Los juego de pelota en Mesoamérica

Hoy os presento por primera vez una entrada histórica precolombina, los juegos de pelota que se practicaban en Mesoamérica antes de la llegada de los españoles, conocido en lengua náhuatl como Tlatchtli (la cultura mesoamericana es dividida en dos por el istmo de Tehuantepec según el tipo de lengua, al norte lenguas náhuatl, al sur lenguas mayas). Veremos el origen de este espectáculo deportivo/ritual, así como sus reglas, su equipamiento y las canchas donde se disputaban los partidos.

representación de un partido

Existen diversas teorías del origen de este juego. Muchos de los especialistas en la materia piensa que pudo ser practicado desde alrededor del año 1400 a.C. por los distintos pueblos precolombinos que habitaron esa zona, ya que es de esa fecha el campo de juego de pelota más antiguo descubierto por los arqueólogos, situado en el Paso de la Amada, enclave arqueológico que se encuentra en el estado mejicano de Chiapas, al sur del país. Es por eso que se cree que el origen de este deporte podría estar en esta región.

Sin embargo, otros investigadores mesoamericanos creen que el origen podría situarse a lo largo del istmo de Tehuantepec, en zona habitada por los Olmecas, ya que era una zona de producción del árbol de donde se extrae el caucho, material que se utilizaba para la confección de las pelotas utilizas en el juego. Los arqueólogos han recuperado de esa zona una docena de pelotas de diámetro oscilante entre los 10 y los 22 centímetros. Cinco de esas pelotas han sido datadas entre el 1600 o 1700 a.C., fase primaria de la ocupación de esa zona por parte del pueblo Olmeca. Además se han encontrado en excavaciones Olmecas cercanas a San Lorenzo (uno de los tres centros principales de la cultura Olmeca, junto a Las Ventas y Tres Zapotes ) unas estatuillas de jugadores de pelota que el radiocarbono ha fechado entre 1250 y 1150 a.C.

Parece ser que desde las tierras bajas del sur de Méjico este deporte se expandió alrededor del año 1000 a.C. o tal vez un poco antes a la zona centro mejicana. Allí se han descubierto figuras de jugadores de pelota en excavaciones de la cultura Tlatilco, situada cerca del lago Texcoco entre 1500 y el 500 a.C., y de la cultura Tlapacoya, datada en la misma fecha y situada cerca de la anterior.

En cuanto a las características de este juego comencemos por la cancha. Los partidos se disputaban en un campo de mampostería rectangular que inicialmente tenía dos paredes a los lados puestas de forma horizontal o inclinadas, rara vez verticales, que generalmente eran de un metro y medio de altura, aunque había campos donde eran mucho más altas, y que más adelante fueron colocadas también en los extremos del campo de juego, para limitar la superficie donde se disputaba el partido. También existía un aro en cada pared. Hay que reseñar que dichos aros son una evolución bastante tardía del juego introducida por los mayas del postclásico y expandida a la zona náhuatl.

campo de pelota de Chichen Itzá campo de pelota 2 campo de pelota

 

Es más que probable que el inicio de este deporte fuera jugado en canchas de tierra sin muros, ya que se han encontrado canchas de ese estilo en varios enclaves de la cultura Olmeca. Sin embargo la superficie donde se disputaban los partidos parece no haber variado sustancialmente en los casi tres milenios que se lleva practicando este deporte. Se han encontrado unos 1500 campos de juego, el 60% en los últimos 20 años, a lo largo y ancho de la zona centro sur del actual México y Centroamérica, y todos tienen  una estructura en forma de I o de T, visto desde arriba.

aro chichen itza aro

En cambio es el tamaño del campo de juego lo que si varió enormemente de un lugar a otro, aunque casi siempre se mantuvo la proporción de cuatro veces de largo por una de ancho. El campo de pelota más grande conocido está en la ciudad de Chichén Itzá con 96 metros y medio de largo por treinta de ancho, con el aro colocado a seis metros de distancia del suelo. En cambio el campo de juego más pequeño que se conoce en la actualidad es una de las canchas de Cantona (ciudad mesoamericana con más campos de juego), que tiene unas dimensiones de cinco metros de largo por tres de ancho.

