Presentación

Mi nombre es Josué E. Villegas y manifiesto que es realmente un honor para mí participar en este proyecto llamado Iberoamérica Social. Y es con ese mismo entusiasmo que doy apertura a este espacio que me fue asignado para contribuir de la mejor manera a los objetivos de la revista-red de estudios sociales.

Para el año 2000 estaba involucrado en actividades relacionadas con cierta formación teológica al sur de México. Mi contacto con las ya diversas teologías de la liberación me despertó el interés no sólo por la investigación científica para el análisis de la realidad, sino por la vivencia activa y comprometida con los grupos vulnerados. Y fue justamente esta dinámica de vida la que me permitió descubrir el camino que posteriormente me llevaría a la antropología.

Estudié tanto la licenciatura como la maestría en antropología social en la Universidad Autónoma de Yucatán. He participado en varios congresos en México, Cuba y Bélgica y también tuve la grandiosa oportunidad de conocer a más colegas latinoamericanos de Perú y Colombia con los que estoy actualmente desarrollando proyectos de investigación para la intervención-implementación social en materia de salud pública.

No me declaro experto en todos los temas abordados en las ciencias sociales por lo que considero pertinente mantener centrado este blog para ciertos tópicos con los que he estado más familiarizado debido a mi trayectoria profesional. Es así que los ejes temáticos que más me han apasionado y de los cuales quisiera compartir con ustedes son: etnografía virtual, crítica poscolonial, impacto ambiental, antropología biomédica, sociolingüística y antropología visual.

Por último quisiera agradecer a los colegas de Iberoamérica Social por darme la oportunidad de formar parte del Comité Científico en el área de antropología. Realmente es grato continuar construyendo redes a lo largo y ancho del mundo creando vínculos para fortalecer no sólo la calidad de la producción científica, sino también el compromiso activo con los grupos que han sido vulnerados, pero cuya persistencia es evidencia clara de que la resistencia no sólo es el fin, sino también el método para alcanzar una mejor calidad de vida digna.