Expedición de Hernán Cortés a México (I) – 1519

Conquista y colonización española de Norteamerica nº4

Retrato de Hernán Cortés
Retrato de Hernán Cortés

Tras las dos expediciones de 1517 y 1518 organizadas por el Gobernador de Cuba, Diego Velázquez de Cuellar, las noticias del descubrimiento de una civilización importante, con oro y con posibilidades de comerciar hicieron que el gobernador organizara rápidamente una tercera expedición con el objetivo de fundar un asentamiento estable en la zona.

Parar esta expedición, el gobernador cubano eligió a Hernán Cortés (Medellín, Badajoz, 1485- Castilleja de la Cuesta, Sevilla, 2 de diciembre de 1547). Cortés había ejercido como encomendero y funcionario real en la isla de la Española. Acompaña a Velázquez de Cuellar en el año 1511 en la expedición de conquista de Cuba. Allí es nombrado Alcalde de Santiago de Cuba, recién fundada. A pesar de estar muy bien colocado en la isla de Cuba, Cortés ambicionaba más riquezas y poder.

XIR54633 Portrait of Hernando Cortes (1485-1547) (oil on canvas) by Italian School, (16th century)
oil on canvas
Galleria degli Uffizi, Florence, Italy
Italian, out of copyright.

El 23 de octubre de 1518 fueron firmadas las capitulaciones de la expedición. Las capitulaciones contenían un preámbulo de 24 instrucciones que realmente contradecían a la capitulación en sí. Velázquez de Cuellar tenía mucha prisa por colonizar y poblar el Yucatán, ya que el título de Adelantado no le había llegado aún y por lo tanto, cualquier otro conquistador podía llegar y hacerse con esa tierra antes que él. Oficialmente el gobernador de Cuba podía explorar, pero no fundar asentamientos.

Las relaciones entre Cortés y Velázquez de Cuellar se deterioraban por días. Viendo esta situación, Cortés parte apresuradamente de Santiago de Cuba el 18 de noviembre antes de que el gobernador pudiera destituirlo. La expedición contaba con 11 naves (3 de Velázquez de Cuellar, 3 de Cortés y el resto de otros capitanes),  con entre 500 y 550 soldados, unas 200 tropas auxiliares de indios y 16 caballos. Además se llevaron a Melchorejo (indio capturado y que hablaba ambas lenguas), para que hiciera de intérprete.

El piloto principal de la expedición, al igual que en las dos anteriores, fue Antón de Alaminos. Además, muchos capitanes que posteriormente se hicieron importantes en la conquista de territorios americanos participaron en esta expedición: Pedro de Alvarado, Alonso Hernández Portocarreño,  Alonso de Ávila, Cristóbal de Olid o Gonzalo de Sandoval, entre otros.

El contingente llega a la ciudad cubana de Trinidad donde permanece 3 meses para terminar de avituallarse y poner las naves apunto. En ese tiempo, funcionarios reales llevan cartas del gobernador para detener la expedición y apresar a Cortés, pero este era muy popular y ni los funcionarios ni el Alcalde de Trinidad, Pedro Verdugo, se atrevieron a cumplir con la orden.

Finalmente,  la expedición parte de Trinidad el 18 de febrero de 1519.  Llegaron a Yucatán a través de la isla de Cozumel, donde ya estaba una parte de la expedición que se había adelantado, liderada por Pedro de Alvarado. Al llegar a Cozumel, Cortés reprende a Alvarado su actitud, ya que había cometido varios pillajes a los nativos de la isla y además le exigió que devolviera todo lo que había obtenido.

La isla de Cozumel era en esos momentos un importante puerto maya y contenía un templo a la diosa Ixchel, diosa de la fertilidad.  Yucatán estaba dividido en 16 pequeños estados mayas, cada uno con su propio gobernante denominado Halach Uinik, que habían surgido tras la caída de Mayapán en 1480.

Nada más llegar a Cozumel, Hernán Cortés pidió a los mayas que vivían allí que dejaran su religión y adoptaran el catolicismo. Todo ello mientras sus capitanes rompían los símbolos mayas del templo y eran sustituidos por una cruz y una imagen de la Virgen María. Además, el cura Juan Díaz dio misa en el templo.  Los líderes mayas de la isla les dijeron a los españoles que no tenían intención de abandonar su religión. La cuestión no pasó a mayores en ese momento.

Espantáronse los isleños de ver aquella flota y metiéronse al monte, dejando desamparadas sus casas y haciendas. Entraron algunos españoles la tierra adentro y hallaron cuatro mujeres con tres criaturas y trajéronlas a Cortés, y por señas de los indios que consigo llevaba, entendió que la una dellas era la señora de aquella tierra y madre de los niños. Hízole Cortés buen tratamiento, y ella hizo venir allí a su marido, el cual mandó dar a los españoles buenas posadas y regalarlos mucho. Y cuando vio Cortés que ya estaban asegurados y contentos, comenzó a predicarles la fe de Cristo. Mandó a la lengua que llevaba, que les dijese que les quería dar otro mejor Dios que el que tenían. Rogóles que adorasen la Cruz y una imagen de Nuestra Señora, y dijeron que les placía. Llevólos a su templo y quebrantóles los ídolos y puso en lugar dellos cruces y imágines de Nuestra Señora, lo cual todo tuvieron los indios por bueno. Estando allí Cortés nunca sacrificaron hombres, que lo solían hacer cada día.

(Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V), Prudencio de Sandoval

Una vez que la expedición se asienta en el actual México, Cortés, al igual que pasó con Grijalba, comienza a escuchar historias de castellanos que son esclavos de los mayas, todos ellos de la expedición de 1511 que naufragó en aquellas costas. Cortés se pone como objetivo rescatarles.

Entonces decide enviar mensajeros con importantes regalos a esos Caciques mayas para obtener la liberación de los castellanos. Manda a 2 de sus naves capitaneadas por Diego de Ordaz a Punta Catoche y espera 8 días el regreso de Ordaz. Este no se produce y Cortés decide entonces volver a Cozumel.

Jerónimo de Aguilar

Jerónimo de Aguilar, uno de los supervivientes de la expedición de 1511, oye noticias de la llegada de los castellanos. Entonces se dirige a donde vive otro compañero, Gonzalo Guerrero, que se había convertido en un líder militar maya y estaba casado con una princesa maya. Al parecer, Gonzalo decidió quedarse con su nueva vida y Jerónimo de Aguilar llega solo a Cozumel. Mientras Jerónimo de Aguilar viajaba a Cozumel, Cortés decidió que la expedición continuara hacia el río Grijalba para poder realizar el mismo camino que la expedición. Pero la nave capitaneada por Juan de Escalante tenía fugas y tuvieron que volver a Cozumel a arreglarla, lo que permitió el reencuentro de Jerónimo de Aguilar con los castellanos.

El 11 de marzo la expedición castellana llega a la entrada del río Grijalba (hoy río Tabasco), cerca de Potochán. Hay que recordar que en ese asentamiento habían sufrido un importante ataque por parte de los indígenas en las dos expediciones anteriores. La historia volvió a repetirse….

Miles de indios chontales estaban esperando a los castellanos en la costa dispuestos a entrar en combate. Sus principales líderes se acercaron en unos batines a los castellanos y aunque estos insistían que solo quería aprovisionarse de agua y comerciar (a través de Jerónimo de Aguilar), los líderes chontales exigieron que se marcharan y les amenazaron con atacarles si se acercaban a la costa.

Vista la situación, Cortés decide idear una estratagema para sorprender al enemigo y envía a su capitán Alonso de Ávila con unos 100 hombres a la playa como señuelo, mientras Cortés remontaba el río para atacar la ciudad por otro lado con el resto de las tropas.

Sin embargo, la estratagema de engaño no funcionó y las tropas indígenas esperaban a los castellanos. La batalla comenzó enseguida. Fue una lucha encarnizada y los castellanos tardaron bastante en conseguir desembarcar en la playa.

Una vez en la playa, los castellanos fueron venciendo con sus espadas a los enemigos y consiguieron llegar al centro de la ciudad de Potochán, provocando una estampida entre los habitantes de la ciudad, que la abandonaron rápidamente. Cortés tomó posesión de la ciudad en nombre del rey Carlos I.

Tras tener asegurada la ciudad, Cortés monta enseguida dos expediciones de reconocimiento de los alrededores, la primera liderada por Pedro de Alvarado y otra al mando de Francisco de Lugo, con la orden de volver antes del anochecer.

El grupo del capitán Lugo se encontró con otro ejército maya al poco de salir. Era el 14 de mayo y se produjo la conocida como Batalla de Centla, el primer gran enfrentamiento de las tropas de Cortés en México.

Parecía una clara derrota castellana, ya que solo estaba luchando un reducido grupo y no todo el ejército, por lo que estaban en clara desventaja. Pero todo cambió cuando apareció Cortés y otros 13 castellanos montados en caballos. Los mayas nunca habían visto un animal tan espléndido y se asustaron y abandonaron el campo de batalla.

Al día siguiente, los principales Caciques visitan a Cortés en el campamento para rendirse.  Los castellanos fueron obsequiados con multitud de regalos, entre los que se encontraban grandes cantidades de oro y 20 esclavas, entre la que se encontraba la Malinche, hija de un cacique local, que fue entregada por Cortés a uno de sus capitanes, Alonso Hernández Portocarreño. La Malinche fue clave en la relación entre los indígenas y los castellanos durante los años que duró la conquista de México, ya que hizo muchas veces de enlace entre ambos grupos debido a que conocía tanto la lengua Maya como la lengua Nahuatl. Así, cuando Cortés y sus tropas entraron en contacto con los mexicas y otros pueblos que hablaban lenguas náhuatl, Malinche traducía en lengua maya y Jerónimo de Aguilar a su vez traducía en lengua castellana.

Además, los castellanos obligan a los indígenas a convertirse a la religión católica y desde ese momento se convierten en súbditos del rey Carlos I y bautizaron y repartieron entre los capitanes y otros soldados a las 20 esclavas.

Por otra parte, los castellanos fundaron en la zona la ciudad de Santa María de la Victoria, primer asentamiento fundado por españoles en México.

Tras dejar atrás todo lo ocurrido en la conquista de Potochán y en la batalla de Centla, la expedición continuó la exploración por la costa siguiendo el mismo itinerario de Juan de Grijalba hasta llegar a San Juan de Ulúa el 22 de abril. Allí fundaron la Rica Villa de Veracruz, que se convertiría posteriormente en una ciudad muy importante en la zona al ser la elegida para la recepción de la Flota de Indias proveniente de España.

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Master en archivística por la UNED. Licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz.

Especialista en Paleografia y Diplomática.

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