Nueva “insurgencia” magisterial y la alianza con los sectores populares Desde el 15 de mayo se abrió un nuevo capítulo en la lucha contra la reforma educativa, que se extiende en distintos puntos del país. Tras la masacre de Nochixtlán en el estado sureño de Oaxaca, crece el apoyo al magisterio.

Fue el Día del Maestro en México cuando la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que agrupa al magisterio disidente, inició el paro magisterial por tiempo indefinido. Sus bastiones tradicionales son Oaxaca -escenario de la APPO hace justo diez años-, Chiapas, Michoacán y Guerrero.

Bloqueos, plantones, movilizaciones se sucedieron desde entonces. Desalojos de varios plantones en la Ciudad de México. Arreció más que nunca la campaña de difamación de las maestras y los maestros por parte de los grandes medios de comunicación aliados con el gobierno.

Se anunciaron miles de despidos contra los maestros paristas. Varios líderes de la CNTE fueron encarcelados por el gobierno. El 19 de junio, apenas pasado un mes del inicio del paro indefinido, en operativos simultáneos en distintos puntos de Oaxaca, el gobierno de Peña Nieto apostó a sofocar el movimiento.

Fue la masacre de Nochixtlán, un municipio donde la lucha magisterial cuenta con gran apoyo popular. La policía federal y la gendarmería utilizaron gases lacrimógenos y armas de fuego contra manifestantes desarmados. El saldo: once muertos, alrededor de 150 heridos, y una indignación creciente, que irradió desde Nochixtlán a todo el país y trascendió las fronteras.

Luego de la masacre, el gobierno abrió el diálogo que tanto tiempo había exigido la CNTE. Pero un diálogo teñido de amenazas, en el cual Peña Nieto, Aurelio Nuño, titular de la Secretaría de Educación, y Osorio Chong, titular de la Secretaría de Gobernación, afirmaron una y otra vez que no se retrocede de la reforma educativa.

Mientras tanto, el movimiento avanza, con desigualdades, con distintos ritmos. Crece el apoyo de madres y padres de familia al magisterio, en Chiapas y en Oaxaca, pero también en la Ciudad de México. Trabajadores del sector salud en algunos estados han tendido la mano a las maestras y los maestros. Trabajadores universitarios también se hicieron presentes en distintas movilizaciones en apoyo al magisterio. Desde el inicio, madres y padres de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, se sumaron a la lucha del magisterio. También lo hicieron estudiantes de las escuelas normales y universitarios, así como intelectuales y organismos de derechos humanos.

En el norte, se suman nuevos contingentes a la lucha contra la reforma educativa. Manifestaciones y caravanas en Baja California y Baja California Sur, con la participación de jornaleros de San Quintín. Obreras y obreros de las maquilas se Juárez también expresaron su solidaridad con el magisterio. Se pudo ver el apoyo de los mineros de Lázaro Cárdenas en Michoacán, el de trabajadores del estado en Guerrero. En Nuevo León, la base magisterial ha rebasado a los dirigentes charros de la sección 50 -tras más de 20 años de silencio-, y ha salido a manifestarse contra la reforma educativa, desafiando abiertamente al gobernador “independiente” Jaime Rodríguez, “El Bronco”.

En la Ciudad de México, en un hecho histórico, profesoras y profesores se han sumado activamente a la lucha, no sólo participando de las movilizaciones, sino parando en sus escuelas, a pesar de las presiones y amenazas a que los someten directivos y supervisores.

La Izquierda Diario: dar voz a la resistencia magisterial

En cada movilización se puede ver cómo el magisterio, un sector de gran tradición combativa en México, demuestra su disposición a la lucha, su energía, su fuerza. Avanza en tejer lazos profundos con las comunidades en el interior del país, con trabajadoras y trabajadores de distintos sectores, con estudiantes e intelectuales.
El entusiasmo y la energía que despliegan maestras y maestros a lo largo de todo el país necesita una estrategia para vencer.

Un paso en ese sentido es la extensión nacional de la lucha contra la reforma educativa, así como el establecimiento de alianzas con otros sectores de trabajadores y del pueblo. Visibilizar al movimiento es un soplo de aire fresco para el descontento sordo ante la aplicación de las reformas estructurales -entre ellas la educativa, la laboral, la energética, la de telecomunicaciones.

