El sonido de la crisis civilizatoria

Ante la gravísima crisis planetaria que vivimos sólo queda pensar y actuar por alternativas que contribuyan al cambio del paradigma presente en este mundo caótico y turbulento,  pero de donde resulta este cuestionamiento a forma de crítica en estos momentos de reflexión sobre las circunstancias que se disputan los países del SUR.

Lo primero es reconocer con dolor la tragedia y el luto que viven las 32 familias petroleras y los más de cien lesionados obreros,  producto del estadillo de la planta Clorados III del complejo Parajitos en México (http://jsaxef.blogspot.com.co/). Segundo, la fuerte tensión que se genera frente a la privatización del rio magdalena en Colombia – ahora se vende un discurso de hacer navegable lo que ya ha sido históricamente pero no se narran la posición geopolítica que implica el rio magdalena en el escenario del modelo extractivista y crematístico en Colombia. Tercero, la crisis económica se reproduce y la lógica colonial aumenta contra los gobiernos alternativos un ejemplo de ellos son los intentos golpistas, la conspiración contra las políticas de bienestar y la reducción de un pensamiento crítico y alterno en ciertas universidades del mundo. Igualmente, la indiferencia postergada frente a las condiciones sociales (desigualdad, violencia,  pobreza, miseria) que se re-producen en esta época – suele ser tan profundo la mercantilización del conocimiento que ahora los gobiernos apuesta por el diálogo de lo sustentable, alternativo y desde adentro para construir una esfera de humo al demostrar que son incluyentes pero en el fondo son Estados funcionales a las políticas transnacionales y un sistema – mundo capitalista.

Uno de los causantes de esta  crisis civilizatoria que se ha reproducido históricamente, es la lógica exacerbada de un capitalismo que degrada y atenta contra la dignidad humana de este planeta. En uno de los informes elaborado por el Maestro John Saxe Fernández llamado “El caso de Pemex, asalto a la nación” véase en: https://www.youtube.com/watch?v=qFmG5_z72xA demuestra como el mercado transnacional se configura como un punto de inflexión del capitalismo tardío, incipiente pero voraz en latinoamérica. El punto al que llega el maestro Saxe consiste en reconocer que la geopolítica del poder norteamericano ha generado daños extensos y profundos sobre miles de pueblos desprotegidos, oprimidos, empobrecidos y violentos.  Dichos fenómenos se articulan con la necesidad por pensar, sentir y actuar de forma diferente y más humana frente a la crisis contemporánea de estos tiempos líquidos.

Es así que el aporte generando por el Maestro Saxe es un punto transcendental para comprender parte de las condiciones sociales en Colombia. Ya que contamos con la inoperatividad del sistema político colombiano a la hora de materializar sus políticas públicas,  acciones gubernamentales y programas sociales. Por otra parte, la crisis civilizatoria también se manifiesta en la ambigüedad y burocratización de la sociedad, el gobierno y las ideologías de izquierda dogmatica.  Un contundente ejemplo, resulta ser el cinismo de políticos que primero son críticos de los gobiernos presidencialistas en esta nación y ahora son los primeros en manifestar su cuota política y burocrática en los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial).  Véase: http://www.semana.com/nacion/articulo/presidente-santos-anuncia-los-nuevos-ministros-de-su-gabinete/470998

De esta manera, todo este fenómeno de crisis civilizatoria se articula con las condiciones sociales y políticas de la época, Una época caracterizada por una globalización (neoliberal) y una lógica predominante del mercado sobre los pueblos oprimidos, una tendencia de modernización que pase por encima del pensamiento ambiental y una censura a la teoría crítica en latinoamérica. La realidad geopolítica en palabras del Maestro Saxe es un momento histórico que no se puede negar ni mucho menos olvidar, ya que su punto de esperanza radica en asumir la crisis como una alternativa misma de la praxis frente a la realización de la condición humana.