La comunidad cimarrona en tierra firme

Y la historia del rey Benkos Biobó

La comunidad cimarrona en tierra firme
Benkos Biobó

En esta entrada vamos a realizar un análisis de la comunidad cimarrona (comunidad de esclavos negros que huían de sus amos) que se formó a finales del siglo XVI e inicios del siglo XVII en el actual territorio de Colombia, poniendo el foco principalmente en la historia del Rey Benkos Biobó y el grupo de cimarrones que él dirigía a las afueras de Cartagena de Indias, ciudad que se convirtió en las décadas siguientes a su fundación (1533) en una de las principales ciudades de la región Caribe.

La población africana llegó por primera vez al territorio que hoy es Colombia en el año 1510 para trabajar como esclavos en las haciendas de los españoles. A partir del año 1520, la llegada de esclavos negros a la zona fue constante con el objetivo de reemplazar a la población indígena local, que estaba descendiendo a un ritmo vertiginoso debido a la combinación de dos factores: el duro trabajo al que no estaban acostumbrados y las enfermedades infecciosas contagiadas por los europeos. La población negra llegó a la actual Colombia desde varios puntos de África, tales como Congo, Angola, Guinea, Costa de Marfil, Ghana o Senegal, principalmente.

Según las cifras de Germán Colmenares y Nicolás del Castillo, entre 1553 y 1810 arribaron al puerto de Cartagena de Indias cerca de 270.000 africanos, cantidad que podría triplicarse si se suman aquellos que fueron traídos por contrabando y no están incluidos en los registros reales. Según estos autores, los principales puertos africanos de embarcación de esclavos para América fueron Cabo Verde, Cacheo, Loanda, la isla de Santo Tomé y Ouidah.

Los esclavos y esclavas negros que llegaron durante el siglo XVI al actual territorio colombiano en general, y en particular a Cartagena de Indias fueron utilizados inicialmente como servicio doméstico los hombres, y como ama de cría las mujeres. Posteriormente, los trabajos del negro colombiano fueron diversificándose hacia dos sectores: el agropecuario y el de mano de obra en la construcción, especialmente utilizados para la fortificación de la ciudad.

En diferentes periodos podemos diferenciar a los distintos tipos de esclavos que llegaron a Colombia en función de su origen de procedencia. Entre los años 1553 y 1580 los esclavos provenían en su mayoría de la costa de Guinea, y eran conocidos como mandingas o guineas.

Desde el año 1580 al año 1640 llegaron mayoritariamente esclavos de origen bantú, conocidos como angolas, luangos o congos. Ya avanzado el siglo XVII, aparece en Colombia población ewe-fon del desaparecido reino Dahomey, y eran conocidos como ararás o jojóes. En cambio,  en el siglo XVIII el origen de la población esclava era Ghana y Nigeria. De Ghana llegaron población akanios o ashantis y de Nigeria yorubas, que fueron conocidos como chalaes, carabalíes o lucumíes.

Desde principios de la presencia africana en la zona, los esclavos adquirieron una actitud de resistencia contra los dueños, de dos maneras diferentes. Una resistencia pacífica al realizar sus trabajos de manera poco eficaz, realizando hurtos, etc. y otra resistencia activa, intentando escapar.

En la mayoría de los casos, la actitud de los dueños blancos hacia sus esclavos fue violenta, proporcionándoles continuos castigos corporales.  Aquí dos ejemplos:

Tienen en la puerta trasera naranjos y una higuera, a cuyos troncos y ramas atan a los esclavos atados de  brazos y piernas cada soga tirante a uno de los naranjos en cuyo exquisito tormento, colgando de los miembros, teniéndolos el tiempo que quieren y cuando escandalizan mucho los quitan y los llevan a azotar

 Otro tormento es ponerlos en un cepo bocabajo con los pies en el cepo y los brazos tirantes y tendidos hacia delante amarrados fijos para que no se puedan bullir y estos después de ser azotados. El tan miserable esclavo sufre golpes con rebenques breados hasta que exangüe queda con un mortal delirio y sobre lo calado de los azotes los llenan de polvos de zevadilla {…..} las echan a las cabalgaduras en las mataduras para que les como la carne podrida y cangrenadas.