Existen cuatro tipos de versiones distintas del juego, en función de la parte del cuerpo que golpeaba la pelota. Así tenemos una versión con la mano, utilizando un guante o bastón; con la cabeza utilizando un casco; con el muslo y la espinilla, utilizando protección en esas zonas y con la cadera utilizando algo parecido a una faja.

En esta última versión, que es claramente la más extendidagolpeo de la pelota con la cadera, el partido se disputaba con dos equipos de uno a siete jugadores (principalmente de dos a cuatro jugadores), que tenían que golpear la pelota con la cadera intentando que esta no se cayera al suelo. Según la versión del siglo XVI que pudieron observar y testificar por escrito algunos de los cronistas de la conquista azteca, como el franciscano Toríbio de Benavente “Motolínia” (Benavente 1482- México 1569), un equipo ganaba el partido si conseguía introducir la pelota en el aro rival, cosa que al parecer rara vez sucedía debido a la gran altura a la que se encontraban los mismos. Además se ganaba puntos en el juego si era capaz de que la pelota golpeara la pared del equipo rival y perdía puntos si la pelota rebotaba dos veces antes de devolverla al otro equipo, si la pelota salía de los límites del terreno de juego o si se intentaba introducir la pelota en el aro y ni siquiera se tocaba el mismo.

Los investigadores de las culturas mesoamericanas tienden a considerar que la pelota tendría pelotaun diámetro de entre 25 y 30 centímetros y un peso aproximado de tres kilogramos, siendo de una mezcla de látex que sale de un árbol y de resina de guamol para formar una pelota de goma conocida como hule. Para que os la imaginéis sería algo más grande y pesada que una pelota de beisbol. El golpeo de la pelota con la cadera provocaba lesiones de mucha consideración en la zona de la cadera, algunas de ellas para toda la vida.

En cuanto al equipamiento, el juego de pelota mesoamericano se disputaba semidesnudo, sólo con una especie de falda hecha de cuero completada con unas protecciones en la zona de la cadera para golpear la pelota. Los codos y las rodillas también estaban cubiertos con una protección. El resto del cuerpo estaba desnudo.

Pero no solo hay que considerar a los juegos de pelota como un deporte-espectáculo con función únicamente de entretenimiento. Era además todo un ritual que en la mayoría de las veces acababa con sacrificios humanos por parte de los jugadores que habían perdido el partido, los cuales según una teoría alimentaban con su sangre al sol para que este siguiera brillando. Si atendemos únicamente a los registros arqueológicos, estos nos indican que la introducción de los sacrificios humanos dentro del Juego de Pelota es más bien tardía, no antes de la época Clásica (entre el 700 y el 1100 d.C. aproximadamente), aunque existe la teoría que las grandes cabezas de piedra encontradas en la cultura Olmeca podrían ser las cabezas de jugadores sacrificados tras perder en un partido.

jugadoresTambién existe la teoría bastante extendida entre algunos investigadores de la cultura mesoamericana de que el juego de pelota se utilizaba en la región como alternativa a la guerra. Tenemos varios escritos de cronistas españoles del siglo XVI, como el franciscano Fray Juan de Torquemada (Torquemada ¿1557? Ciudad de México 1624) que apuntan a esta teoría. También se han encontrado diversas representaciones iconográficas en las que se representan escenas bélicas dentro de un campo de pelota, lo que puede dar muestra de la relación que existió entre la guerra y este juego.

jugadores 2El juego de pelota mesoamericano ha derivado en la actualidad en un juego conocido como Ulama, el cual se disputa en algunas comunidades indígenas del estado mexicano de Sinaloa.  El equipamiento y la pelota utilizada en la actualidad son muy similares a los utilizados en época precolombina.

 

La próxima entrega cambiaremos completamente de tercio y os presentaremos la vida de Andrés de Urdaneta, marino y religioso español del siglo XVI, famoso por descubrir la ruta de navegación entre Manila y Acapulco, a posterior clave para el comercio español en América.