Pizarrista Vs Almagristas. La Guerra Civil en Perú (II)

Posteriormente, las tropas almagristas se dirigieron hacia Cuzco donde la ciudad los recibió entre vítores, confirmando a Diego de Almagro“El Mozo” como Gobernador de Perú. En esos mismos instantes llegaba a Perú Vaca de Castro y se encontraba con las fuerzas de Alonso de Alvarado y Pedro Álvarez Holguín en Huaraz, desde donde se dirigieron a Lima, entrando en la ciudad el siete de agosto de 1542 y de allí a Jauja, donde unos quinientos pizarristas leales al rey  estaban reunidos. Allí, Vaca de Castro se proclamó Gobernador peruano y Capitán General del ejército realista. Mientras, en Cuzco aparecían los problemas entre las tropas almagristas. García de Alvarado asesinó a Cristóbal de Sotelo en venganza por lo ocurrido y planeaba asesinar también a Diego de Almagro “el Mozo” y pasarse al bando realista con todo su ejército, pero antes de que ocurriera esto fue asesinado por el mismo Almagro.

Ambos ejércitos estaban preparados para una nueva guerra. Las tropas realistas partieron de Lima y se instalaron en Huamanga, mientras que las tropas almagristas hicieron lo propio y saliendo de Cuzco se instalaron en Vilcas. Entonces, Almagro le envía una carta a Vaca de Castro fechada el cuatro de septiembre de 1542, exigiendo que le reconociera la Gobernación de Nueva Toledo, que debía heredarla de su padre, cuestión que Vaca de Castro rechazó, el cual además intentaba que alguno de los oficiales de Almagro lo traicionara y asesinara.

Batalla de Chupas
Batalla de Chupas

Esto provocó que Almagrosupiera que no tenía más remedio que coger las armas y luchar contra Vaca de Castro, batalla que se produjo en la llanura de Chupas el dieciséis de septiembre de 1542. Los almagristas contaban con una potente y numerosa artillería que empezó la contienda provocando grandes bajas entre las tropas realistas. Pero finalmente  los leales a la Corona consiguieron la victoria en esta batalla. Diego de Almagro“el Mozo” fue capturado y trasladado a Cuzco, donde fue condenado como traidor de la Corona y decapitado.

Pero a pesar de todo, los graves problemas en el Perú no acabaron con la muerte de Diego de Almagro“el Mozo”. El monarca Carlos I promulgaba las Leyes Nuevas ideadas por Bartolomé de las Casas el veinte de noviembre de 1542;conjunto de leyes que tenían por objetivo proteger a los indígenas de los continuos abusos de los encomenderos. Concretamente estas leyes establecían la supresión de las encomiendas hereditarias y de todo trabajo forzado de los indios.También creó la Corona el Virreinato del Perú y la Real Audiencia de Lima. Fue elegido en 1543 como primer Virrey de Perú Blasco Núñez Vela (Ávila 1495- Iñaquito, actual Ecuador, dieciocho de enero de 1546) y como personal de la Audiencia limeña fueron elegidos cuatro oidores, Diego Vásquez de Cepeda, Juan Álvarez, Pedro Ortiz de Zárate y Juan Lissón de Tejada.

Núñez de Vela llegó al Perú en el año 1544 e inició el mandato de su cargo el diecisiete de mayo de ese año con la intención de hacer cumplir las Leyes Nuevas. Los encomenderos protestaron indignados y organizaron una rebelión, eligiendo como líder a Gonzalo Pizarro, hermano pequeño de Francisco y Hernando, por entonces rico encomendero en Charcas, actual ciudad de Sucre, enBolivia.

Gonzalo rápidamente se dirigió hacia Cuzco donde fue proclamado Procurador General del Perú en abril del 1544 por parte de los encomenderos, con el objetivo de protestar contra Las Leyes Nuevas ante el nuevo Virrey y ante la Corona. Por su parte, los primeros meses de gobierno del Virrey Núñez de Vela no eran bien recibidos debido a las arbitrariedades del mismo y sobre todo porque asesinó con sus propias manosa uno de los ciudadanos más importantes de Lima, Illán Suárez de Carbajal,el trece de septiembre de 1544. Los cuatro oidores de la Audiencia, debido al miedo que les tenían a los encomenderos, apresaron al Virrey y lo enviaron de vuelta a España cinco días después. Gonzalo Pizarro entraba en Lima el veintiocho de octubre de ese año con mil doscientos soldados y nombró a varios de sus principales colaboradores gobernadores de las distintas zonas que conformaban Perú. La revuelta contra la Corona española era ya toda una realidad.

Sin embargo, el Virrey no llegó a España ya que consiguió escapar y desembarcar en Tumbes y de allí se dirigió a Quito. Consiguió formar otro ejército y dirigirse hacia el sur donde ocupó San Miguel de Piura, en el norte del actual Perú. Pero Núñez de Vela tuvo dudas de que su ejército fuera capaz de derrotar a los hombres de Gonzalo Pizarro y se retiró nuevamente hacia el norte.

