Norte versus Sur

Y no, no os voy a contar la Guerra de Secesión norteamericana (1861-1865). Os voy a contar otra guerra civil, mucho más corta de duración, la Guerra Civil boliviana de 1898-1899, que enfrentó a los liberales del norte (La Paz), contra los conservadores del sur (Sucre) y que supuso un antes y un después políticamente hablando en el país andino. Comencemos por los antecedentes.

Bolivia estuvo inmersa en la conocida como Guerra del Pacífico (1879-1883) que enfrentó a Bolivia y Perú por un lado, contra Chile. Las fuerzas bolivianas y peruanas, al mando del general boliviano Narciso Campero sufrieron una severa derrota en la batalla del Alto de la Alianza desarrollada en la ciudad de Tacna el 26 de Mayo de 1880. Para Bolivia supuso el final de la guerra, ya que no volverían a entrar más en combate y la pérdida de su única salida al mar, que era por el Pacífico, hasta nuestros días.

Esta situación dividió a la opinión pública boliviana en dos. Por un lado tenemos a los guerristas del partido liberal, encabezados por el ya mencionado Comandante Narciso Campero y el jefe del Estado Mayor Eliodoro Camacho, los cuales abogaban por continuar con la guerra hasta las últimas consecuencias con el objetivo de por lo menos recuperar una mínima salida al mar. Tenían La Paz como su sede después de haber ganado las elecciones en ese distrito. Por otro lado estaban los pacifistas del partido conservador, los cuales no querían continuar la guerra con Chile con el lema “una derrota es suficiente”. Tenían Sucre como su base fuerte y habían ganado las cuatro últimas elecciones a la presidencia de Bolivia: Gregorio Pacheco (1884-1888), Aniceto Arce (1888-1892), Mariano Baptista (1892-1896) y Severo Fernández Alonso (1896-1898).

La entrada de Bolivia en la Guerra del Pacífico y su posterior derrota en Tacna no hicieron sino acrecentar un problema existente, la falta de unidad y de conciencia nacional existente en Bolivia desde su nacimiento como país. Existía una fuerte rivalidad regional entre el sur (Sucre) y el norte (La Paz) que venía de años atrás. Sucre era una ciudad de 20.907 habitantes, y que estaba en crisis económica debido a la decadencia de la extracción de plata de las minas del Potosí que estaban a 150 kilómetros de la ciudad. En cambio La Paz era una ciudad de 52.697 habitantes que estaba en claro florecimientos económico y comercial debido a las minas de estaño de la ciudad de Oruño, próxima a la ciudad.

Por otra parte existía en Bolivia el problema de la Capitalidad, término utilizado por el historiador Julio César Velázquez. Una vez independizado el Virreinato del Perú de los españoles en la batalla de Ayacuyo del 9 de Diciembre de 1824, se resolvió que las provincias del Alto Perú se conformaran como un Estado independiente bajo el nombre de República de Bolívar y que la capital estuviera en Chuquisaca, mediante ley del 11 de Agosto de 1825. Otra ley del 1 de julio de 1826 daba a Simón Bolívar la facultad de designar la sede donde instaurar los tres poderes del Estado.

La falta de recursos económicos impidió llevar este proyecto a cabo. Debido a esto el Congreso el 10 de julio de 1839 sancionó que “La Ciudad de Chuquisaca es la Capital de la República conforme a la ley del 11 de agosto de 1825, se llamará en adelante Ciudad Sucre”. En la práctica el poder ejecutivo residía únicamente en la figura del presidente del gobierno y en la ciudad donde él estuviera. De hecho desde 1825 a 1900 el Congreso se reunió 29 veces en Sucre, 20 en La Paz, 7 en Oruro, 2 en Cochabamba y una en Tapacari.

En esta situación de inestabilidad política y rivalidad entre los dos bandos llega a su máximo exponente en los meses finales de 1898, año de la subida a la Presidencia de Severo Fernández Alonso. Más concretamente en la sesión del Congreso del día 31 de octubre, en la cual los congresistas de Sucre, con el beneplácito del presidente, presentaron a la Cámara la conocida como “Ley de Radicatoria” que disponía que legalmente el poder ejecutivo se quedara desde entonces en Sucre.

