Cultura femicida. La masacre de mujeres continúa en Argentina

En los últimos 5 años han sido asesinadas por el hecho de ser mujer, esto quiere decir, por desafiar y transgredir el mandato de la feminidad impuesta, un total de 1220 mujeres.

Femicidio en Argentina
Femicidio en Argentina

La femicide culture (cultura femicida) puede definirse como aquella organización social que subvalora la vida de las mujeres en relación a la vida de los hombres, en la que se les concibe como prescindibles, pero sobre todo, sustituibles. Una cultura femicida es aquella donde se acepta, naturaliza y justifica el asesinato de mujeres por el hecho de ser mujeres, donde se permite su asesinato, se deja que ocurra con beneplácito, o se encubre garantizando su impunidad.

En el caso de Argentina como en toda América Latina, es posible hablar de la existencia de una cultura femicida, debido a las limitadas y casi inexistentes políticas públicas para su prevención, atención, sanción y erradicación; los altos índices de ocurrencia de este delito, así como, por su notorio incremento año tras año. De acuerdo a los informes del Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, en el año 2014 se registraron 225 femicidios, en 2015 ocurrieron 235, en 2016 la cifra ascendió a 254 femicidios, en 2017 se contabilizaron 251 y durante 2018 la cifra alcanzó los 255 femicidios. En los últimos 5 años han sido asesinadas por el hecho de ser mujer, esto quiere decir, por desafiar y transgredir el mandato de la feminidad impuesta, un total de 1220 mujeres.

Femicidios Argentina 2014-2018

Ahora bien, en lo que respecta a los 255 casos de femicidio registrados durante 2018, es posible señalar que de ellos el 1,5% califican como travesticidios/transfemicidios. Adicionalmente se identificaron 23 víctimas de femicidios vinculados, los cuales suponen el asesinato de personas cometidos con el fin de a fin de causarle sufrimiento a una mujer, así como, aquellos homicidio perpetrados contra una o varias personas cuando intentaban evitar un femicidio.

Las provincias con las tasas más elevadas de femicidios fueron Neuquén, Tucumán, San Luis, Entre Ríos y La Rioja, sin embargo en términos absolutos, Buenos Aires -Provincia y Ciudad Autónoma- se presenta como la zona del país con más casos, específicamente el 43,5% de los femicidios; esto reafirma la tendencia de América Latina donde los femicidios tienen mayores índices de ocurrencia en las zonas que condensan más población y grados de urbanidad.

En lo que refiere el grupo etario de las victimas el 12,5% eran menores de edad, el 57% tenía entre 18 a 44 años, el 28,6% más de 45 años y se desconoce la edad del 1,5% de las víctimas. Este patrón etario se repite en los femicidas, de estos el 1,8% eran menores de edad, el 58% tenían entre 18 y 44 años, el 27,5% más de 45 años y se desconoce la edad del agresor en el 12,6% de los casos. Esto pone en evidencia como lo he señalado en otras oportunidades que, las principales víctimas de femicidio son las mujeres en edad reproductiva y por tanto de unirse en relaciones de sentimentales y de pareja; así mismo, quienes están asesinando a las mujeres argentinas son los hombres de su misma generación.

Cultura femicidaPero el hogar se erige como el espacio de mayor riesgo para una mujer, donde tiene más probabilidades de ser asesinada o como bien señalan Jane Caputi y Diana Russell (1992), el que conlleva el mayor potencial de femicidio. Durante el año 2018 el 66% de los femicidios fueron cometidos en la vivienda de la víctima  -aunque no se especifica en cuántos casos esta era compartida con el agresor-, un 9% en otras viviendas, 19% de los femicidios se perpetraron en espacios públicos, 4% en otros lugares y se desconoce el lugar de ocurrencia para el 2% de los casos. En lo que refiere a los perpetradores en el 56% de los casos los femicidios fueron cometidos la pareja o ex pareja de la víctima, 15% por un familiar, el 12% por otros vínculos no especificados, 6% por desconocidos y no se dispone de la información en el 11% de los casos. A esto hay que añadir que el 6,5% de los femicidas pertenecían a fuerzas de seguridad.

Este informe -al igual que durante el año 2017- muestra que el 17,6% de las víctimas se encontraban en situación de vulnerabilidad, de estas el 3,9% por discapacidad, 2,3% se encontraba embarazada, el 5% era migrante internacional, 1% migrante inter e intraprovincial, el 0,3% pertenecía a los pueblos originarios y el 4,7% de las víctimas se encontraban en situación de prostitución. Estas últimas cifras permiten evidenciar la estrecha relación de la prostitución -como institución patriarcal, opresiva y explotadora de las mujeres- con el femicidio, al profundizar la condición de riesgo y vulnerabilidad de las mujeres.

En cuanto al arma o modalidad empleada para la comisión del femicidio es posible afirmar que para estos los agresores se valen de cualquier arma o instrumento que tengan a disposición, el 28% de las víctimas fueron asesinadas mediante el uso de armas blancas, el 27% por el empleo de la fuerza física, en el 23% de los casos se utilizó armas de fuego, en el 7% de los casos los femicidas recurrieron al fuego y otros medios de combustión, en el 14% se emplearon otros medios y se desconoce el arma o modalidad empleada en el 1% de los casos. Aunado a ello, en el 9% de los femicidios se constató violencia sexual.

Pero otro aspecto que permite analizar este informe es la responsabilidad del Estado en la comisión de estos femicidios y la prevalencia de elevados índices de impunidad. Como bien sabemos la mayoría de las campañas de prevención de la violencia por razones de género existentes están dirigidas a concientizar a las mujeres a denunciar, sin embargo, cuando estas realizan las denuncias son revictimizadas por los entes de competencia. Al menos el 16% de las víctimas de femicidios perpetrados durante el año 2018 ya habían denunciado a su agresor y el 12% contaban con medidas judiciales de protección. Por su parte en lo que refiere el estado de la causa judicial, el 56% se encontraba en etapa de investigación, el 18% en etapa de juicio, en el 21% de las causas se extinguió la acción penal por muerte del agresor (principalmente por suicidio tras la comisión del femicidio) y se dictó sentencia solo para el 3% de los casos; cifras que desmontan la narrativa del “punitivismo” y la masiva encarcelación de hombres como consecuencia de la tipificación del femicidio.

Finalmente, esta masacre de mujeres en Argentina parece no detenerse. De acuerdo al Observatorio de las violencias de género “Ahora que si nos ven” entre el 01 de enero y el 20 de mayo de 2019 han ocurrido 133 femicidios en Argentina; mientras que el Observatorio de la organización feminista Mumalá -elaborado a partir del seguimiento en medios gráficos y digitales- da cuenta de la comisión de 93 femicidios directos entre el primero de enero y el 31 de mayo de 2019.

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Socióloga, Magister Scientiarum en Estudios de la Mujer, Doctora y Postdoctora en Ciencias Sociales egresada de la Universidad Central de Venezuela.

Fundadora de EPG Consultora de Género y Equidad. Escritora y columnista en diversos medios de comunicación venezolanos y extranjeros.

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