Comunicación y marxismo en Habermas Habermas centra su atención en la relación entre producción y superestructura lingüística y cultural, desde un punto de vista exclusivamente filosófico, y sin apenas implicaciones políticas.

Habermas

Como dije hace un tiempo, creo de interés dar a conocer, siquiera sucintamente, el pensamiento de los que considero los principales pensadores de un siglo tan extremadamente confuso y brutal como el siglo XX1A ello dediqué todo un libro el pasado año: Filosofía, conciencia e inconsciencia durante el siglo XX. Auto-editado en 2016.. En este caso, me centro en otro filósofo contemporáneo (afortunadamente todavía vivo): Jürgen Habermas, o el peso de la acción comunicativa en la filosofía y la historia.

La biografía de Jürgen Habermas es compleja bajo todos los puntos de vista: Alumno aventajado de los Adorno, Horkheimer y otros miembros de la escuela de Frankfurt, la situación política de la Alemania en que le tocó vivir marcó profundamente su pensamiento.

De este modo, su postulación (en tiempos de la unificación alemana) en contra de dicha unificación, en buena parte como movimiento político preventivo tras la experiencia de las dos guerras mundiales, rehusando igualmente exiliarse (como hicieron muchos otros intelectuales de Alemania entonces) lo convirtió en uno de los filósofos más polémicos de su tiempo, hasta hoy. Sin embargo, en los últimos decenios (hay quien habla de 1989, con la caída del muro) se advierte un cierto cambio en favor de la democracia y el europeísmo y, sobre todo, un regusto por los postulados kantianos2Éste (Kant) a su vez fundador del pacifismo de carácter institucional.. Habermas personifica así, de alguna manera, la etapa del fin del socialismo real en Europa.

Este abandono a nivel global de los postulados marxistas más acérrimos al “socialismo en un solo país” en favor de la línea de la epistemológica de la Escuela de Frankfurt, así como de los postulados del Marx de los “Manuscritos de 1848”, y otros del joven Marx, de carácter más antropológico que, por ejemplo, “El Capital” (a pesar de que este sigue siendo objeto de algunas de sus divagaciones filosóficas) hacen de Habermas, como dije anteriormente, uno de los alumnos más aventajados del marxismo frankfurtiano.

Los textos de Habermas siguen siendo deudores del organicismo y del estructuralismo y el neo-estructuralismo de nuevo cuño (algo que es del gusto del autor desde los años 60 y 70, por influencias filosóficas y culturales obvias de la Europa de entonces). Su teoría comunicativa es, bajo mi punto de vista, un referente en los estudios filosóficos de este tipo, intentando continuar lo enunciado por Marx en sus textos más filosóficos3Manuscritos, La ideología alemana, y otros., en los cuales no se centra tanto en los elementos plenamente económicos del marxismo, sino que, dando una nueva vuelta de tuerca a los escritos del joven Marx, Habermas centra su atención en la relación entre producción y superestructura lingüística y cultural, desde un punto de vista exclusivamente filosófico, y sin apenas implicaciones políticas (algo que ha cambiado en los últimos años, debido, como dije, a las influencias de la filosofía kantiana).

Un aspecto que me parece de especial interés es la importancia que el concepto organicista tiene en Habermas, si bien no como elemento aglutinador de la sociedad moderna, sino como elemento para el análisis crítico de la realidad sociológica occidental. De ahí que se le considere por algunos un filósofo estructuralista (o mejor dicho, neo-estructuralista).

En otros libros menos analíticos desde el punto de vista de la pura especulación filosófica4Habermas: El discurso filosófico de la modernidad. Katz. 2008., Habermas deja entrever claramente algunas de sus más claras debilidades filosóficas: Desde Marx, Nietzsche, Adorno, Horkheimer, Freud, Foucault, así como el neo-estructuralismo, entre otros, Habermas se nos presenta no ya como el sesudo filósofo marxista propio de los años de la “guerra fría”, en un intento (llevado a cabo ya antes por sus antecesores de Frankfurt -conocidos en España como freudomarxistas-) por unir algunas de las más importantes tradiciones filosóficas de la modernidad. De este modo, desde la Ilustración alemana hasta el mencionado neo-estructuralismo, todo se engloba en el mencionado estudio sobre la filosofía de la modernidad (y se subordina) a la acción comunicativa, desde el punto de vista de las conclusiones de índole filosófica que Habermas extrae de las enseñanzas de algunos de los más importantes filósofos de la modernidad, a través de un interesantísimo análisis de sus respectivos pensamientos.

La acción comunicativa es, como digo, esencial en Habermas, así como su apuesta por las posiciones racionalistas emanadas de la modernidad ilustrada alemana, la cual marca, según Habermas, un antes y un después en la filosofía en general. De este modo, el peso de la razón es algo así como el demiurgo al que se subordinan todas las cosas buenas asociadas al ser humano.

No hemos de olvidar, con todo, y como vengo diciendo, la importancia del neo-estructuralismo en Habermas, el cual estudia igualmente textos de autores como Max Weber, analista del rol social de los individuos que conforman la sociedad, según conceptos principalmente funcionales. Hay quien ha querido ver aquí la influencia de los postulados del socialismo real europeo en un autor que (nunca lo ha negado explícitamente) es un pensador marxista. Si bien, hay que concluir que su filosofía y su bibliografía abarcan un amplísimo espectro de temas, principalmente filosóficos, aunque en los últimos años se haya decantado por análisis de carácter más sociopolítico, centrados fundamentalmente en la Unión Europea como ente supranacional válido históricamente, debido igualmente a su condición de sociólogo.

Con todo, es su contribución filosófica fundamental la “teoría comunicativa”, de la cual se desprenden enseñanzas del joven Marx y de Weber (entre otros), aparte del estructuralismo pujante en los años 70. Si bien, Habermas siempre ha sido un filósofo difícil de etiquetar, debido a la profundidad de su pensamiento y su extensa y variada bibliografía.

Notas   [ + ]

1.A ello dediqué todo un libro el pasado año: Filosofía, conciencia e inconsciencia durante el siglo XX. Auto-editado en 2016.
2.Éste (Kant) a su vez fundador del pacifismo de carácter institucional.
3.Manuscritos, La ideología alemana, y otros.
4.Habermas: El discurso filosófico de la modernidad. Katz. 2008.