Evidentemente esta ley fue rechazada de plano por los representantes de La Paz presentes en el Congreso que además realizaron una contrapropuesta en la que colocaban la capital en la ciudad de Cochabamba. A pesar de ser rechazada por una parte del país, la ley de Radicatoria fue promulgada el 19 de Noviembre de 1898 y con una frase principal: “El Poder Ejecutivo residirá permanentemente en la Capital de la República (Sucre), salvo los casos determinados por la Constitución Política del Estado.

Esto provoca que los representantes de La Paz se marcharan hacia su ciudad no sin antes dejar en el Congreso un proyecto federal para Bolivia. Deseaban convertirse en una Estado autónomo y se propusieron derrocar al gobierno  de Fernández Alonso. Lógicamente en Sucre la propuesta independentista de La Paz no sentó nada bien y fue condenada a la vez que se reafirmaba el modelo de Estado unitario.

Vista la situación de rebeldía, el Presidente decidió partir hacia La Paz junto con tres unidades del ejército que se encontraban en Sucre, el Escuadrón Bolívar, el Escuadrón Junín y Húsares, no sin antes prometer a sus ciudadanos que “llenaría de plomo eso hoyo” en referencia al valle en que se encuentra situada la ciudad de La Paz.

Durante el camino, Fernández Alonso conoce que los paceños  han adquirido 2000 mil armas y que por tanto iban a oponer una férrea resistencia. En contrapartida, el presidente decidió retirar de sus ejércitos a los soldados oriundos de La Paz debido a que desconfiaba de ellos y sustituirlos por voluntarios de Sucre.

Los jóvenes de clase alta de Sucre fueron enrolados en la Primera Brigada, muchos de ellos portando sus propias armas y caballos; mientras que los jóvenes de clase humilde fueron enrolados en la Segunda Brigada y a ellos se unieron trece sucrenses residentes en Potosí.

En el camino hacia La Paz, las tropas de Sucre invadían y quemaban las poblaciones indígenas que se encontraban a su paso, lo que provocó que los pueblos indígenas se unieran a la lucha junto a las tropas paceñas debido a las atrocidades cometidas por las tropas del Presidente. Entre esos indígenas destaca sobremanera su líder, Pablo Zárate El Temible Willka, que se unió al líder paceño, el Coronel José Manuel Pando. A partir de entonces muchas poblaciones Bolivianas negaban la ayuda a las tropas presidenciales.

Cuando el Batallón 25 de Mayo y el Escuadrón Sucre iban al encuentro del resto de su ejército fueron interceptados en la población de Cosmini por una gran cantidad de tropas indianas y por las tropas del general Pando, que masacraron a las tropas de Sucre las cuales se refugiaron en el Ayuntamiento del pueblo., donde fueron masacradas.

El segundo y decisivo enfrentamiento bélico ocurrió el 10 de Abril de 1901 entre las fuerzas de ambos bandos. Fue una contienda sangrienta que duró cuatro horas y que dio como resultado la victoria de las tropas de La Paz. Murieron 117 soldados y otros 120 resultaron heridos. El presidente Fernández Alonso huyo a Chile dejando vacía la Presidencia del Estado, lo que provocó que Sucre pidiera que se detuviera la contienda.

Una vez acabada la guerra se consolidó la revolución liderada por el general Pando y la capital se trasladó a La Paz, aunque fue el propio general quien disuadió a sus seguidores de seguir con el proyecto federalista y así poder formar desde ese momento un Estado Boliviano centralista y fuerte que hizo crecer poco a poco la identidad nacional boliviana, hasta nuestros días.

Por si alguien tiene interés en ampliar los conocimientos sobre este tema, aquí os dejo una biografía clave sobre el tema:

Roberto Querejazu C. “La mal llamada Guerra Federal”.

Julio César Velásquez A. “Acerca de la capitalidad de la República de Bolivia”.

Alberto Rodríguez F. Documentos para la Historia de la Guerra Civil 1898-1899.

Carlos Ponce S. y Ana M. Montaño D. “La Revolución Federal de 1898-1899”.

La próxima entrega completaremos la inmigración croata en Sudamérica, centrándonos principalmente en Chile, Perú y Brasil.