Suizos en Argentina – Inmigración Iberoamericana nº11

Durante gran parte del siglo diecinueve e inicios del siglo veinte existió un movimiento migratorio desde Suiza hacia diversos países latinoamericanos. Debido a que Suiza es un país pequeño y con pocos habitantes comparado a otros países europeos que sufrieron una emigración masiva hacia Sudamérica, caso de Italia, España o Alemania,  el volumen migratorio de suizos hacia Sudamérica fue muy inferior a las cifras de otros países europeos. Se calcula en unos cuatrocientos mil aproximadamente los suizos que emigraron hacia Sudamérica en el periodo comprendido entre 1821 y 1938. En esta entrada nos centraremos exclusivamente en la comunidad suiza en Argentina, que es la comunidad suiza en el extranjero más importante en todo el mundo, seguido de cerca por la comunidad suizo-norteamericana, para dedicar próximas entradas a la inmigración suiza en Brasil y Chile.

Desde el año 1856, año de comienzo del movimiento migratorio suizo a Argentina, hasta 1940, se calcula que llegaron a Argentina unos cuarenta y cuatro mil suizos que se asentaron principalmente en las provincias de Córdoba, Santa Fe y Mendoza, y en menor medida en Buenos Aires y Misiones.Treinta y siete mil diecisiete fueron los suizos que emigraron a Argentina entre 1857 y 1924 según datos del Archivo General de la Nación.Si por ejemplo lo comparamos con cifras españolas de emigración, más de setecientos mil españoles emigraron solo a la Argentina. Estos suizos provenían en su mayor medida de la parte alemana del país aunque también emigraron de Romandía (parte oeste del país, cuyo idioma principal es el francés) y del Tesino (parte sur del país, cuyo idioma es el italiano).

La primera y principal colonia fundada por los suizos en Argentina se llamó Esperanza y se situó en la provincia de Santa Fe.Esta colonia, considerada desde 1861 la primera colonia agrícola del país, fue fundada el quince de junio de 1853 por Eduardo Vionnet, colono vasco francés. A inicios de 1856 llegó el primer barco desde Centroeuropa hacia la Argentina para poblar la colonia. El barco partió desde Friburgo a finales del año anterior y tras un duro viaje de dos meses y medio con malas condiciones de hacinamiento y salubridad dentro del barco desembarcaron unas ciento dos familias suizas (de los cantones de Valais, Berna, Zúrich, Argovia y Vaud)cincuenta y cuatro alemanas, veinte y ocho francesas y seis belga-luxemburguesas; unas mil cuatrocientas personas en total. Se les unió dos años más tarde emigración desde el Piamonte italiano. Estas personas desempeñaban diferentes oficios en Europa que nada tenían que ver con la agricultura, pero emigraban a la Argentina para convertirse en agricultores que trabajaran las buenas tierras existentes en el país y que todavía no habían sido explotadas.

A partir del año siguiente, con intervalos de un año, se fundaron las colonias de San Jerónimo Norte y San Carlos, en Santa Fe y San José, en Entre Ríos. Con Esperanza y Baradero, principal colonia suiza en la Provincia de Buenos Aires desde 1856 yformada en su origen por cinco familias que provenían de la ciudad de Châtel-Saint-Denis, Cantón de Friburgo,conformaron las cinco colonias más antiguas con las que se cierra la primera etapa de la colonización suiza en la Argentina.Desde 1862 existió una intensa inmigración franco-suiza desde la región de Romandía hacia la Provincia de Entre Ríos. En 1869 se fundó Grütly, en la Provincia de Santa Fe y posteriormente Santa María, Colonia Nueva y Rivadavia, todas ellas con inmigrantes suizos e italianos.

Para el desarrollo en las décadas siguientes de la inmigración suiza en Argentina es clave la figura de Guillermo Lehmann, alemán de padres suizos, nacido en Sigmaringendorf en la región de Baden-Wurtemberg. Lehmann fundó varios pueblos entre 1870 y 1880, destacando entre ellos la colonia de Rafaela, en Entre Ríos.El trazado del Ferrocarril Central Argentino, de Rosario a Córdoba, favoreció la instalación de estas colonias.

En 1882 existían ya más de treinta colonias. De 1883 a 1889 se registró la máxima afluencia suiza en la Argentina, para decaer bruscamente a partir de la década de 1890 a causa de la crisis financiera que atravesó Argentina y debido también al inicio en Suiza de una fase de estabilización técnico-económica, haciendo más difícil la posibilidad de incorporar inmigrantes de aquel país a territorio argentino. En ese año se contabilizaban aproximadamente unos treinta mil suizos en Argentina, cifra que incluía tanto a personas con doble nacionalidad suizo-argentina, así como personas con nacionalidad suiza que vivían en Argentina.

La crisis de los años treinta y posteriormente la llegada de la Segunda Guerra Mundial en Europa, que provocó graves dificultades económicas en Suiza, hizo que su gobierno organizara y financiara la última gran emigración hacia Argentina, concretamente a las riberas del Alto Paraná, estableciéndose en Monte Carlo y Puerto Rico.

Si bien en un principio la inmigración suiza fue rural, no pasó mucho tiempo sin que se estableciera en grandes ciudades. En 1940, el treinta y tres por ciento de los suizos residentes en Argentina vivía ya en las ciudades. Además, entre 1857 y 1890 un treinta y cinco por ciento de los inmigrantes suizos volvieron a su país de origen, alcanzando el cincuenta y dos por ciento en los inmigrantes suizos que llegaron al país en el siglo veinte

En la actualidad se calcula que viven en Argentina solo unas dieciséis mil personas con nacionalidad suiza o doble nacionalidad suizo-argentina, pero son alrededor de trescientos mil los que tienen algún descendiente suizo entre sus antepasados (un argentino de cada ciento cuarenta y siete aproximadamente).

