En blanco y negro

Mientras la burguesía académica mexicana celebra a Alfonso Cuarón en Los Ángeles y acude a la fiesta del capital con su nuevo gobierno, los pueblos originarios continúan resistiendo como el corazón: abajo y a la izquierda.

Ireri llegó a la ciudad porque su prima le había conseguido trabajo en un pequeño cine en el centro. Le había dicho que le pagarían bien y que acá aprendería un montón de cosas, que la ciudad era muy grande y que había muchas posibilidades de crecer. Al final, tenía que dejar el pueblo, hacer su vida y dejar de depender de esa familia que era tan conflictiva. Así que sin pensarlo mucho Ireri se animó, y bajó del autobús un domingo de marzo para acudir a su cita de empleo al día siguiente. Como Ireri era una joven sencilla y con mucho carisma, no dudaron en contratarla inmediatamente. Así que para festejarlo, esa tarde invitó a la prima Laura a comer helado. Todo marchaba muy bien, hasta que aprendió que en la ciudad las imágenes son eso, imágenes, y que si son en blanco y negro, se deshacen con mucha facilidad.

El sueño de Nica

La alta burguesía europea vio en Nica una contradicción de principio, un escándalo, pues si bien su actitud la hacía quedar fuera del mundo burgués al que sin duda pertenecía, simultáneamente no podía dejar de serlo.

Nica y Thelonius Monk

“No me extraña porque la marquesa es descabelladamente buena y entiende el mundo un poco como las tortillas que fabrica en su estudio cuando los amigos empiezan a llegar a montones, y que consiste en tener una especie de tortilla permanente a la cual echa diversas cosas y va sacando pedazos y ofreciéndolos a medida que hace falta” El perseguidor. Julio Cortázar.   Annie Pannonica Rothschild fue una mujer extraña, excepcional si se quiere, si la pensamos como una persona que hizo algo que pocas nos atrevemos a hacer: saltar al vacío desde lo alto de la estructura que configura el entorno en que nos desarrollamos. Su vida, que bien podría definirse como un paréntesis dentro de un enorme texto lleno de vacío, […]

El mundo del “arte”: ¿un dispositivo de exclusión?

El “arte” es un instrumento que legitima el orden social de la modernidad capitalista, y ha sido un indispensable para la demarcación de los territorios culturales que la clasificación colonial ha requerido. La crítica posmoderna, a pesar de su fragilidad política y filosófica, puede coadyuvar en la tarea de los pueblos colonizados a desenmascarar los dispositivos que como el “arte”, han servido como estrategia de dominio cultural.

mundo del arte

Tal parece -por más que lo intentamos- que la idea de “arte”((El entrecomillado tiene la intención de enfatizar que sabemos poco de la noción o que resulta muy compleja definirla, pero que, de alguna manera, todxs entendemos su significado. Se trata pues, de una forma de enfatizar lo lábil del concepto y de que al final, la idea que tenemos es la que difundió la modernidad europea.)) no puede abandonar su carácter de exclusión, elitismo y colonialidad que siempre la ha caracterizado; tal parece que su propia forma, aquello que lo delimita como disciplina y campo del saber, yace adosado a la estructura de poder colonial que configuró la modernidad capitalista. Y como nos parece imposible sacudirlo de ello, hemos […]

La dimensión ética de la praxis arquitectónica

Al parecer, nuestro mundo tecnificado es incapaz de cuestionar una praxis arquitectónica en la que la vida no ocupa un lugar relevante. La dicotomía sujeto-objeto, base de la modernidad capitalista, impide que lxs arquitectxs seamos conscientes de la responsabilidad que tenemos sobre los objetos y estructuras que edificamos. En consecuencia, la ética deja de formar parte de una actividad que debería, antes que nada, conservar la vida.

ética de la praxis arquitectónica

Por praxis arquitectónica queremos referirnos no sólo el plano más pragmático del oficio, esto es, al proceso que se localiza entre la idea proyectual y el objeto construido, sino principalmente a la conjunción o intersección siempre presente entre la dimensión abstracta -el sentido y la significación de los objetos espaciales- y su materialización. Si bien la práctica de la actividad edilicia se encuentra dominada por esta última, pensamos que es importante incluir a las primeras como columna vertebral o eje articulador de esta praxis, ya que al soslayarlas ha sido posible exentarla de una crítica radical que pueda resignificarla dentro de una perspectiva mucho más humana. Durante todo el siglo XX, las obras arquitectónicas, en pequeña o gran escala, se […]

Parte III. Heterotopías y re-existencias espaciales

En esta última parte, pensamos hipotéticamente que las heterotopías pueden ofrecernos una ayuda importante en la comprensión de las estrategias utilizadas para hacerle frente al hecho capitalista. Basados en los ethos de la modernidad que construye Bolívar Echeverría, desarrollamos cuatro estrategias partir de las cuales el espacio puede ser significado para resistir y re-existir ante la imposición univoca del espacio moderno.

Heterotopía

¿Cómo explicar la forma en que los habitantes de las zonas urbanas periféricas resisten ante el embate del espacio capitalista/moderno? ¿Cómo explicar que a pesar de la “tiranía de la línea recta” las comunidades mantienen vivas sus producciones espaciales para re-inventarse día con día? Pensamos que el concepto de heterotopía que Michel Foucault trabajó en 1967, puede ser un buen punto de partida, ya que sienta las bases de un pensamiento político que hasta entonces estaba ausente en la forma y producción del espacio. Si bien no podemos negar que se trata de una categoría sumamente trabajada y explicada, nos parece que en el contexto de la decolonialidad espacial puede adquirir otros matices. Así que decidimos retomarla para proponer una […]

Parte II. El despojo de lo político en el objeto arquitectónico

Dos instancias serán las que separen la estética arquitectónica de su potencial político: la contemplación artística y el nacimiento de la Estética, las cuales serán parte de un proceso que nos hará percibir que la arquitectura se reduce a un objeto “contenedor” que delimita el espacio. Así, es posible hacerla pasar como una estructura inocua que es parte del mundo del arte y no, un dispositivo político de difusión ideológica.

El despojo de lo politico en lo arquitectónico

En la entrega pasada, argumentamos que la estética arquitectónica((Por estética arquitectónica nos referimos al conocimiento que se obtiene a partir de la experiencia sensitiva y afectiva del espacio y de los elementos que lo conforman. Se trata sobre todo de la forma más imediata, empírica si se quiere de concebir y realizar el espacio. Si bien el término adecuado sería aesthesis arquitectónica preferimos el uso de “estética” para mostrar la ambigüedad del término.)) modificó su estatuto sociopolítico para concentrarse en una fetichización objetual que vela su condición ideológica. Así, la colonialidad del poder, de ser y del saber, contará con un dispositivo fuerte de difusión sin que esta sea percibida dentro de los elementos que configuran el espacio. La arquitectura […]