Recursos Electrónicos de utilidad – I

Siempre que pienso en la elaboración de mi propia tesis doctoral –ya acabada ¡por fin!– siempre se me viene a la cabeza una idea: instinto de supervivencia. Sé que puede sonar raro eso de instinto de supervivencia, pero no se me ocurre otra forma de describir la manera en la que he aprendido a acceder a ciertas fuentes, libros e imágenes que he necesitado para la elaboración de la tesis. Para nadie es un misterio que acceder a ciertos recursos de nuestra investigación puede ser una verdadera aventura –o un verdadero calvario–. En un principio, siempre partimos por lo que tenemos más cerca: la biblioteca de nuestra universidad, la biblioteca (o bibliotecas) de nuestra ciudad, los archivos municipales y provinciales, etc. a veces, incluso, debemos trasladarnos a otras ciudades para consultar ciertas fuentes o debemos recurrir al préstamo interbibliotecario para acceder a algún que otro libro. Pero no nos mintamos, esto que en la época en la que Umbero Eco escribió su famoso libro sobre cómo hacer una tesis doctoral (Cómo se hace una tesis, técnicas y procedimientos de investigación, estudio y escritura publicado originariamente en 1977 pero que ha tenido constantes reediciones, una lectura que aconsejo) era casi lo único que se podía hacer, hoy día se queda corto gracias (y tanto) a las nuevas tecnologías y a los nuevos sistemas de comunicación, vamos, a lo que llamamos Internet. Hoy disponemos a nuestro alcance una gran cantidad de portales que ofrecen un número infinito de fuentes, libros, artículos, presentaciones power points, etc. Es más, hay tanta oferta en la red que no es extraño que una persona en Cádiz, por ejemplo, estudie las esclavitud en Cuba casi sin moverse de casa. Lo que supone una gran ventaja para todos aquellos tesistas cuyos recursos económicos le impidan viajar para consultar fuentes y libros.

Durante la elaboración de mi propia tesis he ido coleccionando una serie de webs que me han sido de gran ayuda, no sé si os ayudará a vosotros, pero aquí os dejo mi listado personal:

1. Google Books. Empiezo por lo básico y por lo que todo el mundo conoce (o casi todo el mundo): Google Books. Una herramienta elaborada por el buscador de buscadores que resulta esencial para el acceso de casi cualquier libro. Y cuando digo casi cualquier libro me refiero precisamente a eso, casi cualquier libro ya haya sido publicado en el Renacimiento como si fue publicado ayer. Es una herramienta gratuita de gran utilidad, aunque tiene sus desventajas y es que no todos los libros están digitalizados completos, algunos solo lo están parcialmente y a otros solo accedemos a los datos de publicación. Y solo los libros que están digitalizados completos se pueden descargar. En cualquier caso no por ello deja de ser útil, en caso de que el libro no está digitalizado cuando pinchas en la imagen, en la zona de la izquierda, te indica en qué tiendas de libros puedes conseguirlo (de hecho, sin pinchas en algunas de las opciones te lleva directamente en la página web de la tienda de libros, para que lo puedas comprar directamente sin tener que hacer una búsqueda del mismo), o bien en qué biblioteca cercana de donde tú estás puedes encontrarlo a través de la herramienta WorldCat. Esta última herramienta es también de utilidad por si puedes acceder a una determinada obra a través de alguna biblioteca cercana sin tener que recurrir a todos los buscadores de las bibliotecas, a mí me ha servido en más de una ocasión.

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Ilustración 1- Captura de la búsqueda que he realizado en Google Books del libro Wonders and the Order of Nature. Es un libro que no está digitalizado al completo, pero podemos acceder a los datos del mismo (Editorial, año de publicación, breve sinopsis, e incluso, a algunas reviews). A la izquierda, marcado con una flecha negra, podéis ver las opciones de compra que nos da Google; y marcado con la flechita azul podéis ver la opción de “Find a library” que te redirige a WorldCat. Una vez en el portal introduces tu localización y te da el listado de bibliotecas donde puedes encontrar dicho libro.

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lustración 2- Parte del portal WorldCat en la que, tras indicar mi localización en la opción “Enter your location” (yo he puesto mi código postal, pero también se puede poner nombres de ciudades y demás), me ofrece un listado de bibliotecas en las que puedo encontrar el libro que busco y la distancia en la que está de mi casa. ¡Maravilloso!