Poco a poco estos esclavos fueron en muchos casos consiguiendo escapar de sus dueños. En este caso, una vez conseguían escapar eran conocidos como cimarrones. Los cimarrones se reunían en comunidades llamadas palenques donde juntos se defendían mejor los unos de los otros de los intentos de los oficiales reales por volver a capturarlos y así devolverlos a sus dueños.

A finales del siglo XVI, los esclavos cimarrones se habían convertido en un grave problema para la sociedad colonial  en diversos puntos de América y sobre todo en la Gobernación de Cartagena. Cuando estos esclavos se escapaban creaban dos problemas significativos a la élite blanca de Cartagena. Por un lado, su marcha dejaba huérfana de mano de obra a sus dueños y por tanto el rendimiento productivo de la zona descendía claramente. Por otro lado, la formación de comunidades de esclavos negros servía de motivación a otros esclavos negros, multiplicándose los intentos de escaparse de sus dueños y formando en definitiva una seria amenaza para la sociedad esclavista.

El jurista Luís Méxia de la Cerda, en una Carta dirigida al rey desde Cartagena acerca de la amenaza cimarrona, dice lo siguiente:

 Los negros crecen en toda esta costa y tienen tierra tan fragosa como los de Tierra firme y saben que sus vecinos se han sustentado alzados, y son tan amigos de la libertad como sus naturales, y para cada vecino desta gobernación hay más de seis negros, y cuando yo llegué aquí los que estaban en el monte cimarrones venían a solicitar y buscar compañeros, y si no se hallara su población y se hiciera la justicia de ellos, hubiera crecido el daño, conviene que V.M (Vuestra Majestad) pusiera remedio, y dicen acá que el mejor es que no vengan más de los acá están por ahora

La primera expedición militar de la que tenemos constancia contra un reducto de eslavos huidos ocurrió en la ciudad costera de Santiago de Tolú en 1588. Pero fue durante el siglo XVII cuando estas expediciones se intensificaron, llegando a llamarse el conflicto “la guerra de los cien años de los cimarrones de Cartagena”.

Ya a inicios de siglo, en 1602, el gobernador Jerónimo de Zuazo enviaba carta al rey Felipe III para narrarle los acontecimientos sucedidos en las proximidades de la ciudad:

 {……} le tuve de que ciertos negros cimarrones que hay en estos montes habían muerto tres o cuatro españoles y de otros que con ellos iban no se tiene nueva hasta ahora de lo que ha sido de ello; deben estar escondidos en los arcabucos y como negocio de consideración, que de ello se podía manifestar numerosos inconvenientes al punto mandé despachar un capitán con treinta arcabuceros que vayan en su busca.

 La lucha entre los cimarrones y las autoridades se intensificó durante todo el siglo XVII y además se extendió por toda la gobernación de Cartagena. Esto provocó que las expediciones militares fueran cada vez más costosas.

En resumen, las comunidades de esclavos liberados constituyeron zonas autónomas libres del poder colonial. Comunidades africanas en América, con su propia organización y su propia sociedad. Sin embargo, las necesidades de subsistencia hicieron que no pudieran convertirse en comunidades autosuficientes y que tuvieran que tener acuerdos con ciudadanos blancos de la zona para el abastecimiento de su población.

El Palenque San Basilio fue el primer asentamiento de esclavos libres en América y también el más famoso e importante de todos. Se formó durante los últimos años del siglo XVI e inicios del siglo XVII con cimarrones provenientes casi en su totalidad de Cartagena de Indias, en una ciénaga situada entre Tolú y Cartagena.

Las condiciones geográficas existentes en los alrededores de Cartagena de Indias favorecieron la formación de este palenque, ya que era un territorio agreste, de tupida naturaleza y muy poco visitado por el hombre blanco. Por tanto, se reunían las condiciones perfectas para la defensa de esas nuevas comunidades de negros libres de los ataques de las autoridades de la corona española.

