Presentación

En estos nuevos tiempos en que es tan difícil distinguir entre lo que es la realidad o la ficción, entre lo bueno y lo malo, entre lo que son las verdades y las que se presentan como mentiras. Donde los padres desconocen a los hijos y donde estos al verse abandonados, andan persiguiendo sueños que no son los de ellos. Así las calles están cada día más silenciosas, porque ya no se escucha el bullicio de los que con sus gritos, hacían al viento temblar. Así, como viendo una fotografía, llegamos a la conclusión de que todo el tiempo y todos los días son las personas las que están luchando para lograr que se concreten sus sueños, aquellos que de una u otra forma les van a otorgar algo de paz, o algo de felicidad, así sea esta, solo disimulada.

Pero el mundo no se detiene y quizás nunca se detendrá. Por eso debemos de reflexionar, acerca de lo que sucede en nuestra sociedad. Un conglomerado que no es nada perfecto, pero que a pesar de todo sigue allí latente, incansable, mostrándonos que a pesar de todo lo oscuro que podamos ver, siempre habrá aquella luz que, aunque un poco distante, logrará destapar lo mejor de aquellos.

No hay recetas para mejorar, solo se mejora andando… paso a paso. No hay instancias ni gobiernos que digan que solos lo lograran, porque los pueblos son reales, y los pueblos no son un individuo y nada más. Son historias y tradiciones, son herencias y vivencias que se deben de alguna forma plasmar.

Quizás a eso apuntemos, al iniciar este nuevo proyecto, que esperamos sea fructífero y que sea del agrado de los que nos lean y de los que de alguna manera nos aporten con sus críticas y comentarios.

Esta es “la escaramuza”, una pequeña lucha, que quizás no sea de importancia, pero que al mismo tiempo forma parte de una gran batalla, esa que se la libra cada día, en cualquier zona geográfica, en cualquier calle o barrio, y por último, en cualquier hogar.  La escaramuza no es una guerra, es solo tantear al que podría ser en algún momento, nuestro rival. Los enemigos no existen, y una buena escaramuza siempre genera amistad. ¿Acaso no hacemos eso todos los días?