Una herramienta del Google Books que se suele desconocer y que es de gran utilidad es Google Ngram Viewer. Yo la descubrí gracias a mi tutor de tesis y aún no tengo palabras para agradecérselo. Se trata de un buscador de palabras dentro de los libros digitalizados de Google, lo que es una maravilla cuando te topas, por ejemplo, con un personaje que no conoces de nada, del que no tienes ningún tipo de información, pero que necesitas saber algo más. Por ejemplo, en mi tesis me topé con un tal Francisco Goyeneche, Conde de Saceda; y lo cierto es que tenía cierta relevancia y necesitaba saber algo de él. Gracias a esta herramienta accedí a bastante información y pude seguir adelante con esa parte de la investigación.

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Ilustración 3- Google Ngram Viewer se presenta tal que así, con un gráfico. Lo único que tenéis que hacer es poner un nombre, una palabra, lo que sea que estéis buscando; una fecha aproximada, el idioma adecuado y pulsar el “Search a lots of books”. El gráfico se transformará y te indicará la cantidad de libros en las que se ha encontrado dicho nombre o palabra en el periodo de tiempo que tú has indicado. Si vais un poquito más abajo (no sale en la ilustración), te saldrán las opciones de pinchar en cada una de las fechas. Ya solo falta consultar los libros para saber si te son útiles o no.

2. Internet Archive (https://archive.org/). Es otro buscador pero con la diferencia de que no solo es de libros, artículos, etc. sino también de una gran variedad de contenido multimedia: música, vídeos, podcasts, imágenes, etc. ¡las opciones son infinitas! Y tiene conexión con la Biblioteca del Congreso en Estados Unidos, el Proyecto Gutenberg, Biblioteca Pública de Boston, etc. Basta con ver su página de inicio para ver la cantidad de opciones de la que dispones. Yo únicamente la he utilizado para buscar libros que, por un motivo u otro, no he encontrado en Google Books, o sea, que es mi “segundo plato” y aunque no siempre he encontrado lo que he querido, cuando sí lo he encontrado han sido ediciones maravillosamente bien digitalizadas, mejor que Google Books. Además, uno de los puntos a favor, es que cuando encuentras el libro que estás buscando te ofrece varias opciones de descarga: pdf, epub, kindle, flip book, etc. Sinceramente no sé cómo será bajarse un libro del siglo XVIII en opción Kindle, pues normalmente me los he bajado en Pdf, pero que te de esa variedad de opciones es un punto a su favor. Por otro lado, la herramienta de lectura online me parece bastante buena, especialmente cuando necesitas aplicar el zoom, porque no suele pixelarse (puede resultar una tontería, pero para los que ya estamos medio cegatos es de agradecer).

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Ilustración 4- En la ilustración podéis ver la búsqueda que yo he hecho del informe que se publicó de la expedición de Malaspina. A la derecha podéis ver las opciones de descarga.

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Ilustración 5- En esta ilustración podéis ver la herramienta de lectura. En la parte inferior derecha veis los diferentes formatos de lectura: bien en dos páginas, bien en cuatro. También está el zoom y las flechitas para pasar de una página a otra. En la parte superior derecha tenéis la opción de buscar dentro del libro: “Search inside”, también de gran utilidad cuando estáis buscando algo en concreto y pasáis de leer todo el libro.

3. Europeana (http://www.europeana.eu/portal/). También es un buscador, llegué a él gracias a un amigo mío que estaba haciendo un curso de digitalización. Se trata de un buscador pero de bibliotecas europeas y no solo de libros, sino también de imágenes. Admito que es el que menos he utilizado de mi lista de recursos, pero es bueno tenerlo ahí por si todas las opciones anteriores fallan, por si acaso tenemos suerte (aunque tengo comprobado que si las dos anteriores fallan es raro que Europeana no, pero bueno, nunca se sabe). Normalmente, cuando yo quiero buscar a nivel europeo siempre recurro a la Biblioteca Nacional de Francia, concretamente al portal de Gallica (http://gallica.bnf.fr/), porque me gusta mucho más su herramienta de lectura y porque casi siempre busco algo que sé que voy a encontrar ahí. En cualquier caso Europeana te da la opción de registrarte, lo cual puede ser interesante si nos atenemos a la información que nos proporciona la web.

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Ilustración 6- La opción de registro te proporciona bastantes ventajas: guardar una búsqueda, añadir una etiqueta, guardar lo que te interese para consultar más tarde, etc. Una opción que merece la pena replantearse.