Pizarristas vs Almagristas. La Guerra Civil en Perú (I)

Una vez que los conquistadores españoles fueron capaces de derrotar al Imperio Inca, surgió una lucha encarnizada entre ellos por controlar los territorios que acababan de conquistar y por el enorme poder político y económico que esto suponía. Es lo que se conoce como las Guerras Civiles entre los conquistadores del Perú, que se extendieron entre 1537 y 1554.Tres fueron las personas que lideraron la conquista del Imperio Inca, Francisco Pizarro (Trujillo, dieciséis de marzo de 1476 o 1478 – Lima, veintiséis de junio de 1541); Diego de Almagro (Almagro, 1475 – Cuzco, ocho de julio de 1538) y el sacerdote Hernando de Luque (Olvera ¿?- Panamá 1532 o 1533). Estos tres personajes castellanos firmaron el conocido como Pacto de Panamá el diez de marzo de 1526 por el cual quedaba constituida la Compañía de Levante que tenía el objetivo de realizar la conquista del vasto territorio perteneciente a los incas tras haber resultado fallido el primer intento de conquista realizado por ellos en 1524.

Monumento a Pizarro – Lima

Los problemas entre Pizarro y Almagro comenzaron tras la firma de la Capitulación de Toledo,el veintiséis de julio del año 1529, Capitulación firmada por Francisco Pizarro y la Corona española, encabezada por la Reina Isabel de Portugal(ya que Carlos I estaba ausente) y por el Conde de Osorno, García Fernández Manrique, Presidente del Consejo de Indias en aquellos momentos. En esta capitulación, la Corona otorgaba a Pizarro la colonización de la Provincia de Nueva Castilla (Perú) desde el puerto de Tempulla o Santiago, en la costa del actual Ecuador, hasta la ciudad peruana de Chincha, unas doscientas leguas en total. Esa zona había sido explorada por Pizarro, Almagro y Luque desde 1524. Por lo tanto, esta capitulación significaba el triunfo personal de Pizarro sobre sus dos compañeros de conquista, a los que la Corona española relegaba a un segundo plano.

Por cuanto vos el capitán Francisco Pizarro, vecino de Tierra-Firme, llamada Castilla del Oro, por vos y en nombre del venerable padre don Fernando de Luque, maestreescuela y provisor dé la iglesia de Darién, sede vacante, que es en la dicha Castilla del Oro, y el capitán Diego de Almagro, vecino de la ciudad de Panamá, nos hicisteis relación que vos é los dichos vuestros compañeros, con desseo de nos servir e del bien e acrescentamiento de nuestra Corona real, puede aver cinco años, poco mas o menos, que con licencia e paresçer de Pedrarias Dávila, nuestro governador e capitán general que fué de la dicha Tierra Firme, tomastes cargo de ir a conquistar, descobrir e paçificar e poblar por la costa de la mar del Sur de la dicha Tierra, a la parte de levante, (…) Yo La Reina.

Posteriormente, la Capitulación de Toledo se completó con la Real Cédula del veinte y uno de mayo de 1534. Desde ese momento, la Corona dividió todo el territorio conquistado en dos gobernaciones, una Gobernación llamada Nueva Castilla para Pizarro, de doscientas setenta  leguas de distancia, desde la ciudad costera de Tempulla o Santiago, hacia el sur; y una gobernación para Almagro que comenzaba justo donde terminaba la de Pizarro en la parte sur, llamada Gobernación de Nueva Toledo, y que se extendía hacia el sur doscientas leguas. Hernando de Luque ya había fallecido en Panamá.

Aparentemente, el territorio que pertenecía a cada uno de los dos conquistadores parecía claro. Sin embargo,Almagro sostenía que las mediciones de las doscientas setenta leguas que correspondían al territorio de Pizarro debían hacerse siguiendo las sinuosidades de las costas, con sus golfos y caletas. En cambio, Pizarro sostenía que debía hacerse siguiendo la línea del meridiano. De acuerdo a la tesis de Almagro, la gobernación de Nueva Castilla terminaba al norte de Lima, y de acuerdo a la de Pizarro, terminaba al sur del Cuzco.  La lucha por el control de esta ciudad, antigua capital del Imperio Inca, es el motivo principal de la disputa entre ambos líderes.

