora o el organismo sea únicamente drogas ilegales.

El consumo de droga no es una cuestión que se mide como se hacía antes, solo verificando factores de cuantos consumen y cuantos no, que población y caracterizándolos. Sino que entran los factores multidisciplinarios multisectoriales y también interseccionales que nos proporcionan más luces sobre el consumo por género, ya que las drogas legales estarían jugando un rol importante en la forma en que percibimos la legalidad y la ilegalidad en cuanto a factores de riesgo y daños asociados. El 98.3% de los encuestados a nivel global (hombres y mujeres) manifestaron, que su droga habitual era el alcohol, seguido de 78.1% el tabaco y 77.4% el cannabis (GDS, 2019). Por otro lado, en cuanto a la periodicidad del uso de drogas en este caso el alcohol en los últimos 12 meses será siempre superior en todos los contextos (GDS, 2019).

Aunque el consumo de alcohol figura como una de las drogas de mayor utilización a nivel mundial, la búsqueda de tratamiento globalmente, es reducido en comparación con otras drogas como la heroína, las metanfetaminas o el NPS (nuevas sustancias psicotrópicas, en sus siglas en inglés.) (GDS, 2019). Tenemos que, si identificamos que tipos de variaciones persisten, en cuanto si el factor de consumo está relacionado con el placer, la presión grupal, u otros factores determinantes, tenemos que el 70.5% del consumo de alcohol a nivel general en mujeres mayores de 25 años, se establece por diversión y placer, y un 29.1% mayores de 25 años, es por depresión y sentimiento de malestar.

En cuanto al consumo masculino mayor de 25 años su consumo es de: 74.4% por placer, y un 22.3% por depresión o sentimiento de malestar. Sabemos que hay una presdispoción e intolerancia física por parte de las mujeres al consumo de alcohol, lo que las hace un tanto vulnerables al consumir esta droga legal y por ende socialmente aceptada (GDS, 2019).

De los encuestados a nivel mundial, el 64.9% mencionaron que obtenían la droga en el mercado negro de la red Darknet, o la red subterránea (GDS, 2019), esta forma de mercadear la droga está haciendo casi imposible rastrearla y enfrenta complicaciones al momento de verificar la calidad y el origen. Los compradores más habituales son jóvenes de entre 21 a 25 años, con poder adquisitivo mediano o alto, y de países en desarrollo.

La encuesta también verifica el tema de la corrupción en cuanto a los sobornos a la policía para evitar los cargos relacionados con drogas, la encuesta GDS, arrojo que México tiene un 23.2% y Colombia un 20.9% respectivamente, muy por encima de la media global de 0.5%, Alemania tiene un 9.3% en el tema de sobornos sobre drogas. Si bien, la encuesta tenía una población mayoritariamente alemana, no deja de ser un dato relevante, que sobresalgan estos dos primeros países, en el tema de la producción y mercadeo de la droga a nivel global.

En cuanto al trato que reciben las personas consumidoras de drogas por parte de la policía, las respuestas se dividen de forma casi equilibrada, dando a entender que la policía adopta algunas veces, una actitud de trato con “dignidad y respeto” a los consumidores. Esto parece variar mucho de la latitud y de la situación de la política en el país en cuestión, 12.3% indica que, si son tratados con respeto y dignidad frecuentemente, un 37.7% que algunas veces si, un 30.8% indica que infrecuentemente, 5.3% indicó que nunca, y un elevado 14.0% no sabe. (GDS, 2019)

En cuanto a agresiones sexuales bajo influencia de alguna sustancia. La gran mayoría que respondió eran mujeres. Llama poderosamente la atención que la sustancia consumida durante el ataque sexual hacia las mujeres, era el alcohol. A diferencia de lo que uno pensaría sobre el consumo de otras drogas, el alcohol (sustancia legal y regulada) representa prácticamente más impacto que otras drogas no legales en cuanto a los daños y agresiones.

Un 90.1% de las mujeres en la encuesta indicó haber sido abusada o atacada sexualmente estando bajo los efectos del alcohol. Mientras que un 83.0% de hombres indicaron que habían sufrido agresiones, el 66.8% indicaba que el lugar de la depredación sexual fue un recinto privado como, por ejemplo: la casa, el 14.2% indicaba que había sido en un night-club y otro porcentaje indicaba que había sido en un espacio público.

La gran mayoría de las agresiones no eran reportadas, convirtiéndose en “datos invisibles” o no registrados. Por otro lado, el número de mujeres y hombres abusados en circunstancias de abuso de drogas no establecen conexión con el hecho, en algunos casos consideran tener una culpabilidad compartida 50.9% en los demás casos no consideran que la acción en sí fuera un crimen, por lo cual no tomaban acciones de denuncia 47.4% (GDS, 2019)

¿Qué podemos esperar a futuro en el tema de la descriminalización de las drogas?

Si bien, hay mucho camino todavía para evidenciar la situación de las drogas de forma global, y en especial de forma local en América Latina, a juicio de valor, considero que las políticas regionales deben ir enmarcadas en darle solución a la problemática que se tiene sobre las drogas, ejercer el derecho de informarse como población es parte fundamental de conocer y profundizar la materia, ya que lleva a identificar nuevas situaciones y nuevas amenazas. Lo que conduce al cambio de las herramientas metodológicas que se han utilizado hasta la fecha en toda la región latinoamericana.

Hay un trabajo que va adelantado, sin embargo, como se mencionó en la parte I de esta serie de artículos sobre Despenalizar, Desregular y Descriminalizar, los países latinoamericanos deben ir forjando políticas públicas duraderas, pensadas a futuro, y no con paños tibios y soluciones medianeras. Como por ejemplo el caso de la política de drogas de Ecuador que sufrió un revés en cuanto a la protección del consumidor, o la de Brasil, así mismo las políticas públicas de los demás países que en si conllevan el peso de un flagelo que recrea y victimiza en general. De acuerdo con la UNODC, cada año aparecen más de 200 nuevas drogas sintéticas, y cada año se elaboran nuevos fármacos, antidepresivos, ansiolíticos y demás que representan retos para las políticas nacionales. Sin dejar de mencionar que la moralidad es un factor que no se deja en la cama de la noche a la mañana, sino con evidencias científicas, y un profundo y constante reflexionar de la problemática local, regional y global.

Bibliografia

Martínez, M, 2019, Uruguay registra una caída del tráfico de marihuana tras la legalización en: https://elpais.com/sociedad/2019/12/19/actualidad/1576786926_478649.html

ONU, World Drug Report, 2018 (United Nations publication, Sales No. E.18.XI.9)

GDS, Global Drugs Survey, 2019, Encontrada en: https://www.globaldrugsurvey.com/gds-2019/

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Licenciado en sociología por la Universidad de Panamá, Diplomado en Políticas Públicas por la Konrad Adenauer Stiftung de Alemania y la Asociación Civil de Estudios Populares de Argentina.

Maestrando en el Instituto Superior de Ciências Sociais e Políticas ISCSP de la Universidad de Lisboa. 

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