Pero Gonzalo Pizarro pretendía derrotar definitivamente al Virrey para así confirmar la rebelión contra la Corona y hacerse con el poder en todas las tierras del imperio incaico. Salió de Lima con su ejército con el objetivo de encontrarse con el ejército de Núñez de Vela en Trujillo, también al norte del actual Perú, pero las tropas del Virrey ya estaban en retirada. Pizarro continuó más al norte y ambos ejércitos se encontraron en las afueras de Quito en la batalla de Iñaquito ocurrida el dieciocho de enero de 1546 con victoria pizarrista y captura y decapitación del Virrey en pleno campo de batalla.

Gonzalo Pizarro volvió a Lima donde consolidó su poder sobre todo Perú. Sus hombres lo adoraban de tal punto que le llamaban el Gran Gonzalo y a su movimiento la Gran Rebelión. Algunos de sus colaboradores más cercanos le pidieron que se casara con alguna princesa indígena y que creara un nuevo reino desligado completamente de España, pero Gonzalo se negó, ya que sólo pretendía ser nombrado Gobernador por la Corona.

Sin embargo, la Corona tenía planes muy distintos para Perú de los que tenía Gonzalo Pizarro. Nombró a Pedro de la Gasca (Navarregadilla de Ávila 1493- Sigüenza de Guadalajara 1567) Presidente de la Real Audiencia de Lima el dieciséis de febrero de 1546 con amplias facultades civiles y eclesiásticas, Cédulas Reales en blanco para otorgar privilegios a quien se uniera a él una vez llegado a Perú y un Real Decreto firmado por el monarca el veinte de octubre de 1545 derogando la imposibilidad de heredar las encomiendas, punto más controvertido de las Leyes Nuevas.

Con la muerte del Virrey Núñez de Vela parecía que la pacificación de Perú podía ser una realidad, pero en el sur el Capitán Diego Centeno, leal al rey, reunió un ejército en Charcas de unos mil soldados leales a la Corona. Gonzalo Pizarro salió de Lima con sus hombres para encontrarse con el ejército de Centeno en el altiplano boliviano, en las Huarinas, donde libraron batalla el veinte de octubre de 1547. Ganaron las tropas pizarristas, a pesar de ser inferiores en número, dejado a Gonzalo Pizarro como líder absoluto de Perú.

Por otra parte, de la Gasca llegó a Tumbesy fue formando un numeroso ejército entre los que se encontraban buena parte de los militares rebeldes gracias a una buena combinación de diplomacia y dinero. De la Gasca fue bajando con su ejército en dirección a Cuzco donde Pizarro le esperaba con novecientos hombres. Se encontraron en Jaquijahuana el nueve de abril de 1548. No fue una batalla en sí, sino una deserción en masa de las tropas pizarristas que se pasaron al bando real. Los que se quedaron con Gonzalo Pizarro, así como él mismo, fueron apresados y decapitados al amanecer.

Posteriormente, de la Gasca eliminó las antiguas Gobernaciones de Nueva Toledo y Nueva Castilla, dando uniformidad legal a todo el territorio.También redistribuyó todas las encomiendas existentes, lo que provocó que algunos encomenderos no estuvieran de acuerdo con el reparto y pensaran que habían recibido menos de lo que se habían ganado luchando en las guerras civiles; y otros se quedaron sin nada, a los que de la Gasca otorgó “entradas”, que no era otra cosa que el permiso para explorar territorios desconocidos.

La última gran rebelión en Perú fue protagonizada por Francisco Hernández Girón (Cáceres 1510– Lima, diciembre 1554). Girón había luchado a favor de las tropas realistas en las guerras civiles y estaba enfadado con el reparto de encomiendas realizado por de la Gasca. La revuelta estalló en Cuzco el doce de noviembre de 1553 y buscaba eliminar la prohibición de no poder abusar de los indios que se tenían en cada encomienda para trabajar.

Cinco días después, Girón fue nombrado Procurador General y Justicia Mayor de Perú. Formó un ejército con el que dominó completamente el sur de Perú y posteriormente puso rumbo a Lima. La Audiencia limeña formó también su ejército. Ambos ejércitos batallaron el treinta y uno de marzo de 1554, saliendo vencedor Girón.

Al enterarse de la rebelión de Girón, Alonso de Alvarado (antiguo Capitán pizarrista) alzó la bandera realista y marchó hacia Cuzco, entrando en la ciudad el treinta de marzo de ese año. Girón subió hacia la sierra en busca de Alvarado y ambos ejércitos se encontraron en Chuquinga el veinte y uno de mayo. La victoria de Girón fue contundente.

La Audiencia de Lima fue capaz de reunir otro ejército y marchar hacia la sierra para intentar capturar a Girón. Este se retiró a Pucará, antiguo dominio incaico, en el altiplano boliviano. Allí, se enfrentaron realistas y rebeldes el ocho de octubre de 1554 con victoria realista. Girón escapó del campo de batalla, pero fue capturado en Jauja y decapitado en Lima el siete de diciembre de 1554.

El nuevo Virrey, Andrés Hurtado de Mendoza (Cuenca 1510 – Lima, catorce de septiembre de 1560) entró en Lima el veintinueve de junio de 1556 y liquidó los últimos restos de la revuelta que aún quedaban, mandando a España a algunos rebeldes y decapitando a los más peligrosos; pacificando definitivamente el Virreinato de Perú.

En la próxima entrega cambiaremos radicalmente de tema para hablar de la inmigración Suiza en Argentina, diáspora Suiza más importante en el mundo por encima de la inmigración Suiza en los Estados Unidos.