Presentación

Cuando me gradué de abogado a los 26 años no tenía una idea muy acabada de hacia dónde iba mi vida. Lógicamente iba a ejercer como abogado. Sin embargo mi pasión por la literatura y por algunas cuestiones sociológicas, sobre todo para tratar de entender este mundo, hicieron que la abogacía sea sólo un medio de vida.

La vida pasa por otro lado. Ese “lado” pasa por estudiar a la sociedad, tratar de comprender sus comportamientos; en definitiva, observar al mundo desde una perspectiva sociológica. Así comencé a estudiar Criminología, participé en ONG’s, traté de escribir.

Por ello este Blog será desde el principio un intento por poner en letras la manera o forma en que veo este mundo, esta sociedad, desde la Sociología. Trataré de abordar cuestiones tan mundanas como el uso de los espacios públicos y privados, los distintos tipos de comportamientos en el individuo, la influencia del arte en la sociología y ésta en aquella, todo desde un diálogo, no un discurso, en el que todos podamos comprender, porque en definitiva, todo es Sociología, y siguiendo a Durkheim, un hecho social es todo modo de hacer, fijo o no, que puede ejercer una coerción exterior sobre el individuo, que es general en todo el ámbito de una sociedad dada y que, al mismo tiempo, tiene una existencia propia, independiente de sus manifestaciones individuales.

Ahora bien, luego de esta aclaración viene otro tema, mi blog se llamará “Alteridad Sociológica”. ¿Por qué ese título?

Cuando me ofrecieron participar en esta página mi idea rectora fue que todo lo que diga y escriba pueda ser criticado, refutado, demolido. Que sea masticado por la dialéctica.

De no ser posible ello considero que mi trabajo cae en saco roto. Todo el que comunique algo debe dejar la puerta abierta para ser criticado y/o refutado, y ello obedece a que sin pensamiento crítico nuestro trabajo es ilusorio, una mera declaración de voluntad cerrada.

Así fue como comencé a pensar sobre qué escribir y para quién. Desde mi profesión de abogado a veces es difícil ponerse en el lugar del otro dado que las pasiones a veces y necesidades de los clientes así lo piden. Es por ello que  me pareció interesante desde este arranque dejar en claro algunas cuestiones: desde una perspectiva sociológica, como dije antes, voy a tratar de acercarme al “otro” desde el “yo” dado que ese “otro” tiene tradiciones y representaciones diferentes al “yo”.

¿Ese “otro” se transforma en “ellos” y ese “yo” en “nosotros”? Puede ser, aunque la alteridad implica ponerse en el lugar de ese “otro”, alternando la perspectiva propia con la ajena. Esa alteridad será enriquecedora en tanto los términos “ellos” y “nosotros” no impliquen un diálogo sordo, un gritar sin ser oído y sin oir. Pues sin esta voluntad de entendimiento jamás podremos fomentar el diálogo y en definitiva, propiciar las relaciones pacíficas. Si hay voluntad de alteridad, la integración podrá ser armónica, ya que cada pueblo, nación, religión o modo de vida respetará las creencias del otro.

¡Así que allá vamos desde una alteridad sociológica!