Era dirigido por Benkos Biohó (Domingo Biobó para los españoles). Nacido en la segunda mitad del siglo XVI en las islas Bijagós, pertenecientes a la Guinea portuguesa (actual guinea Bissau), Benkos lideró la rebelión cimarrona de unos 30 esclavos en el año 1599 fundando el Palenque de San Basilio. Cada expedición organizada por los españoles era rechazada por los hombres de Benkos, haciendo del palenque un lugar inexpugnable y libre de facto; un pequeño trozo de África dentro de la América española. Pronto los palenqueros pasaron de la defensa al ataque y realizaron ofensivas en diferentes haciendas de la región con el objetivo de liberar a más esclavos, lo que hizo a su vez que otros esclavos se animaran a rebelarse, lo que provocó que el palenque aumentara rápidamente de población.

Benkos Biohó era considerado por sus súbditos como un rey y gobernaba el palenque en unión con un Capitán General que era conocido como Lorencillo. Como era obvio, el asentamiento tenía una clara organización militar, donde además de Benkos y Leoncillo existía un Teniente de Guerra, un Alguacil mayor y un Tesorero. También tenía el palenque un líder espiritual, conocido por los españoles como Zahorí.

Las numerosas derrotas contra las tropas de Benkos provocaron que los españoles solicitaran la paz en el año 1605, aunque el tratado no fue firmado hasta el año 1613. El palenque fue considerado una población libre y autónoma siempre y cuando no acogiera a más cimarrones y Benkos se convirtió en un hombre libre y un caballero que podía entrar en Cartagena de Indias sin problema, pero sin utilizar el título de rey.

El acuerdo nunca fue aceptado ni ratificado por la corona. Aun así, fue aplicado por las autoridades de Cartagena por pura necesidad de pactar una tregua con los negros, ya que eran incapaces militarmente de derrotarlos.

“Los cimarrones tuvieron licencia para que enetrasen en la ciudad y saliesen (….) como lo hacían á todas horas, y el Bioho andaba con tanta arrogancia que demás de andar bien vestido á la española, con espada y daga dorada, trataba su persona como un gran caballero”

Es curioso que una de las principales peticiones que Benkos Biobó reclamó a los españoles fuera su derecho a ir vestido como los españoles. Este deseo de imitar pautas de la sociedad española, como la vestimenta, indican claramente el dominio ideológico que la sociedad blanca ejercía en América sobre el resto de grupos étnicos.

Durante los años que duró la paz entre las autoridades de Cartagena y los cimarrones, las autoridades coloniales españolas en la ciudad estaban preparando la manera de acabar con el contingente cimarrón, ya que estos suponían una seria amenaza al orden social y jerárquico establecido por los españoles en América.

Debido a esto, el tratado fue violado por los españoles en el año 1619 cuando Benkos Biobó fue capturado mientras estaba en Cartagena. Ese mismo año, los vecinos del Cabildo de Cartagena realizaron una derrama especial de 36 mil pesos con el objetivo de acabar con los palenques.

Benkos Biobó fue ahorcado y descuartizado el 16 de marzo del año 1621. Sin embargo, la muerte del rey Benkos no acabó con las revueltas de negros en la zona ni acabó tampoco con los palenques existentes. Las autoridades tuvieron que realizar nuevos acuerdos de paz con los palenqueros durante el siglo XVII debido a que seguían siendo incapaces de derrotarlos militarmente.

En el siguiente enlace podemos observar un documental de hora y media de duración sobre la sociedad cimarrona en América y sus descendientes.

Y en este otro enlace podemos observar un pequeño documental sobre la figura de Benkos Biobó y el Palenque de san Basilio

En la próxima entrada comenzaremos un serial sobre la conquista y colonización española de Norteamérica, entendiendo por Norteamérica no solo los actuales Estados Unidos, sino también México. En diversas entradas organizadas cronológicamente iremos explicando los pormenores de todas las expediciones organizadas por los españoles para conquistar y colonizar ese vasto territorio. Comenzaremos en la próxima entrada con la expedición dirigida por Juan Ponce de León hacia la Florida en el año 1513.

Bibliografía:

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Autor

Master en archivística por la UNED. Licenciado en Historia por la Universidad de Cádiz.

Especialista en Paleografia y Diplomática.