Reflexiones sobre lo rural y el campesino.

Dentro de la Sociología Rural es imprescindible teorizar sobre los sujetos que se desarrollan dentro de lo “rural”. Es por ello, que en estas líneas daremos una serie de elementos que permitan explicar y entender tanto el lugar como este sujeto de estudio.

El campesino (a), desde el punto de vista teórico, es un sujeto difícil de clasificar y definir dentro de una teoría propia para los individuos inmersos dentro de lo “rural”; ellos son sujetos complejos desde las actividades que realiza hasta los ámbitos sociales en los que se desarrolla. Son un elemento de doble filo debido a que pueden ser agentes de revolución o de reproducción del statu quo. Lo político, lo económico, lo social e incluso lo ambiental son esferas en el que el campesino y la campesina se insertan al mismo tiempo y de distinta manera.

Desde el capitalismo, por ejemplo, el campesino y lo rural siempre se han considerado como elementos sujetos a ser modernizados por el aparente atraso que presentan ante las ciudades y sus habitantes. Este sistema siempre ha intentado insertarse en el seno de la producción rural a partir de acelerar sus ciclos y con ello la acumulación de capital, sin embargo, el sistema se ha encontrado con ciclos naturales que son más lentos que los del capital (dinerario, productivo y  mercantil). No es sorpresa que en la actualidad se promocionen carreras cuyo fin es el de acelerar dichos ciclos (como la modificación genética en plantas y animales) o en los propios procesos de producción (la nanotecnología y maquinaria cada vez más específica dentro de dichos procesos).

Por otra parte, existe una diversidad de conceptos para definir al sujeto dentro de lo rural; el campesino como un sujeto autosuficiente que se encierra en sí mismo junto a su familia (lo que llevó a Marx a realizar una analogía de ellos dentro del Estado como papas dentro de un saco), cuya actividad fundamental es la agricultura. De él y con el paso del tiempo y las circunstancias, han salido nuevos conceptos como pequeño agricultor, productor, pequeño empresario, trabajador agrícola, ejército industrial de reserva, etc.

Es importante mencionar que en muchos países el concepto de campesino se definen de acuerdo a variables distintas: desde las actividades que realiza (agricultura familiar o comercial), de la cantidad de tierras que posee y del lugar donde vive (aunque no se dedique a cuestiones de producción agrícola), entre otras.

Los teóricos en el tema han dado diversas propuestas para entenderlo, desde aquellos que aseguraban que los campesinos sólo se preocupaban por cultivar la tierra, hasta aquellos que los comprenden como sujetos de cambio y conservación. Como vemos, la complejidad del sujeto se enarbola de acuerdo a las circunstancias en las que se encuentre.

Y si el sujeto es complejo, el lugar donde se desarrolla lo es más. Lo rural se inscribe dentro de la interrelación con lo urbano, es decir, lo no-urbano; es aquello que está en el presente pero que debió quedarse en el pasado. Se ve como lo que fue la ciudad en un principio y hoy se retoma como lo “rústico”, un lugar que sirve a la recreación. Esto último se ha desarrollado a partir de ver lo rural como un lugar de esparcimiento, como si todo lo que pasara allí fuera bueno, como si ser campesino y trabajar la tierra fuera algo que cualquiera pudiera hacer…

En fin, el punto al que quiero llegar es que lo rural no se enfrasca dentro de sí, está en constante cambio (ya sea por su interacción con la ciudad o por los constantes hostigamientos de la modernidad para ‘hacer un uso eficiente de los recursos que en estas zonas se encuentran’) y lo más importante sobre ella es analizar cuáles son las consecuencias tanto en el espacio como en los sujetos. Esto porque independientemente del lugar donde se encuentren los sujetos, estos están en constante cambio por los procesos que la globalización presenta y cuyos resultados se ven en la urbanización de las juventudes de la ruralidad, el envejecimiento del campo y la preponderancia de la mujer rural dentro de los aspectos de la posesión de la tierra a consecuencia de la migración, entre otras.