La ruta de Magallanes 496 años después: crítica a viajes olvidados

Este mes, aunque con un poco de retraso en la publicación mensual por asuntos personales, no he querido escribir algo sobre Cristóbal Colón. Para eso ya lo hace el resto del mundo ¿verdad? Y no es que reniegue de él, ya que es una de mis especialidades, es que, mientras el resto de blogs, periódicos y programas televisivos nos repiten información que no vamos a recordar, yo prefiero aportar un poco de luz a este mundo de navegación en los siglos XV-XVI. PORQUE NO SÓLO EXISTIÓ CRISTÓBAL COLÓN. Hay una laaarga lista de de navegaciones en esa época, las cuales a día de hoy pasan desapercibidas. Pero no para todos.

El 10 de agosto de hace 496 años partía del puerto de Sevilla una expedición encabezada por Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano, con el objetivo que se perseguía desde 1492: encontrar la ruta a la Especería por el Oeste. Lo consiguieron, y además, se convirtió en la primera circunnavegación al mundo.

El 12 de abril de este año, científicos de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), partieron en el Fleur de Passion desde el mismo puerto que Magallanes y Elcano en un intento de emular la hazaña que casi 500 años atrás ya hicieron los pilotos de la Corona de Castilla. Esta hazaña no ha salido en las noticias ¿por qué se valoran más unos viajes que otros? ¿No deberíamos celebrar todos los logros conseguidos en la navegación por igual?

La diferencia entre ambos viajes alrededor del mundo reside que, en este caso, la expedición pertenece a un programa denominado “Ocean Mapping”, financiado por la entidad suiza  sin ánimo de lucro consagrada a proyectos de desarrollo sostenible, la Fondation Pacifique. El objetivo de la travesía recibe el nombre de 20.000 Sonidos Bajo el Mar ya que, en vez de cartografiar nuevas tierras del recorrido como se hizo en el siglo XVI, los científicos catalanes “cartografiarán” los sonidos que se encuentran debajo del mar en un intento de comprobar que actualmente el océano es un lugar plagado de sonidos artificiales.

La ruta, la cual se ha hecho pública, utiliza un barco alemán de 1941 para unir los distintos puntos planteados en la travesía: Sevilla, Las Palmas, ruta hacia el Sur donde atracará en diversos puertos sudamericanos, atravesará el Pacífico para alcanzar Cairns en Australia, Filipinas, seguirá por Indonesia y el Índico y tras bordear África por el Cabo Buena Esperanza llegará de nuevo a Sevilla en agosto de 2019.

Esperamos que, por lo menos en 2019, sí celebremos uno de los viajes más famosos de la navegación española. Porque no sólo descubrimos otros continentes sino que también dimos la primera vuelta al mundo. Y eso, señores, es un logro que pocos países pueden atribuirse.

La ruta de Magallanes