Un conquistador entre indígenas – Los Grandes Olvidados nº2

Hoy os presento la segunda entrega de Los grandes olvidados, donde veremos la historia del conquistador jerezano de inicios del siglo XVI Alvar Núñez Cabeza de Vaca. Contemos su Historia.

Alvar Núñez Cabeza de Vaca y Vera nació en el seno de una familia hidalga (baja nobleza) en Jerez de la Frontera entre los años 1488 y 1490. Su abuelo materno fue Pedro de Vera, uno de los grandes conquistadores de las Islas Canarias. Alvar empezó su carrera militar en el año 1512, cuando se alistó a la Santa Liga que formaron varios países el año anterior para luchar contra Francia. Sirve en Italia a las órdenes de Bartolomé de Sierra y de Alonso de Carvajal, participando en la Batalla de Rávena, ocurrida el 11 de Abril de 1512 y posteriormente es nombrado Alférez en el puerto de Gaeta, en la región del Lacio.

A su vuelta a España y ya huérfano de padre y madre, Alvar entra al servicio de la Casa de Medina-Sidonia como mensajero. Pero además sigue su intensa carrera militar. Participa en la Guerra de las Comunidades, revuelta de varias ciudades castellanas contra el monarca Carlos I ocurrida entre 1520 y 1522 debido a la alta presión fiscal que dicho monarca estaba sometiendo a las ciudades con el objetivo de asegurarse que fuera elegido emperador del Sacro Imperio Románico Germánico. Alvar participó en varias batallas de esa guerra, destacando la batalla de Villalar ocurrida en esa ciudad vallisoletana el 23 de Abril de 1521 entre las tropas imperiales y las tropas comuneras, siendo vencedoras las primeras; lo que hizo que al día siguiente los tres líderes comuneros fueran decapitados.

Los buenos servicios hacia la corona de nuestro protagonista tanto en Italia como en la Guerra de las Comunidades hicieron que Carlos I le nombrara Tesorero y Alguacil Mayor en una expedición hacia América que partió de Sanlúcar de Barrameda el 17 de Junio de 1527 dirigida por Pánfilo de Narváez y cuyo objetivo era la conquista de Florida y la búsqueda de la Fuente de La Eterna Juventud. La expedición estaba compuesta por 600 hombres y 5 barcos. Ya en Santo Domingo 140 marineros abandonaron la expedición y en cuba otros 70 murieron en una tormenta. El resto llegó a Florida el 12 de Abril de 1528.

En Florida llegaron a unas zonas pantanosas donde sufrían ataques de indios con flechas y tenían que combatir con sus arcabuces y ballestas. Los indios Apalaches eran altos e iban desnudos y usaban arcos grandes y muy anchos y lanzaban flechas con mucha puntería capaz de herir a los españoles a pesar de sus corazas. En su trayecto, se toparon con más de 20 naciones indígenas.  Para alimentarse tuvieron que devorar los caballos que tenían.

Viendo ese desolador panorama, los expedicionarios decidieron volver a la costa, donde cortaron madera para hacer 5 pequeñas barcas para hacia el Este y en una pequeña isla con canoas tuvieron otro enfrentamiento con los indígenas, en el cual todos los españoles fueron heridos, incluido Alvar que fue herido en la cabeza. Tras un mes de navegación, la barcaza de Alvar se separó del resto debido a las corrientes y desembocaron en la isla de Galeston, donde llegaron 15 expedicionarios, que fueron encontrados por los indios Carancaguas, los cuales les trataron correctamente. Estos indígenas tenían la creencia de que curaban las enfermedades poniendo las manos en el cuerpo y soplando y querían que los españoles les ayudaran. Estos se reían de los indios pero tuvieron que empezar a hacerlo ya que los indios no les daban de comer hasta que no les ayudaran como sanadores.

Los españoles supervivientes finalmente fueron entregados a familias indígenas como sirvientes. Alvar estuvo 6 años viviendo entre esos indígenas donde aprendió la cultura del mimbre, el camuflaje y la guerrilla. Aprendió conocimientos médicos de un Chamán, que fue combinando con los conocimientos médicos que arrastraba de la cultura europea.

