“Ni tan víctimas”: Cultura de la violación y revictimización

Así actúa y se consolida la cultura de la violación, la cual supone la configuración de un entramado social que permite y promueve que los hombres abusen sexualmente de las mujeres, que lo naturaliza, lo normaliza e incluso lo reconoce como una forma válida y deseada de relacionarse con las mujeres.

La violencia sexual ha sido en el pasado y en la actualidad una de las formas de violencia machista más explicitas y recurrentes; en la cual no solo se convierte a la mujer en un objeto y se le reduce sexualmente por la fuerza para la satisfacción y disfrute masculino, sino que, se emplea además como un mecanismo para la afirmación del poder social de los hombres sobre las mujeres. Esta repudiable práctica se repite día a día en las distintas sociedades que conocemos ante la indiferencia social y la inacción de los órganos de justicia, sin embargo, cada tanto, alguno de estos casos alcanza relevancia mediática y pone en evidencia la prevalencia de la cultura de la violación. Ejemplos …

La historia, la lucha de clases y la imaginación

La imaginación emerge con fuerza, aupada por una juventud rebelde y antiautoritaria en un mundo (el de los años 60 y 70) tremendamente autoritario en muchos lugares del mundo.

Autores como Marx o Proudhon pusieron de manifiesto en el siglo XIX el antagonismo de intereses que supuestamente gobierna la Historia. No es de extrañar esas fechas, pues se empezaban a vislumbrar las terribles consecuencias que la Revolución Industrial había de traer a la humanidad, en forma de mecanización y deshumanización brutal de los sistemas productivos, lo cual se tradujo, entre otras cosas, en el triunfo de las revoluciones liberales en algunos lugares del mundo, como nuevo sistema político a la medida del capital(ismo). El término lucha de clases sirve igualmente para reflejar, por un lado, la realidad del sistema productivo capitalista: Los pobres, empujados por su situación mísera, y concienciados de la misma y de los culpables (los patronos), …

El Perú necesita indignación e imaginación

Lo que necesitamos hoy más que nunca es indignación e imaginación. Indignación para enfurecer el pensamiento frente a tanta injusticia e imaginación para avizorar posibles salidas.

“Hay sin duda en el Perú muchas razones para rebelarse, muchas causas para ser inconformista y negador; pero ninguna para hundirse en el tedio o en el aturdimiento del goce” Augusto Salazar Bondy Si nuestra derrota en la Guerra del Pacífico, como diagnosticó Gonzáles Prada hace más de un siglo, se debió a nuestro espíritu de servidumbre. Pues nuestra columna vertebral tendía a inclinarse frente al opresor. Del mismo modo hoy nuestra derrota en la lucha contra la corrupción política, la desigualdad social, la pobreza se debe a que nuestro  pensamiento tiende a la genuflexión. Nuestros intelectuales, de los que se espera que dediquen parte de su tiempo vital a pensar los problemas de  nuestra realidad no lo hacen. Si …

Las extrañas rutas de la fe

Basta el transcurso de algunos años para que los santos se conviertan en demonios.

Tan buena, correcta y supremamente piadosa esa sociedad cuya prioridad ha sido proteger la vida desde la concepción. La defensa del óvulo fecundado se ha transformado en una bandera de batalla contra todo intento de reformar la ley y hacerla más humana, sin reparar en las inmensas desigualdades que enfrenta la mayoría de la población, especialmente las niñas, niños, adolescentes y mujeres privados de recursos y ante un destino incierto. Cuando esos embarazos no deseados o provocados por incesto y violaciones traen niños al mundo, estos llegan en total desventaja: desnutridos y rechazados. Pronto crecerán abandonados y, con el transcurrir del tiempo, se transformarán en niñas, niños y jóvenes privados de educación y oportunidades. Entonces, esa misma sociedad que los …

Amar a Dios en tierra de ateos

Con tan sólo 16 años, era ya la cuarta vez que realizaba la travesía en compañía de su familia.

Es un martes peculiar; no sólo porque se está a nada de terminar el año, sino porque es el martes donde la mescolanza cultural de esta Nación sale a flor de piel. Me dirigía en la línea A del metro de la Ciudad de México al trabajo, y en la estación Pantitlán él subió con muchas más personas que teníamos un destino igual o diferente al de él; portaba una chamarra roja, pantalón de mezclilla y unas botas color café que evidenciaban el camino recorrido. Su cobertor enrollado con un lazo mostraba que provenía de un lugar relativamente lejano; en su mano derecha la imagen hecha por sí mismo de la Virgen de Guadalupe y enseguida una figura de arcilla …

Las sospechosas de siempre

Entre las múltiples agresiones enfrentadas por las mujeres, está esa duda constante…

Tenía 18 años y un embarazo complicado. Doloroso y cargado de riesgos. Mi médico luchó por evitar un aborto, pero al final terminó llevándome al hospital a punto de morir desangrada. Era finales de los años sesenta en un país conservador apegado a la iglesia como la manera más sólida de validar sus prejuicios, y las instituciones del Estado no se libraban de esa visión fundamentalista. Recuerdo muy bien la mirada de la enfermera que me recibió en la sala de emergencia: dura, inclemente, acusadora, cargada de desprecio… “¿te lo provocaste, jovencita?”. La rabia y la impotencia de la agresión en un momento tan crítico para una mujer como es perder un embarazo, es inimaginable. La imposibilidad de defenderse cuando …