Parte III. Heterotopías y re-existencias espaciales

En esta última parte, pensamos hipotéticamente que las heterotopías pueden ofrecernos una ayuda importante en la comprensión de las estrategias utilizadas para hacerle frente al hecho capitalista. Basados en los ethos de la modernidad que construye Bolívar Echeverría, desarrollamos cuatro estrategias partir de las cuales el espacio puede ser significado para resistir y re-existir ante la imposición univoca del espacio moderno.

¿Cómo explicar la forma en que los habitantes de las zonas urbanas periféricas resisten ante el embate del espacio capitalista/moderno? ¿Cómo explicar que a pesar de la “tiranía de la línea recta” las comunidades mantienen vivas sus producciones espaciales para re-inventarse día con día? Pensamos que el concepto de heterotopía que Michel Foucault trabajó en 1967, puede ser un buen punto de partida, ya que sienta las bases de un pensamiento político que hasta entonces estaba ausente en la forma y producción del espacio. Si bien no podemos negar que se trata de una categoría sumamente trabajada y explicada, nos parece que en el contexto de la decolonialidad espacial puede adquirir otros matices. Así que decidimos retomarla para proponer una […]

Parte II. El despojo de lo político en el objeto arquitectónico

Dos instancias serán las que separen la estética arquitectónica de su potencial político: la contemplación artística y el nacimiento de la Estética, las cuales serán parte de un proceso que nos hará percibir que la arquitectura se reduce a un objeto “contenedor” que delimita el espacio. Así, es posible hacerla pasar como una estructura inocua que es parte del mundo del arte y no, un dispositivo político de difusión ideológica.

En la entrega pasada, argumentamos que la estética arquitectónica1Por estética arquitectónica nos referimos al conocimiento que se obtiene a partir de la experiencia sensitiva y afectiva del espacio y de los elementos que lo conforman. Se trata sobre todo de la forma más imediata, empírica si se quiere de concebir y realizar el espacio. Si bien el término adecuado sería aesthesis arquitectónica preferimos el uso de “estética” para mostrar la ambigüedad del término. modificó su estatuto sociopolítico para concentrarse en una fetichización objetual que vela su condición ideológica. Así, la colonialidad del poder, de ser y del saber, contará con un dispositivo fuerte de difusión sin que esta sea percibida dentro de los elementos que configuran el espacio. La arquitectura […]

Despolitización e indiferencia: la arquitectura de nuestros días

En apariencia, la estética arquitectónica y la política no tienen nada que ver, sin embargo, nos encontramos ante una falsa escisión que es más una estrategia de control y regulación social, que una animadversión tácita. Su banalización posmoderna a través de la “estetización” del espacio, profundizará una fractura que naturaliza el orden social contemporáneo.

El presente artículo, descompuesto esta vez en cuatro partes, pretende inscribirse en la serie de reflexiones de lo que Walter Mignolo ha denominado estética decolonial. Nuestra idea es concentrarnos en el ámbito arquitectónico para ir descubriendo cómo se formó su paradigma estético, y de qué forma, en la ciudad contemporánea, opera como transmisor de la hegemonía cultural eurocéntrica. Desde luego, pretendemos hacer énfasis en la resiliencia de las que denominaremos colonias liminares, es decir, los espacios urbanos marginales donde las formas de vida no terminan por incorporarse a la lógica de la ciudad como espacio de consumo. Estas, han resistido a este proceso desde su origen a través de lo que Foucault llamó heterotopías, y que de alguna manera han […]

Parte V. La geografía de la imaginación

Para finalizar nuestra reflexión -compuesta de cinco partes-, intentaremos explicar la forma en que el espacio global fue subdividido en regiones perfectamente identificadas con la etnicidad de sus pobladores; una correlación significada desde la base del racismo y materializada en la “geografía de la imaginación” desde la que se levanta el espacio urbano-arquitectónico de la modernidad capitalista.

Sabemos que es imposible determinar con precisión el momento en que la realidad logró escindirse por completo de sus componentes simbólicos y constituirse como mera experiencia empírica; pero sabemos que, durante el siglo XI, comenzó a cristalizarse un cambio en la experiencia de ésta -del espacio y del tiempo- que por más de 400 años se mantuvo oscilando entre el pensamiento religioso y los primeros esbozos del método científico. Expongámoslo de otra forma. Cuando Colón decide zarpar del Puerto de Palos en 1492 en busca de una nueva ruta de comercio, el imaginario colectivo aún estaba lleno de los mitos y relatos ficticios medievales que se producían en los márgenes de la experiencia. Los viajes de Marco Polo -por ejemplo- […]

Parte IV. La linealidad del tiempo y del espacio

La línea temporal sobre la que se decidió vaciar la racionalidad moderna posee una cualidad inexorablemente espacial, que fue permeando toda la producción urbano-arquitectónica con la que se colonizó la “periferia”.

Más allá de escudriñar en la filosofía del tiempo y del espacio, en sus definiciones, consistencia y problemática, me interesa reflexionar en la relevancia política de este par de nociones, las cuales, de una manera silenciosa y difusa, han determinado en gran medida el carácter de la modernidad/colonialidad. Por tanto, desvelar el relato que ha acompañado a estas dos dimensiones de la vida social, me parece una buena oportunidad para comprender los mecanismos con los que opera un discurso político que, desde la clandestinidad, ha definido y direccionado todas las prácticas sociales de dominio, opresión y despojo, tanto en la narrativa arquitectónica como en la urbana. Desde luego, también ha fundamentado el discurso y las prácticas de resistencia espacial, proporcionando […]

Parte III. La perspectiva: El punto de vista colonial

Las relaciones de poder se esconden tras la construcción de una realidad que paulatinamente será reducida a los pares oposicionales, y que, como tales, estarán ahí sustentando la pertinencia de este proceso para justificar la supuesta superioridad civilizatoria europea.

La colonialidad espacial es parte de la “metáfora” vertida en la perspectiva; ahí yace representada la utopía moderna que niega tácitamente la producción heterotópica. De ella brotará, en consecuencia, un espacio arquitectónico que intentará constantemente materializar la forma en que esta “metáfora” lo representa. En la entrega anterior introdujimos el concepto de colonialidad espacial como una categoría que intenta dar cuenta del proceso de transformación que sufrió la noción de espacio dentro del flujo de la trialéctica espacial: de ser un concepto enlazado con la reproducción de las condiciones materiales y simbólicas de la vida social, a considerarse una estructura rígida que las soporta y las contiene. Pero también como una forma de nombrar al proceso de imposición que subsume […]