Fiesta Folclore Suizo San Jeronimo Norte
Fiesta Folclore Suizo San Jeronimo Norte

Destacaron en la sociedad argentina varios inmigrantes suizos, como el arquitecto Francesco Righetti (Breno, Tesino, 1835 – Rosario de la Frontera, Salta,1917); el médico Enrique Pichón-Rivíere (Ginebra, veinticinco de junio de 1907- Buenos Aires, dieciséis de julio 1977); o el aventurero Aimé Félix Tschiffely (Zofigen, siete de mayo de 1895- Londres, cinco de enero de 1954), conocido por realizar el trayecto desde Buenos Aires hasta Nueva York en caballo. Particularmente destacaron dos personas,la escritora Alfonsina Storni (Sala Capriasca, Tesino, veintinueve de mayo de 1892- Mar de Plata, veinticinco de octubre de 1938) considerada la principal poetisa de la historia de Argentina. Sus padres, emigrantes suizos de primera generación, habían regresado a Suiza en 1891 y volvieron con su hija a Argentina en 1896, instalándose en San Juan. Por otra parte tenemos a Carlos Pellegrini, primer presidente argentino de ascendencia suiza (1890-1892). Aunque Pellegrini era nacido en Buenos Aires en el año 1846, antes de la llegada masiva de emigrantes suizos, su abuelo, Bernardo Bartolomeo Pellegrini, nació en 1751 en Croglio, cantón del Ticino, una localidad cercana a Ponte Tresa.

Entre los argentinos con descendencia suiza que destacaron en la sociedad argentina de las últimas décadastenemos el expiloto de fórmula 1 y actual senador Carlos Alberto Reutermann (Santa Fe, doce de abril de 1942), el médico y actual presidente del partido socialista de Argentina, Juan Hermes Binner (Rafaela, provincia de Santa Fe, cinco de junio de 1943), y sobre todo la familia Kirchner, encabezada por el ex presidente del país entre 2003 y 2007 Néstor Kirchner (Río Gallegos, veinte y cinco de febrero de 1950 – El Calafate, veinte y siete de octubre de 2010).

En la actualidad, la comunidad suizo-argentina es reconocida principalmente tanto en Argentina como en el exterior por una industria agroalimentaria rica en calidad y cantidad. Son los principales  fabricantes y exportadores de yerba mate en el mundo a través de la empresa Pipore, ubicada en Santo Pipo provincia de Misiones. También son famosos por la fabricación de productos lácteos en la provincia de Santa Fe a través de la empresa Milkaut. Su origen se remonta a la colonia agrícola de Franck poblada a partir de 1870 con población italiana  y suiza. Por otra parte, la producción de chocolate suizo en Argentina tiene una enorme tradición y la empresa suiza Nestlé tiene siete plantas de producción en el país.Además, los suizos-argentinos son famosos por la elaboración vinos y por la obtención de granosde gran calidad.

Por otra parte, existen ocho asociaciones suizas de importancia radicadas en territorio argentino. Son El Club Suizo de Buenos Aires, La Sociedad Filantrópica Suiza, La casa Suiza, el Hogar Suizo de Ancianos, Tiro Suizo de Buenos Aires (el tiro al blanco es un deporte introducido en el país por suizos), la Sociedad Suiza de Gimnasia, la Cámara de Comercio Suizo Argentina y la Iglesia Evangélica Reformada.

Además existen o existieron varios periódicos de origen suizo en Argentina. Destaca sobremanera El Argentinisches Tageblatt, escrito en alemán, siendo uno de los diarios más antiguos del país. Fue publicado por primera vez en 1889 por la familia suiza Alemann, que había publicado anteriormente el Argentinisches Wochenblatt en el año 1878 y Der Argentinische Bote en Santa Fe en 1874, ambos desaparecidos poco después de su nacimiento. Este periódico sirvió de vínculo de unión entre la comunidad germano parlante de Argentina. Durante los años de entre guerra su línea editorial siguió un claro camino antifascista. Sin embargo, los diversos periódicos de origen suizo que surgieron en Argentina, escritos tanto en francés como en italiano, no cuajaron y terminaron todos por desaparecer. Destacaron los periódicos L´Ecó de Ticino, el Cronaca Ticinese y Le Courrier Suisse. Además existió la revista Helvetia entre 1935 y 1972.

En el vídeo se puede visualizar el programa de la televisión Argentina  Hecho en Argentina, del 2014, dedicado por completo a la comunidad suizo-argentina.

En cuanto a la producción bibliográfica, existe el libro de SCHOBINGER, J.  “Inmigración y colonización suizas en la República Argentina en el siglo XIX”. Instituto de cultura suizo- argentino. Buenos Aires, 1956. Que a pesar de ser bastante antiguo cuenta con bastante maestría todo el proceso de creación de colonias con población suiza en la segunda mitad del siglo XIX.

En la próxima entrada hablaremos sobre el Galeón de Manila, uno de los barcos más famosos de la historia que realizaba el recorrido entre Acapulco y Manila. Se le considera el barco con mayor mortandad que ha existido nunca debido a las pésimas condiciones de sus trabajadores y a la distancia del viaje.