Carolina-Vásquez

Hablemos de ese tema oscuro y prohibido que condiciona la vida de los pueblos… Lo primero que aprende una niña es que de “eso” no se habla. Lo prohíbe la religión, lo prohíben las buenas costumbres, lo prohíbe el patriarcado… porque hablar de sexo no es de gente decente. Si bien le va, quizá no experimente por la fuerza que eso (de lo que no se habla), es una de las formas más violentas de agresión y dominio contra su género. En países dominados por las instituciones religiosas –como los nuestros- en los cuales no se aprueba una ley sin el filtro de la doctrina, el sexo es una mala palabra y una idea perversa impulsada por instintos demoníacos. Como […]