Niños trabajadores de América Latina rechazan erradicar el trabajo infantil

Niños y adolescentes trabajadores de América Latina se mostraron este martes en contra de erradicar el trabajo infantil y a favor de mejorar sus condiciones laborales en el último día del foro Movimiento Latinoamericano y del Caribe de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores (Molacnats).

Todos ellos, que se dedican a actividades remuneradas en el campo, en el servicio doméstico, en mercados de abastos o en las calles de sus respectivos países, forman parte de organizaciones que finalizaron este martes en la capital paraguaya su noveno encuentro regional, que dio comienzo el lunes.

“El trabajo es una forma de transformación física e intelectual. No es un problema, trabajar no está mal. Solo exigimos que se haga en buenas condiciones”, dijo Virginia Monjes, de 15 años y delegada de la Coordinación Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores de Paraguay (Connats).

Monjes, que compagina desde los 10 años sus estudios con el trabajo en una peluquería, aseguró que esa actividad le ha ayudado a “ganar experiencias, sostenerse económicamente y tener metas y poder ver sus logros”.

Por su parte, para Fabricio Guerrero, ecuatoriano de 22 años que lleva trabajando desde los 6, la meta no es “promover el trabajo infantil”, sino asegurar “que sea un trabajo digno y no explotado”.

“Un trabajo explotado es el que no respeta tu derecho a estudiar, no te deja recrearte, o en el que recibes maltrato verbal o físico. También cuando no te dan un salario justo por el esfuerzo que realizas o no tienes la misma paga que los adultos”, declaró Guerrero.

Denunció además que algunos países latinoamericanos, como Ecuador, prohíben el trabajo infantil por debajo de los 15 años “porque lo meten en el mismo saco que la trata de personas”.

Según Guerrero, Ecuador tiene como meta “erradicar el trabajo infantil en 2017”, pero cree que “no lo va a conseguir porque un Gobierno no puede negar el derecho al trabajo de los niños”.

También en Colombia se persigue el trabajo infantil, según afirmó Santiago Ariza,colombiano de 13 años que desde los 8 vende dulces en la escuela donde estudia, pese a que está prohibido.

Admitió que en las calles colombianas es más difícil trabajar, dado que la Policía puede detener a los niños trabajadores y llevarlos al Instituto de Bienestar Familiar, donde son custodiados mientras se interroga a sus padres sobre la situación.

Ariza recordó que empezó a trabajar para poder pagar sus propias cosas, sin depender tanto de sus padres, y “dar menos gastos en casa”.

Por un motivo parecido tuvo su primer empleo Eddie Dávalos, un boliviano de 15 años quese dedica a la construcción de viviendas.

“Yo quería comprar mis propios materiales y ropa. Cuando trabajas aprendes a ser más responsable con las horas y con el dinero. Sabes cómo gastar tu dinero porque también sabes cómo es ganarlo”, subrayó Dávalos, que confesó que gana 800 bolivianos (unos 115 dólares) al mes por su trabajo de cuatro horas diarias en la obra.

El joven consideró “un avance histórico” el nuevo código aprobado en 2014 en su país que,lejos de prohibir el trabajo infantil, establece una regulación sobre las edades mínimas para el trabajo por cuenta propia y ajena y la obligación de los empleadores de conceder tiempo para el estudio.

Además del trabajo fuera del hogar, desde el Molacnats también reclaman que se valoren las tareas no remuneradas que niños y adolescentes realizan en sus propias casas, afirmó la paraguaya Montserrat Godoy, de 13 años, que trabaja en su domicilio.

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de los 168 millones de niños y jóvenes que trabajan en todo el mundo, 13 millones se encuentran en América Latina (8,8 % del total).

Fuente: http://www.elcolombiano.com/ninos-trabajadores-de-america-latina-rechazan-erradicar-el-trabajo-infantil-DY1414775