El objetivo de este artículo es analizar el problema post-normal creado con la aprobación, por parte del gobierno venezolano, de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional «Arco Minero del Orinoco» (Decreto 2.248), la cual representa 12% del territorio venezolano. Nuestro enfoque de análisis se basa en una articulación teórica entre la ciencia post-normal (Funtowicz y Ravetz, 2000), la epistemología del Sur (Santos, 2009) y la ética planetaria (Boff, 2001). Abordamos brevemente cada enfoque teórico y luego elaboramos una reconstrucción no exhaustiva de algunos eventos ocurridos durante un periodo de ocho meses después de la aprobación del Decreto para mostrar, al menos parcialmente, la complejidad del conflicto. Mostramos también una visión general de las perspectivas de diferentes actores (gobierno, activistas, académicos, comunidades indígenas) para ilustrar que las mismas no necesariamente se excluyen entre sí aunque su inteligibilidad recíproca pueda no ser tan sencilla. Si la ciencia posnormal constituye el marco de discusión para la ciencia del futuro o qué será de la ciencia, y si se podrá seguir llamando como tal a la resultante de la imbricación entre diferentes estilos epistemológicos y horizontes culturales, es una interesantísima cuestión que queda abierta como parte de los desafíos de un mundo posnatural.