Pensando, reflexionando y construyendo

Las últimas noticias que azotan la realidad colombiana no paran de contar, un proceso de paz que tiene síntomas de ser fallido no  por el intento, pero si por la forma como se está planeando construir un modelo de pos-conflicto, una discordia entre el poder legislativo y la sociedad civil frente al uso  y autonomía de los territorios que se ven amenazados por los megaproyectos minero – energético y por último, una crisis estructural que afecta la esfera de lo público como resulta ser el tardío desarrollo de las Universidades Colombianas.

En Colombia pensar la justicia es un sueño postergado, acá la mentalidad criolla de los grupos políticos, la fuerza inmóvil de los gremios, los grupos empresariales, la burocracia de los sindicatos, la vagancia de los burócratas  y los círculos de poder – político son muestras de la re- producción de un modelo abierto al mercado pero cerrado a la dignidad humana, es una cuota a la crisis civilizatoria de la que he podido hablar en las anteriores anotaciones. Véase: http://www.analectica.org/wp-content/uploads/2015/11/Capera-y-Huertas.pdf

Intentar comprender la complejidad del fenómeno amerita reconocer la lógica del capitalismo, la acumulación del capital, el despojo de los espacios y sobre todo el colonialismo al interior de las instituciones, los poderes públicos y las formas de enseñanza tradicionales. Las cuales, contribuyen  ese vacío social y  la falta de lugares destinados  a la construcción comunitaria sobre momentos como la defensa de la vida, el territorio y la dignidad humana.  Parte de esta crisis se articula con la generación de epistemologías, modelos y teoría dominantes que ha sido causante de la estratificación, la explotación y la expoliación de escenarios violentos, criminales y corruptos, puesto que las circunstancias latinoamericanas responde a lógicas diferentes a la condiciones eurocéntricas y americanas.

Un caso de esto, resulta ser la pérdida de autonomía en las Universidad, a la hora de emitir acciones, propuestas y  alternativas que respondan a las necesidades de su contexto, pero que debido a la enajenación cultural y  a la frágil identidad se convierten en espacios funcionales a las lógicas gubernamentales (politiqueras) y no al sentido de servir, criticar, proponer, pensar y construir otro de esos mundos posibles y necesarios. En términos más sencillos, se convierten en hacedores de papers, generadores de burócratas y especialistas en la negación del diálogo de saberes populares.

Es así que, la importancia por cuestionar el impacto del colonialismo y el capitalismo moderno se ha convertido en un proyecto que pensadores como Dussel, Sousa, Grosfoguel, Carlos Ibarra, Eduardo Sandoval entre otros. Lo han caracterizado como un momento de resistencia y alteridad frente a las epistemologías dominantes que se han articulado con un tipo de colonialismo del saber, el ser, el sentir -vivido y reproducido al interior de los espacios sociales, culturales y políticos.

Bajo esta enunciación pueblos y naciones colonizadas, han sido víctimas de la euforia del capitalismo al ser negado sus saberes propios y relegado muchos otros  que pasan a ser espacios de subalternidad. Es así que, dicho momento de resistencia ha sido conocido como las “Epistemologías del Sur” al ser un conjunto de intervenciones epistemológicas que denuncian la supresión de saberes, la condición del oprimido y el vacio que existe sobre lo público.

Es una forma de mirar la realidad de manera horizontal y no vertical, ya que las reflexiones son producto de investigaciones que dialogan con conocimiento propios del SUR- SUR y que se articulan con lo que se denomina “ ecología de saberes” un tipo de ecología que responde a las necesidades de problemáticas como la violencia, el despojo, la hambruna, la crisis civilizatoria, la narco- política ya que contiene saberes que logran comprender de forma crítica dichas problemáticas estructurales latinoamericanas.

Resulta ser un punto de enunciación que Sousa considera en tres orientaciones:

Aprender que existe el Sur;
Aprender a ir hacia el Sur;
Aprender a partir del Sur y con el Sur
(Santos, 1995)

Todas estas experiencias sociales son necesarias para ampliar el conocimiento y hacer de ello, una lógica, noción e idea reflexionada sobre lo que es “valido” ya que su punto se central consiste  en replantear esa noción de validez y lograr darle la voz a las prácticas y actores sociales, al oprimido, a la mujer y a los pueblos victimas del colonialismo y el pillaje histórico.

En últimas, resulta ser exquisito leer los siguientes enlaces (http://www.redalyc.org/pdf/461/46127565005.pdfhttp://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S1852-45082010000100002&script=sci_arttext )

Puesto que amplía el panorama de la crisis latinoamericana y sobre todo de otra forma de concebir la realidad desde los espacios comunitarios, las redes sociales, los movimientos, las comunidades, las asociaciones y en particular las estrategias por pensar desde el SUR nuestras condiciones y proponer alternativas que logre construir otros de esos mundos posibles y necesarios para la liberación de los oprimidos, los necesitados, pobres, victimas, indignados y negados de esta historia.

Related Post