Posteriormente Alvar trabajó para los indios como mercader en la zona de Texas. Transportaba conchas marinas y caracolas a los pueblos del interior y las cambiaba por cueros y almagra, que era utilizada en la costa para pintar. En una de esas expediciones se rencontró con sus compañeros de expedición Andrés Dorantes de Carranza, Alonso del Castillo Maldonado y Estebanico. Los cuatro, por temor a la beligerancia de los indios de la costa, deciden ir hacia el noroeste para buscar una ruta de regreso a España. En ese viaje se ganan la vida ejerciendo como curanderos, soplando con las manos y realizando plegarias en latín. En una de estas Alvar consigue sacar la punta de la flecha del cuerpo de un indígena lo que provoca que se ganen una reputada fama de sanadores que ya no les abandonará. Tras estar un cierto tiempo viviendo entre la frontera de Méjico con los Estados Unidos, los cuatro expedicionarios consiguieron entablar contacto con exploradores españoles a orillas del río Sinaloa en 1536.

Alvar Núñez Cabeza de Vaca consiguió por fin regresar a España en el año 1537 y Carlos I le recompensó nombrándole Segundo Adelantado del río de la Plata. Su segundo viaje a América comenzó en Cádiz a finales del año 1540 y su destino fue la isla de Santa Catalina, que pertenecía a la Gobernación de Paraguay y que actualmente pertenece al Estado brasileño de Santa Catarina. Desde allí inició un viaje por tierra de casi cinco meses hacia el interior cruzando la selva, con el objetivo de llegar a la villa de Asunción del Paraguay, sede de la Gobernación. En el viaje fue ayudado por indios Tupis-guaraníes, grandes conocedores de la región. Alvar fue el primer europeo que describió las Cataratas del Iguazú  «el río da un salto por unas peñas abajo muy altas, y da el agua en lo bajo de la tierra tan grande golpe que de muy lejos se oye; y la espuma del agua, como cae con tanta fuerza, sube en alto dos lanzas y más»

Alvar pronto entra en conflicto con los conquistadores españoles que residían en Asunción, alentados estos por Domingo Martínez de Irala (Guipúzcoa 1509, Asunción, Paraguay 1556), debido a que Alvar pretendía organizar la colonización del territorio, olvidando la búsqueda de los tesoros de los que hablaban los mitos de los indígenas del lugar.

Los numerosos intentos de nuestro protagonista por erradicar la anarquía y la rebelión que se había instaurado entre los conquistadores pronto se volvieron en su contra. Así, las tropas a cargo de Cabeza de Vaca se sublevaron contra él en el año 1544 y lo enviaron a España acusado de abuso de poder y de trato a favor de los indios, cuando realmente lo único que quería Alvar era cumplir las Leyes de Indias.

Una vez en España, el Consejo de Indias destierra a Alvar a Orán en 1545. A partir de aquí las fuentes fiables sobre la vida de nuestro protagonista se diluyen. No sabemos con seguridad si cumplió o no con la pena impuesta, ya que Alvar recurrió dicha sentencia. Si sabemos con seguridad que nuestro protagonista falleció en Sevilla el 27 de Mayo de 1559. Probablemente no tuviera cargo político o militar desde su segunda y última vuelta a la Península, decantándose los historiadores más por la opción de que Alvar tomara los hábitos y se recluyera en un monasterio en sus últimos años de vida.

En 1991 se realizó una película mejicana dirigida por Nicolás Echevarría y protagonizada por el actor español Juan Diego, titulada Cabeza de Vaca, que narra los ocho años del conquistador español en Norteamérica. Está considerada una de las cien mejores películas de la historia del cine mejicano y fue la elegida para representar a Méjico en los Oscar de 1992. 

Alvar Núñez Cabeza de Vaca escribió un relato sobre sus años en Norteamérica, llamado Naufragios, que es una verdadera joya para conocer de primera mano las sociedades indígenas del sur de los actuales Estados Unidos a la llegada de los españoles.

La próxima entrega se titula Norte versus Sur en la cual tratare de resumir brevemente la Guerra Civil boliviana del año 1898-1899.