Por eso, en la edición mexicana de La Izquierda Diario nos hemos dado a la tarea de reflejar el día a día de la lucha magisterial. Sus acciones, sus testimonios, sus verdades, contra las difamaciones y mentiras que se publican en los grandes medios de comunicación al servicio del gobierno, el empresariado y el imperialismo estadounidense.

También emprendimos la tarea de denunciar cada uno de los ataques represivos y las maniobras gubernamentales, así como desarmar las mentiras creadas por los medios, la última de las cuales fue el supuesto desabasto en Oaxaca.
Pero no nos quedamos allí: desde la Red Internacional de diarios digitales La Izquierda Diario hemos impulsado y reflejado la gran campaña de solidaridad internacional que se ha gestado en América Latina, Norteamérica y Europa con las maestras y los maestros mexicanos. Desde Alemania, Argentina, Chile, Estado Español, Estados Unidos, Uruguay, entre muchos otros países.

Profundizar la alianza obrero-popular: el camino para vencer

Para que el magisterio triunfe, necesita fortalecer el movimiento. Para eso, desde la Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase -integrada por militantes del Movimiento de Trabajadores Socialistas (MTS), así como por maestras, maestros y normalistas independientes- estamos planteando la necesidad de sumar a más sectores del magisterio a la lucha activa contra la reforma educativa. A partir de acciones de solidaridad, de la participación en las movilizaciones, del planteo de paros escalonados.

Ahora es cuando la CNTE también tiene la posibilidad de disputar la hegemonía en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), hoy en poder de dirigentes charros. Porque existen sectores de la base magisterial que están en rebeldía contra esos líderes vendidos, como se expresa en Nuevo León y San Luis Potosí, dos secciones con elecciones sindicales próximas.

También planteamos la urgencia de que la CNTE llame a las centrales sindicales que se reivindican opositoras -como la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y la Nueva Central de Trabajadores (NCT)- a ponerle fecha a un paro nacional en solidaridad con el magisterio. Y mientras tanto, convocar también a las trabajadoras y los trabajadores tanto del sector público como del privado, cuyos sindicatos están en poder los charros- a sumarse a la lucha contra la reforma educativa. Porque hace falta la fuerza de los millones de trabajadores que hacen funcionar los hilos de la producción y de los servicios. Una fuerza central para enfrentar las reformas estructurales, como se puede ver en el caso de la lucha contra la reforma laboral en Francia, en las llamadas huelgas “Robin Hood”.

Asimismo, llamamos públicamente a sumarse a la solidaridad con el magisterio a las 11,000 personas que dieron su voto a Sergio Moissen y Sulem Estrada -profesores precarios que son parte de la lucha contra la reforma educativa y se presentaron como candidatos independientes por la Plataforma Anticapitalista en las elecciones a la Constituyente de la Ciudad de México, impulsada por el MTS.

En estos combates, nos proponemos forjar una corriente magisterial independiente de todos los partidos con registro, tanto de los que son impulsores de la reforma educativa -Partido Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN), Nueva Alianza (Panal) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM)- o que la avalaron las reformas estructurales a partir de su participación en el Pacto por México -el caso del Partido de la Revolución Democrática (PRD)- o de quienes plantean a Peña Nieto -responsable político de la masacre de Nochixtlán, de la de Iguala, y de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa- a hacer un gobierno de transición y llamar a nuevas elecciones -Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

La Agrupación de maestros y normalistas “Nuestra Clase” integrada por compañeros y compañeras independientes y militantes del MTS, con sus decenas de colaboradores que todos los días envían testimonios, fotografías y videos a La Izquierda Diario está puesta al servicio de esta perspectiva.

Una corriente que organice a maestras y maestros de todo el país, como parte de la lucha por recuperar las organizaciones obreras y ponerlas al servicio de la lucha, ofreciendo en el caso del movimiento magisterial una perspectiva para que triunfen sus demandas.

Esto, en el camino de construir el instrumento político -una organización socialista y revolucionaria internacional- que el pueblo trabajador necesita para enfrentar a los partidos al servicio de los empresarios y el imperialismo estadounidense.

 

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Nueva-insurgencia-magisterial-y-la-alianza-con-los-sectores-populares