La (no) disolución de (ciber)fronteras

Es una cuestión básica: la filosofía social de un tejido en red diluye la posibilidad de implementación de fronteras.

La infraestructura técnica del ciberespacio superó el obsoleto concepto de fronteras nacionales. Es una cuestión básica: la filosofía social de un tejido en red diluye la posibilidad de implementación de fronteras.

Omnia (artes) sunt communia

La cultura es nuestro espacio de resistencia y a su vez, contexto de evolución y desarrollo.

Sin rodeos: caben dos argumentos ineludibles para defender nuestro acervo cultural como un procomún que hay que proteger y desarrollar, y para comprender nuestra cultura como un espacio que nos pertenece a todas las personas. No cabe más que hacerlo o nuestra democracia se verá fracturada. Así, tan dramático y sencillo.

Introducción: interpretaciones del hecho cultural Partamos de la siguiente premisa: la actividad cultural siempre permanecerá atada directamente a las condiciones particulares de la existencia de colectivos y comunidades sociales. Janet Wolff lo destaca con claridad, y su visión sobre el sentido social de las obras culturales y artísticas queda explícita al destacar que no son entidades cerradas, “sino producto de prácticas históricas específicas por parte de grupos sociales identificables en unas condiciones dadas, y por tanto llevan el sello de las ideas, valores y condiciones de existencia de esos grupos, y sus representantes en artistas determinados” (Wolff, 1997, p.65). En este sentido, siguiendo el pensamiento de la autora, se infiere que las ideas sean estéticas o políticas, filosóficas e incluso […]

Vaya por delante que estas letras no defienden en absoluto el acto de piratería por el cual un sujeto se lucra a partir del trabajo ajeno, arrebatándole el fruto económico de su fuerza de trabajo. Dicho lo cual, no deja de ser llamativo que el pensamiento neoliberal contradiga toda práctica de sostenibilidad sea tecnológica, medioambiental o económica —anteponiendo criterios de competencia y crecimiento, por encima de aquellos como cooperación, solidaridad y sustentabilidad—, sin embargo, ante la situación del hecho cultural en pleno s. XXI, este tipo de pensamiento socioeconómico se aferra a una consigna perversa y muy paradójica: la cultura se acabará si se prosigue con el proceso de supuesta explotación y expropiación de los productos culturales por parte de […]

@carescano Fase 1. Instalando el sistema operativo Cuando se conjugan los tiempos y espacios vinculados a la colonización dejamos llevar nuestro pensamiento (moderno) a la acción de ciertas naciones imperiales –esencialmente- europeas que desde el siglo XVI asumieron el poder cultural y económico global, convirtiendo a Occidente en una etiqueta que trascendía lo geográfico. Todo proceso colonizador, como señala Josef Estermann (2014), conlleva siempre un aspecto de asimetría y hegemonía, tanto en lo físico y económico, así como en lo cultural y civilizatorio. Esto se traduce en estrategias de violencia y subyugación bien conocidas. Igualmente es conocida la sinrazón que se ejercía hasta el punto de llevar a un grado superlativo tal colonización con la acción de la esclavitud: es […]

@carescano Asumiré esta reflexión como un diálogo entre Giroux, Žižek y Baudillard. Intentaré establecer un hilo conductor entre tales autores para finalmente procurar concluir el breve análisis en lo que, personalmente, considero turbador desde un punto de vista político-mediático; pero quizá, como decía Thom Yorke en el cautivador e inquietante Amnesiac, podría estar equivocado. Comencemos por Giroux. Existe mucha literatura de ensayo sobre la violencia y los medios, específicamente sobre la manera de representar la violencia en la esfera audiovisual. De todos los analistas y análisis quiero subrayar la interesante distinción que Henry Giroux (2003) establece a partir de tres modos representacionales del fenómeno: la violencia ritual, aquel tipo de producciones en la que la violencia es predecible, subsidiaria, estereotipada […]