Almagro en Chile
Almagro en Chile

 

Alentado por sus partidarios, Almagro decidió afrontar la Conquista de Cuzco en el año 1535, iniciando así la Guerra Civil entre ambos bandos. Pero Pizarro consiguió convencer a Almagro para que preparara una expedición hacia el actual Chile diciéndole que esas tierras contendrían grandes cantidades de metales preciosos y probablemente existiera una ciudad como Cuzco. Almagro, junto a unos quinientos españoles, cien esclavos negros y unos mil quinientos yanaconas peruanos,partió de Cuzco el tres de julio de 1535. Las informaciones sobre Chile eran totalmente falsas: el territorio era desértico, no existía ningún rastro de metales preciosos y los indios eran aguerridos y belicosos. La expedición duró alrededor de dos años. A la vuelta a Perú, Almagro y sus tropas descansaron en Arequipa antes de regresar a Cuzco.

Al llegar a la ciudad, Almagro y sus hombres se enteran del levantamiento que en la ciudad había protagonizado Manco Inca (llamado por los españoles Manco II). Decidentomar la ciudad, en parte por el fracaso de la expedición a Chile y en parte porque seguían creyendo que Cuzco estaba en su Gobernación. El ocho de abril del año 1537, Almagro y sus hombres toman la ciudad y apresan a los hermanos Francisco, Hernando y Gonzalo Pizarro.Posteriormente, Almagro se entera que el Capitán pizarrista Alonso de Alvarado (Secadura, perteneciente al municipio de Voto, Cantabria, 1500- Lima 1556) ha partido desde Lima con un ejército para intentar recuperar Cuzco. Las tropas de Alvarado se encontraron con las tropas de Almagro el doce de julio de ese año en la batalla del Puente de Abancay. Almagro derrotó a Alvarado, al cual apresó y llevó hacia Cuzco, mientras que el ejército de Alvarado fue obligado a unirse al de Almagro.

Posteriormente, Almagro lleva preso dirección Lima a Hernando Pizarro pero comete el error de dejar prisioneros en Cuzco a Francisco Pizarro y a Alonso de Alvarado, que no tardan en escapar. Al enterarse Almagro, piensa en ejecutar a Hernando, pero le llegaron unas cartas de Francisco pidiéndole solucionar pacíficamente el conflicto, a lo cual Almagro aceptó.

Ambos gobernadores se sometieron al arbitraje del fraile mercedario Francisco de Bobadilla y se encontraron en el pueblo de Mala, al sur de Lima, el trece de noviembre de 1537. Hubo altercados entre ambos bandos y Almagro, temiendo un atentado contra su vida, huyó a caballo y se refugió en Chincha. Bobadilla mandó a unos pilotos de mar realizar unas mediciones y ellos dictaminaron que los hermanos Pizarro tenían razón y que Cuzco les pertenecía. Entonces Bobadilla dictó sentencia ordenando el cese de las hostilidades y obligando a Almagro a abandonar Cuzco y liberar a Hernando.

Como Almagro tenía en su poder aún a Hernando, Francisco Pizarrole ofreció una falsa tregua a Almagro consistente en decirle que se quedara siendo el Gobernador de Cuzco hasta que un emisario de Carlos I liquidara definitivamente el asunto a cambio de que liberara a Hernando, al cual Francisco prometía enviar a España en el plazo máximo de seis semanas, lo que era falso.

