Aprendizajes a partir de la crisis sanitaria COVID-19

A partir de los aprendizajes de esta crisis, se genera una gran oportunidad para replantear y mejorar las condiciones y capacidades de los integrantes de las comunidades educativas.

Aprendizajes a partir de la crisis sanitaria COVID-19
Aprendizajes a partir de la crisis sanitaria COVID-19

La actual crisis sanitaria ha tomado por sorpresa a los sistemas y comunidades educativas, lo cual ha generado nuevas formas de trabajo que, en general, han sido reactivas, pues no existen definiciones sólidas de contención, orientación y flexibilidad para responder a los procesos educativos en situaciones como esta.

Esta crisis, sin duda, está generando dos situaciones muy claras: 1) aumento en las brechas de los aprendizajes -en concordancia con las brechas socioeconómicas- entre los estudiantes que cuentan con las condiciones óptimas en sus hogares versus los que no las tienen y 2) agobio en los actores de las comunidades educativas, lo que se ha profundizado en los equipos de docentes y las familias de los estudiantes, principalmente, por tratar de replicar el proceso de enseñanza-aprendizaje presencial en los hogares, lo cual en este contexto es un despropósito.

Como lo plantéa la UNESCO (2017), las crisis son un serio obstáculo al acceso a la educación, ya que han frenado, y en algunos casos revertido, el progreso hacia la consecución de los objetivos de la “Educación Para Todos”. Lo anterior cobra gran relevancia, dado que para enfrentar dicha situación de la mejor forma se necesita prioritariamente identificar los principales aprendizajes que gatilla esta crisis.

A continuación, se describen algunos de estos aprendizajes:

a) Importancia de la tecnología en educación: sin duda esta crisis ha demandado enfáticamente a los integrantes de las comunidades educativas a ubicar la tecnología como medio indispensable para la comunicación y continuidad de los procesos educativos, lo cual, además, ha reflejado la urgencia de contar con conectividad para todos(as) los(as) estudiantes y una formación en esta temática al alcance de todos los actores del sistema. Con todo, es importante recordar que la tecnología no reemplaza ni reemplazará la pedagogía, sin embargo, es un complemento muy relevante.

b) Apoyo socioemocional y priorización de objetivos en el currículum: como lo hemos visto con esta y otras crisis, resulta clave anticiparse y contar con una propuesta curricular para casos de emergencia, que contenga un foco claro en el apoyo socioemocional de los(as) estudiantes y una priorización con los objetivos de aprendizaje esenciales. Tal como ha señalado la OEI (2020), si el proceso de disminución del currículo que aparejará el cierre de los centros contribuye a mantener los elementos más importantes de los contenidos, el efecto de los cierres de los centros se amortiguaría. En ocasiones “menos es más”.

c) Necesidad de nuevas herramientas para las comunidades educativas: si bien somos testigos de cómo los equipos de los establecimientos educacionales despliegan día a día diversas acciones para responder a este complejo contexto, es prioritario, que los sistemas educativos en su conjunto incorporen nuevas herramientas y estrategias que fortalezcan a las comunidades educativas de manera sistémica para enfrentar situaciones como la actual. En esta dirección, cobra mayor importancia conocer y analizar la situación de cada territorio y sus respectivos establecimientos educacionales.

A partir de los aprendizajes de esta crisis, se genera una gran oportunidad para replantear y mejorar las condiciones y capacidades de los integrantes de las comunidades educativas, tomando en cuenta, además, el énfasis de desarrollar una formación integral de los estudiantes que priorice el bienestar y desarrollo socioemocional, la colaboración, la conciencia social, la importancia de las decisiones con responsabilidad, entre otros aspectos relevantes que son altamente significativos en el diario vivir.

Estos aprendizajes demandarán cambios profundos y urgentes en los distintos planos de los sistemas educativos, lo cual abrirá opciones que permitirán mejorar y acercarse a los desafíos que se requieren en la actualidad.

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Profesor.

Diplomado en Medición y Evaluación de Aprendizajes.

Magíster en Dirección y Liderazgo para la Gestión Educativa.

Ha trabajado en la elaboración e implementación de políticas, programas y proyectos educativos.

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