Pero Almagro creyó a su antiguo socio y liberó a Hernando Pizarro. En vez de enviarlo a España, Francisco ordenó a su hermano reconquistar Cuzco. Hernando y Gonzalo Pizarro, junto a una nutrida tropa de leales, ascendieron hacia la sierra de Huancavelica. Las tropas de Almagro, lideradas por Rodrigo Orgóñezal estar Almagro enfermo(Oropesa 1490- Batalla de las Salinas, seis de abril de 1538),se apresuraron a la sierra para defender la colina. Entonces, Hernando y sus tropas rodearon la sierra pero no se dirigieron de inmediato a Cuzco ya que tuvieron que reponerse de la altura, que los dejó exhaustos.

Una vez listo, Hernando Pizarro reemprendió la marcha hacia Cuzco y llegó a sus cercanías a inicios de abril del año 1538. Unos días antes, Almagro había entrado en la ciudad, preparando su defensa. Ambos ejércitos libraron la Batalla de las Salinas, a cinco kilómetros de Cuzco, el seis de abril de 1538. Las tropas de Almagro fueron derrotadas. Almagro, que en litera contempló de lejos la derrota de sus tropas, huyo a Cuzco pero fue tomado prisionero por Alonso de Alvarado.Fue juzgado y condenado a muerte, pero como esta sentencia provocó grandes protestas, Hernando ordenó que lo estrangularan en su celda y que su cadáver fuera sacado a la plaza para ser degollado el ocho de julio de 1538. Al parecer se hizo a espaldas de Francisco Pizarro, el cual había salido de Lima al enterarse de la victoria de sus partidarios, pero todavía no había llegado a Cuzco.

Los almagristas volvieron a Lima tras la derrota en Las Salinas y se asentaron allí, sumidos en la pobreza. Fueron conocidos como los “Caballero de la Capa”, pues se decía que era tal su pobreza que tenían que compartir una sola capa. Tras la muerte de Diego de Almagro, quedaron liderados por su hijo Diego de Almagro “el Mozo”, de madre indígena, que había sido criado por el capitán Juan de Rada o Herrada (Navarra ¿?- Jauja, Perú, 1541). Los almagristas se cansaron de esperar al Juez que la Corona había prometido enviar para dirimir en la disputa entre los conquistadores y juraron entonces hacer justicia con sus manos vengando la muerte de Diego Almagro “el Viejo”. Encabezados por Rada, asaltaron el Palacio de Gobierno y mataron a Francisco Pizarro el  veintiséis de junio de 1541.

El Marqués de haber recibido muchas heridas, sin mostrar flaqueza ni falta de ánimo, cayó muerto en tierra; nombrando a Cristo, nuestro Dios… no fue casado, tuvo, en señoras de este reino, tres hijos y una hija; cuando murió había sesenta y tres años e dos meses”  Pedro Cieza de León, cronista de la época.

Diego Almagro “El Mozo” no participó personalmente en este atentado, pues Rada no quiso que sufriera riesgos. Los almagristas le nombraron Gobernador del Perú y se levantaron contra la autoridad del enviado de Carlos I, Cristóbal Vaca de Castro, que llegaba por entonces en calidad de Juez comisionado y Gobernador del Perú.

Enterados de la próxima llegada de Vaca de Castro (Izagre, actual provincia de León, 1492 – Valladolid 1566), se sublevaron Pedro Álvarez Holguín en Cuzco y Alonso de Alvarado en la provincia de Chachapoyas contra el dominio almagrista. Vista la situación, los almagristas decidieron dirigirse hacia la sierra para contrarrestar a los pizarristas, pero sin Juan de Rada, que estaba enfermo.  Diego de Almagro “El Mozo” eligió como Capitán a García de Alvarado y le encomendó la misión de evitar que las tropas de Pedro Álvarez Holguín bajaran a la costa y se reunieran con la tropas de Alonso de Alvarado, pero García de Alvarado no lo consiguió y fue destituido por Diego de Almagro, quien se autoproclamó Capitán General de sus tropas y nombró Maese de Campo a Cristóbal de Sotelo, lo cual hirió mucho en su orgullo a García. Además, por aquellos momentos fallecía Juan de Rada, lo que fue un duro golpe para las tropas almagristas, ya que Rada había sido el auténtico líder de la misma durante varios años.

[continua en parte II]